Nunca
en su historia desde 1492 las Américas habían estado tan eufóricas por sucederle
tantos acontecimientos excelentes al mismo tiempo. Y ha sido como una
bendición, que para muchos creyentes estarían dando gracias al señor, pero los incrédulos,
se lo cargan al destino que a veces viene bueno y otras malo. Y estas bendiciones
se aprecian más cuando se mira a otras partes del mundo y vemos que estamos mejores
en casi todos los elementos de la sociedad. Y la felicidad no está como podrían
creer muchos, en lo económico, no, es más en lo social y político y tiene
sentido, pues muchas veces lo social, aunque se esté abundante en lo económico,
le amarga la vida al individuo, sociedad o país. Comenzando por las últimas caídas escandalosas que ahora
disfrutamos , la de Pérez Molina en Guatemala quien de la opulencia pasó a la cárcel
sin ‘stop’, y la de otro que se creía un enviado de Dios, pero que más parecía
del demonio por lo corrupto y mentiroso que era. Se creía que nunca su poder
caería por el suelo y helo ahí, despreciado por el pueblo, perseguido
indirectamente por la justicia y traicionado por su mejor compadre, que le
encomendó a su mujer para que le fuera su Vice en Santo Domingo. Otro más, al
Cuba acomodarse al imperio o viceversa, pero teniendo que reconocer que su sueño
de la tiranía despiadada para el resto de las Américas no se le dio y que ha tenido que conformarse
con algunas modificaciones más o menos a
las condiciones parecidas a las que existían a la época de Batista y la mafia
que controlaba el turismo, los hoteles, casinos, las prostitutas y la oferta y
la demanda para 1959. Estas concesiones que eran impensadas cuando con las
barbas hirsutas vociferaba en cualquier tribuna de lo malo que era el
capitalismo y el imperialismo, y esas son cosas que dan alegría y hacen sentir
bien a las Américas, pues ya no temerán al feroz lobo del que él quería ser el
principal verdugo. Y para alegrar más el momento, su pequeño sueño del heredero
manco, el libertador de Venezuela, pues saben que se fue a tiempo para no
sufrir y al dejar al heredero hizo lo que él de todas formas comenzó hacer,
llevar el caos total a Venezuela en nombre de la rimbombante ‘cosa’ del Siglo 21. Allí no ha quedado nada,
excepto dolor, lágrimas, llanto, escasez, opresión, persecución, tiranía,
cárcel, y que no se le dio al igual que al barbudo, su sueño de convertir a
Venezuela en otra Cuba, y eso es súper alegría para las Américas. De 6 bolívares
por un dólar que soñaba el ‘libertador’, la justicia se lo elevó a 700 x 1. ¡Quiérese
mayor belleza! De Ecuador sólo se oye que aunque allí el dólar es la moneda
oficial, no hay y Correa ya no sabe qué más hacer para obtener el dólar odiado,
y ni siquiera con el consuelo del sueño de los ilusos del ‘Sucre’ salvador y
busca préstamos hasta con la usura que solía denunciar. En la Argentina, ya no
caben más descréditos y pobreza. Se ven las fotos de la otrora orgullosa
argentina-italiana con sus múltiples familias que muestran la cruda pobreza en
la que viven mientras la viuda sigue acosada por los crímenes de los iraníes
contra los judíos, el asesinato del Fiscal, la escasez del bendito dólar (tampoco
quiere el Sucre su sueño-moneda) y con su última flor: los atracadores de la
Fifa. De Lula y su Vilma, ja, ja, ja, no hay que decir, están presos y
asustados por robarse lo ajeno como buenos amigos de Fidel. Esas son cosas que
hacen alegre a las Américas, porque por lo menos, vemos que los malos ahora caen
y hay esperanza de limpieza y adecentamiento, pues en Cuba dice el supremo de
la OEA que la obligará a aceptarla y respetarla y a Venezuela, ya en cualquier
momento la Guardia Antibolivariana tomará el poder y echará a los usurpadores y
en Santo Domingo verán en la cárcel al embaucador más grande que ha dado el
país después del más malo, aunque aún no se sabe cual fue, pues hay pelea por título.
Así que riamos, americanos, que por fin los malos siguen cayendo mientras los
buenos están por llegar. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM.
domingo, 13 de septiembre de 2015
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