Esta
expresión es una de las tantas verdades que el Presidente Trump ha dicho en estos días del problema de
Corea del Norte no solo para EU, sino para todo el mundo, porque si caen bombas
atómicas para las radiaciones no habrá fronteras, y todos serán afectados, unos
peores que otros, pero todos mal afectados. Se refirió a los 8 años del
gobierno de Barack Obama, quien estuvo conversando y conversando con el tirano
de Korea mientras éste seguía como un loco en el desarrollo de sus arsenales
nucleares. No se sabe entre Carter y Obama cuál fue más beneficioso a las
maquinaciones de Norcorea, pues mientras Carter se iba allá a conversar de paz con
el “amarillo”, Obama hacía galas de su incapacidad y mediocridad. Claro, incluía
también a los ex presidentes Busch y a Clinton quienes fueron burlados o
ingenuamente irresponsables de no haber terminado en aquel tiempo con el
problema que ayer era mejor exterminar de lo que es hoy. Hoy el problema es tal
que Korea ha amenazado a atacar nuclearmente a EU en una forma en que nadie lo
hubiera hecho sin recibir su correspondiente respuesta. Se duda que Rusia se
hubiera quedado esperando si hubieran sido contra ella esas amenazas. Pero EU
ha tenido que aguantarse y no atacar aun siendo atacado con tales amenazas, porque de hacerlo el gran daño sería
desconocido al reinar las atómicas. Pero este problema obliga a cualquier
persona sensata a mirar hacia los lados y preguntarse, ¿y es ese problema de
Corea del Norte el único que desde hace tiempo debió resolverse? ¿Y el de Cuba,
qué? ¿Acaso ése no es un problema tan pesado como el de Corea y aún no se ha
resuelto, y peor, en las mismas narices de EU? (y ligados ambos en Cuba-buque
azúcar-contrabando armas a Corea-Canal Panamá). ¿Y no es el problema de Cuba,
tan peligroso y letal como el de Corea? Se puede afirmar que los dos problemas
son similares, tan peligroso el uno como el otro, uno con atómicas (Cuba ya las quiso usar en 1963
contra EU) y el otro en las ideológicas, envueltas en las mentiras, manipulación
y tergiversación nunca conocidas ni cuando Goebbels lo practicaba en la Alemania
Nazi. Y no sólo ideológica, sino militarmente activa, avaladas por las docenas
de invasiones que Cuba realizó en las Américas durante años, y hoy se pueden
ver como consecuencia la estadía aún del estado de Nicaragua y Venezuela como
dos modelos altamente ensangrentados e hijas legítimas de Cuba. Y Cuba viene
haciendo todo ese daño desde hace 58 años y aún lo sigue haciendo. Es decir, Cuba,
primero que Norcorea amenazó a EU con bombas nucleares y Cuba ha seguido
destruyendo y causando daños (último: ataques sónicos) a todo lo ancho de las
Américas y no hay país que no haya sufrido su influencia dañina, siendo la más
patética y doliente el estado catastrófico en que transformó a Venezuela y la
misma Nicaragua, en una dinastía al estilo de Cuba que se traspasa el poder entre
familia con elecciones amañadas, al verse a Ortega ceder el mando a su mujer,
Murillo. Entonces, ¿no es lógico que
cuando se habla de problemas graves en el mundo por resolverse debe incluirse a
ambos países porque ambos han sido y son altamente peligrosos por su largo
historial de tiranía, opresión y daños ensangrentados? Es decir, cuando se
decida resolver el problema de Corea del Norte, es razonable que el problema de
Cuba sea resuelto de una vez y no como cuando Kennedy con aquella cobardía, y si
se teme al “incumplimientos de promesas”, ¿cuándo Rusia ha cumplido sus
promesas? ¿Acaso lo hizo con Crimea, Georgia, Urania? Es decir, EU no tiene
atadura moral ni legal para no resolver dos problemas que vienen juntos desde
hace tanto tiempo y si se critica que aquellos presidentes no hicieron nada por
resolverlos, lo obligado es resolver ahora los dos que tienen al mundo al borde
del desastre global. Muchos esperan que con Trump la tolerancia será diferente
e y el mundo será libre otra vez. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM. (#473).
domingo, 8 de octubre de 2017
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