No puede ser de otra forma aun para los que se sienten
heridos cuando oyen ese título para su ex querida y ex bella media isla cuando
los ciudadanos de aquel país notan lo que ha hecho el Ministro de Interior y
Policía, Fadul, cuando se fue a “investigar” lo que unos sinvergüenzas canadienses
estaban haciendo por un lugar de fama turística, Puerto Plata. El poder y valor
de ese Ministro es importante, pues debe cuidar la salud social de su población
y la de su país, por lo tanto no debería ser cualquier boca-e-burro como dicen
los campesinos. Aclarado el punto, se admite que es inteligente, capacitado,
estudiado, honesto y todas las bellezas que en aquel país se acostumbra a
endilgar aunque generalmente sean mentiras (como dijeron de Carlos Morales
Troncoso en el velatorio y en entierro, que no escasearon títulos y honores para
el difunto, faltando únicamente el de padre de patria, conociéndose antes y después
que fue un verdadero incompetente, encubridor y depredador de los dinero del
pueblo, de los contribuyentes, manteniendo en sus nóminas no solo a come-cheques
sin oficio ni misión en las embajadas y consulados del país en el exterior,
sino manteniendo a un personal súper excesivo violando la Convención de Viena,
cuando el mismo Estados Unidos le rechazó por varias oportunidades su abusiva
irregularidad por lo súper abundantes funcionarios, sino por usar a ciudadanos
de ese país como funcionarios dominicanos en esas misiones con reincidencias y
descaros). Pero aceptemos que es serio es Ministro. El fue allí a constatar que
esos canadienses estaban construyendo unas comunidades para unos haitianos
ilegales que venían en el son de ocupar a Santo Domingo de una vez y para
siempre ante la pusilanimidad de su flamante Presidente Medina, y que ya la población
alarmada, había denunciado como absurda, increíble, abusiva, que esos
canadienses estuvieran haciendo semejante actividad allí. Comprobó el Ministro
que eran ciertas las denuncias y compró más, que en vez de una población con construcción
de casas, eran cuatro las que construían. En cualquier país decente,
especialmente para un Ministro de su categoría, lo menos que debió haber pasado
era que le diera un infarto y se quedara tieso allí mismo ante el asombro
inaudito. Pero que va, eso no sucede en esa isla desdichada. Al contrario, no
sucedió lo que se esperaba, que el ministro premiara a los canadienses con las
medallas de duarte, sánchez y mella, no, eso él no lo hizo, sino algo más
humano, sencillo, razonable, y fue decir, que eso parecía estar mal hecho, que
los canadienses en vez de hacer eso, casas, barrios a los ilegales, en un país ajeno,
que ellos debían ayudar a esos beneficiarios a regular su situación migratoria
en el país, claro, con la advertencia varonil de que si no se hacía así, cuando
llegara la hora cero, aunque ellos tuvieran su casa hecha por los canadienses
serían deportados. Pero el pueblo sabe más que el Ministro, y saben y dudan de
sus palabras, no sólo por el pasado y el presente, sino porque ha sido una
constante, que haitiano que pone un pie en RD es haitiano que se queda.
