Si es cierto como dicen que ‘el enemigo de mi enemigo es mi
amigo’, y además, de que los extremos se juntan, y estos dos grupos que tienen
afinidad y son de grados extremos, entonces los Proud Boys y demás supremacistas
que tomaron parte en la sublevación y ataque contra el Congreso, fácilmente en
cualquier momento podrían unir fuerzas para combatir al Gobierno de EU, de ahí parece el temor que aún predomina allí con las medidas de protección de una repetición. Ellos lo consideran su
enemigo y la brutalidad del ataque y la participación masiva de personalidades políticas de fuera y dentro del mismo
gobierno, lo prueba. Hay que recordar que fue el Gobierno de EU quien le dio la
estocada final a la anormal existencia de ese pretendido gobierno islámico del
Califato por Siria. La acción y misión de los Proud Boys y supremacistas
claramente por la agresión y el nivel destrucción decían que su objetivo tenía una clara misión “anular las elección y nombrar a un nuevo
presidente”, es decir, destruir al Gobierno estadounidense, atacando su rama principal, el Poder Legislativo, claro, respondiendo al pedido y orden del
aspirante presidencial y perdedor, Donald Trump tal como lo pedían con
desparpajo, y predicaban los de Isis con la ventaja de que estaban más cerca de su objetivo, aunque su brazo terrorista podía estar tan cerca como ellos en cualquier
momento como Alcaeda en el 2001. Aquel 6 de enero del ‘21 no faltó nada como cuando digamos, en
la toma y destrucción de cualquier gobierno del mundo, o cuando los sublevados
iniciaron la toma de la Bastilla en Francia para 1779. Hubo asesinatos, más de 5 muertos, destrucción, penetración encubierta, complicidad
interna con los sublevados, uso de gas, explosivos, experiencia militar de sobra por el gran número de veteranos militares que se sublevaron. Es decir, fue una
misión planeada y ejecutada, como cuando Isis se
tomó a Mosul segunda ciudad de Siria
o cuando los Bolcheviques
se tomaron a Rusia en el ’17. Entre la acción de Isis y los Prouds hubo alguna
diferencia, por ejemplo, de que no llegaron a
tomar rehenes para ejecutarlos en la hoguera o tirarlos de alguna azotea o
quemar a los ‘enemigos’ en jaulas o violar a las cautivas, quizás los Proud no llegaron a tanto, no
porque les faltaran intención y ganas, sino porque no tuvieron tiempo y
temieron que la planeada tardanza de complicidad de la Guardia Nacional quizás
podría atraparlos acorralados y tomarlos prisioneros. Temieron eso, pero por
las innúmeras entrevistas que hicieron de sus ‘actos heroicos’, publicados por ellos en las
redes sociales como la toma del escritorio de la Presidenta del Congreso Nancy Pelosi, la bárbara agresión contra los policías del congreso en su afanosa búsqueda y captura tanto de Pelosi como del Vice Pence que de milagro no lograron,
ya que estuvieron a 50 pies de ellos, que gracias a la Policía lograron sacarlos por pasillos secretos. Pero si los hubieran
tomados, de seguro que los hubieran linchados como pedían, y hacían los del Isis y las dudas de su similitud se hubieran disipados.
Ojala que los más de 300 individuos de los
sublevados que serán enjuiciados pronto, algunos todavía en la cárcel, los
disuadan a no volver a cometer
semejante acción terrorista contra el país, y para que nunca se les asocie con
grupos como Isis. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
(#601, 6.4.21).