miércoles, 14 de octubre de 2015

¡AUXILIO A GUATEMALA: PRESTEN SUS BOLAS A RD!




Cuando en estos días el valiente pueblo de Guatemala destituyó a Pérez Molina, su Presidente activo, y lo llevó directo a la cárcel, eso era algo nunca visto en América Latina y el significado amplio que este acto tenía hacía de ese pueblo uno especial, un modelo de valentía, donde la dignidad y el honor brillaban como el sol radiante. Claro, allí se conjugaron unos elementos que quizás sin ellos no se hubiera dado semejante admirable acontecimiento. Por ejemplo, allí tienen una población indígena combativa, a pesar del sometimiento a que siempre ha sido sometida dicha población. Tienen a Rigoberta, una mujer luchadora, ganadora del Nobel de la Paz, tienen un concepto de la justicia y moral en una forma activa y permanente, probado cuando se ha visto que ha llevado a juicio a unos de los militares que está acusado de genocidio contra esa población, o sea Rios Monte, y habían logrado la extradición de otro ejecutivo ladrón exiliado en EU, ellos habían sido lo suficiente inteligentes para pedir a la ONU que les enviara de allí un Comité de ayuda Contra la Corrupción, ya habían tenido para los años ’50 a un Juan José Arévalo y Jacobo Arbenz hombres bien intencionados, aunque naturalmente, influidos por las corrientes del virus aquel de los tiempos. Y cuando destituyeron a Pérez Molina, comparado con lo que cada día se vive en Santo Domingo, RD, en cuanto a robos y corrupción, Pérez Molina y sus cómplices eran unos “muchachitos de mandao”, aprendices, comparados con los grandes ladrones que vienen reinando en SD de hace años, sin que nada parecido haya pasado allí. Allí se han perdido una millonada, no 10 o 50 millones, nooo, cientos de millones con algo por ejemplo conocido como el PEME, una asociación de ladrones bendecidos por el ejecutivo. Luego de esto, se perdieron $130 millones de dólares, si dólares, sin que nadie supiera quién los tomó, aunque se sabe quiénes fueron, pero nada pasó. La mayoría de los funcionarios siempre han comenzado con un tapa-rabo y salen de allí con aviones, barcos y cuentas por Suiza millonarias. Han usado ilegalmente $60,000 millones de pesos del dinero del Estado sin que se sepa dónde fueron a parar y por orden de quién aunque se sabe quién fue, pero sin que nada pasara. Y estos son apenas unos cuantos ejemplos que han venido ocurriendo en ese país llamado Santo Domingo RD.  Allí no hay Justicia, no hay Juez, no hay Fiscal, no hay hombre y casi no hay pueblo capaz de cumplir su deber obligado.  Pero si se piensa que RD no tiene lo que tienen los de Guatemala, ¿significa eso que estarán condenados a seguir sufriendo los embates de los ladrones de trajes y corbatas sin ningún tipo de consuelo? Ya que no tienen un Premio Nobel, ni políticos ejemplares (excepto Bosch) ni indígena aguerridos, ni pueblo con cojones, ni ayuda de la ONU, sino un pueblo que más parece adormecido, vendido como borregos, ¿qué se puede hacer? Después de mucho meditar y buscando una salida a lo ya intolerable por lo de Guatemala, hubo una reunión de las excepciones de las mentes no enborregadas todavía, y por unanimidad se decidió acudir a pedir ayuda a Guatemala. La ayuda consistiría que Guatemala, después de su bella y hermosa experiencia, le prestará a Santo Domingo RD unos cuantos de sus cojonudos guatemaltecos, a ver si así, provocando la humillación y la vergüenza de un pueblo, lo obligan a tener dignidad y levantarse para defenderse contra los eternos depredadores. Pero y si se lograra tal milagro, ¿podría entonces considerarse a SD como el segundo pueblo de América con mejores cojones aprendidos de Guatemala? Bueno, hasta ahí no llega tanto la suerte del pueblo de RD, se debería conformar con imitar a los cojonudos guatemaltecos y hacer lo mismo que hicieron y podrían alegar que aunque no tienen lo de Guatemala, sí tienen lo que ellos les habrían prestado, sus cojones de acero. Entonces SD estaría agradecido eternamente de haber recibido esa ayuda, que sin ella, jamás hubiera salido de sus ladrones y depredadores corroñeros, y siempre decir: “Gracias Guatemala, por prestarme tus cojones, ya somos como ustedes”. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#354).

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