Parodiando, parecería que se parece a la ley que favorece a los cubanos en
Estados Unidos, de que ‘pie mojado, en tierra usa, residencia al año sin
problemas’. ¿Sería de esa ley que el Ministro copia o pensaría copiar en el
futuro para esos haitianos? Así, entre las fallas del Ministro están el hacerse
esta pregunta: ¿Qué dirían los norteamericanos si RD o Cuba patrocinara,
construyera barrios en Texas, EU a ciudadanos ilegales de México o Centroamérica,
o en el mismo Cánada, de ilegales musulmanes? No, eso sería pedirle demasiado
al Ministro. ANTICRITICA.BLOSPOT.COM
jueves, 22 de enero de 2015
viernes, 9 de enero de 2015
TODOS AHORA SOMOS CHARLIE HEBDO
Es
doloroso pero a la vez esplendoroso lo que ha pasado en París con el horrible
exterminio de las mentes más brillantes del humorismo periodístico de Francia y
Europa, en la que dos seres islámicos de la más baja condición subhumana
asesinaron a 12 personas, entre ellas a esos inmensamente honorables
periodistas. Esa es la parte dolorosa aumentada por la interrogante, que cómo
es posible que una basura subhumana así pueda destruir la grandeza de una
sociedad con tanta facilidad, aunque realmente ya hace rato se ha estado
viendo, aunque no tan cercana, como se ha visto con la destrucción de miles de
otras personas valiosas y útiles y lugares históricos como en Iraq y Afganistán,
donde los islamistas destruyeron los sitios históricos dentro de su insano y
extraterrestre comportamiento. La parte esplendorosa, es que los islámicos
vienen cometiendo, en sus planes macabros, desde hace muchos años, todo tipo de
atrocidad contra la civilización, inclusive contra sus propios congéneres y la
parte Occidental ha querido, ha hecho todo el esfuerzo de no querer ver lo que
se le está subiendo encima. Ha querido ser ciego, no sentir, no reconocer que
el islam es un enemigo, y uno que ha venido tesoneramente empujando sus planes
de odio, exterminio, confabulación, manipulación, penetración en todas las
partes del mundo creyendo que podrán hacer realidad los sueños de los idiotas
sangrientos y dementes como los que los crearon e inspiran. Y mientras todo
esto sigue pasando, Europa, EU y muchos países siguen ignorando la amenaza, se
consuelan dividiendo a los islámicos en moderados y terroristas, sin querer
admitir lo que toda evidencia reafirma, que entre uno y otro no hay diferencia,
pues mientras el terrorista hace su trabajo, el moderado saca provecho, se
siente orgulloso y guarda silencio. Una sola muestra: cuando los terroristas
por Nigeria asaltan un autobús con pasajeros, escogen a los islámicos y los
protegen, y a los cristianos los exterminan sin piedad. Y peor aún esos países
seguían, como Suecia, Dinamarca, Suiza, abriendo sus puertas a esa migración
venenosa, que es mortal, su enemigo, al momento o más tarde, como ampliamente
lo han demostrado en toda Europa. Su meta principal es todo el mundo: quienen
matar a todos los cristianos o convertirlos al islam, a los del induismo,
confucionismo, a los ateos, libres pensadores, todos y que solo ellos con su
suprema condición de dementes sean los que dicten como pensar, hablar, cagar, limpiarse
el trasero, orinar, beber orina de camello, tener sexo con niña de 9 años,
casarse con niñas de siete en adelante, considerar a la mujer peor que una
cosa, rezar 5 veces al día, odiar a los perros, la música, los cerdos, el arte,
vivir como animales y pensar sólo en la religión y como matar al ser humano, en
fin la supremacía de la casa poderosa de dementes por sobre la civilización
humana. ¿Y se puede aceptar eso? ¿Y se puede ser indiferente a eso? ¿Y se puede
ser neutral a eso? ¿O hay que enfrentarlo a como dé lugar, donde quiera, y no
actuar sólo en reacción como hasta ahora se está haciendo? Su perversidad por
el desprecio de la vida de las personas, su amor por la violencia extrema y
aterrorizante, su política de inmigración disfrazada de ‘búsqueda de mejor
vida’, su descaro en la proliferación de su prole y que los mantenga el Estado
de Occidente, para éste alimentar así a la bestia que tarde o temprano lo
devorará. Y este último ataque a la revista Charlie Hebdo es lo más
despreciable y cobarde usual entre ellos, que han cometido, pero de lo
agraciadamente tendrán que sacarse dos lecciones: Una, que vivir sin libertad,
es peor que morir torturado, y dos, Europa y todo el mundo civilizado ahora se
acercarán obligatoriamente y tendrán que ver y actuar contra el enemigo
encubierto en un caso, y descarado en otro como es el Islamismo. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
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