Uno puede estar en contra de muchas
cosas que ha hecho el Presidente Barack Obama, como las reconocidas de su odio
al cristianismo y amor al Islamismo, su insensibilidad de ir a jugar golf
cuando un norteamericano era degollado por terroristas, el cambiar a un notorio
desertor del Ejército por 5 peligrosos terroristas de Alcaeda, querer cerrar la
cárcel de Guantánamo sabiendo lo imprescindible que es ante el continuo ataque
de los terroristas, su denuncia contra las instituciones vitales de su propio país
para desacreditarlas como a la CIA, su catastrófico tratado con Irán y las
humillaciones que éste le ha hecho al país, etc., pero cuando ha hecho algo
bueno, el honor obliga a reconocérselo y este es el caso de lo que le hizo, quizás
en forma adrede o no, al Papa Francis en su visita a Cuba en estos días. ¿Y qué
mejor momento de hacerlo cuando estamos en la llamada “Semana Santa”, que de santa
tiene lo que el diablo de bondad posee? Claro, la bofetada no fue física sino
moral, simbólica, pero una gran bofetada. ¿Pero cómo el representante de Cristo
por la tierra iba a recibir una bofetada de un mortal como Obama? ¿Acaso no hubiera
intervenido la mano de dios para evitarlo? Y si como quiera se la dio, ¿no sería
que dios no confía en quien dice representar a su hijo? ¿O que ya dios no es
tan omnipotente como antes o al menos, respeto a Francis? ¿O que quiso que le
dieran la bofetada para que sintiera su falta? Todas esas preguntan han quedado
en el aire retumbando. Pero ¿por qué? Recuerdan todos cuando el Papa Francis
vino por Cuba hace unos meses? El estuvo varios días en Cuba y allí hizo muchas
visitas, y tuvo múltiples conversaciones, pero todas con los personajes de la Revolución,
los hermanitos Fidel y Raúl. También habló con el Cardenal de La Habana, quien
para muchos siempre ha sido un alcahuete de esos dos hermanitos. Pero con
quienes el Papa Francis no quiso hablar, a pesar de que de su boca siempre salían
frases como “inclusión, amor a los necesitados”, etc., fue con los humildes,
los abandonados, los apaleados, los perseguidos, los torturados, los llenos de
sed de justicia, los que no pueden hablar ni exclamar “Libertad”, las mujeres
que visten de blanco recordando su paz e inocencia y que solo caminan los
domingos por algunas calles de La Habana, los que no pueden escribir un poeta
sin que le den un permiso, los que tienen que irse en botes rústicos
enfrentando los tiburones porque se asfixian por la falta de aire puro de esa
sociedad… con ninguno el Papa Francis quiso reunirse. El se negó una y otra vez
a pesar de las múltiples súplicas de esos grupos y a pesar de que lógicamente
de él se esperaría que se reuniera con ellos, aunque sólo los mirara como seres
humanos. Pero todo fue inútil. Se resistió. Que no tenía tiempo. Que su agenda
estaba ya programada. Y era que no quería o podía decir la verdad, esa verdad
que el mismo a quien él dice representar dijo “y la conocerás y serás libre”,
pero él se olvidó de ellas, o quizás, quiso traicionar a su maestro sin que los
demás se dieran cuenta y creyeran en sus excusas. Y así se fue a EUEU en su regreso a Roma, y allí se reunió con
muchísimos, pero en Cuba no quiso reunirse con ninguno de los mencionados. Y él
se fue creyendo que lo había hecho bien, que no iba manchado por su gran pecado
de traición y abandono y el pueblo cubano, los sufridos, quedaron profundamente
heridos y desamparados, pues ellos sabían del gran valor que tendría alguna
reunión con el Papa aunque fuera breve, para no sólo darles el soporte moral
que necesitaban, sino demostrarle al poder de la tiranía que ellos no estaban
solos. Pero quedaron llorando y sus lágrimas, parece que el verdadero dios que
no es el del papa, los oyó y envió a Barack Obama quien hizo precisamente lo
que el Papa no quiso y allí Obama dejó su gran seña de amor, desprendimiento,
coraje, solidaridad y logró los tres
grandes objetivos: apoyar a los necesitados, darles el empuje público que
necesitaban y darle esa gran Bofetada a ese insensible Papa Francisco.
ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#376).
miércoles, 23 de marzo de 2016
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