La satisfacción que deberán estar experimentando los que
abogan que los haitianos avasallen más aún y terminen por apoderarse de lo que
queda de RD, eso sólo los poetas podrían
describirlo, nadie más, por su sensibilidad y humanismo. Cualquier mortal que
diga que escribe, de seguro se encontraría con dificultad para describir esa
inmensa alegría que sienten los pro haitianos dominicanos, que son muchísimos,
por el gran fruto que están cosechando por su ardoroso esfuerzo. En estos días
en que se debatía si RD firmaba el documento de la ONU sobre migración, parte
de esos pro haitianos sacaron las cabezas un poquito, por temor quizás a lo que
pudiera pasarles luego. Los que defienden a su país se manifestaron con mucha
energía, y dicen que empujaron hacia atrás al gobierno tolerante y mediocre de
Danilo Medina, que nunca ha dado duda de cuán grande es su amor por los
haitianos cuando él y sus ministros viven dando loas a la prensa de los grandes
aumentos que las exportaciones de RD hacia Haití se mantienen subiendo, siendo
el segundo socio comercial después de EU y que ellos no esconden que harían
cualquier cosa por mantener ese comercio. Todo el pueblo está alarmado, aun los
que jugaban a ser liberales y defensores de derechos, están con el grito al
cuello, asustados, llorando cuando ven como su país está siendo tomado por los
haitianos de todo tamaño, niño, jóvenes, muchachas, gente joven. Nadie puede
caminar sin tener que chocar con alguno y tenerle que pedir perdón, porque
ellos ya saben que tienen tanto o más derechos que los nativos, y con el
desparpajo con que se mueven en las calles, comercios, construcciones, etc. Claro,
en pro de ese comercio Medina y su gobierno ha dado muchas muestras de que es
capaz de tolerar la más grande humillación y desprecio de los haitianos con tal
de que tal comercio continúe. Y da risa recordar cuando él se fue a las islas Granadinas
y allí discurseó algo así, de que nadie actuando fuera de la ley, podría
obtener derechos, refiriéndose a los ilegales del Oeste, y el pueblo creyó que
allí había hablado un gallo, cuando realmente resultó que era una gallina, pues
desde que llegó de ese viaje su amor al negocio y temor a los haitianos lo
aplastaron como un insecto. Y así sus órdenes tanto a los civiles como los
militares nunca se dejan de observar, y la más vergonzante y reciente sucedió
en aquel incidente en que una turba de haitianos, dentro de territorio
dominicano, secuestraron a unos médicos y estudiantes en las propias narices de
dos guardias que con sus fusiles en mano no se atrevieron a repeler la invasión
ni menos el ataque y humillación de los nativos. Se salvaron porque alegaron
que eran ¨americanos¨. ! Qué país, qué gobernantes, cuánta mediocridad! El jefe
del Ejército al otro día remachó lo bien que dichos guardias habían actuado,
claro, obedeciendo órdenes de su presidente y comandante en jefe. Y entre las
desvergüenzas del país, estos son los que quieren sacar a Pedro Santana, que
aunque tuvo sus cosas malas, del llamado Panteón Nacional, pocos
pudieron hacer lo que él hizo, combatir y derrotar a esos haitianos
militarmente, y que prefirió, y si ese
pueblo hubiera sido sensato y aprendiera algo de su vergonzoso pasado, que era
mil veces preferible caer en manos de España otra vez que en las de las huestes
primitivas de Haití después de aquellos 22 años de humillación. Así, que aunque el gobierno de Danilo no se
atrevió a votar por el pacto de la ONU pro Haití, como quiera los pro haitianos
saben que su agenda todos los días camina más y más, si sólo se observa cuántos
haitianos había en el país hace 30 años, cuántos ahora, y cuántos en unos años,
por lo que ellos están felices y de pláceme, que solo los poetas como algunos
pro haitianos podrían describir como ese haitiano que mataba nativos en el ‘65
y los nativos de la Izquierda lo adoraban. Ojala lo hagan. ¿Qué recompensa o
desprecio merecen esa gente? ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#513).
jueves, 6 de diciembre de 2018
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