viernes, 22 de diciembre de 2017

PARA COMPRENDER AL PRESIDENCIABLE NIETO DE TRUJILLO



Conociendo la historia de ese pedazo de país, RD Santo Domingo, al presentarse en estos días el nieto de Rafael L. Trujillo, el tirano de ese país durante 31 años, el más bárbaro antes de Fidel, aspirando a ser candidato a la Presidencia en la elecciones venideras, muchos se han alarmado, pero otros han recibido la noticia como algo normal en la larga historia de maldad que ha vivido ese país. Desde que nació, allí “lo más malo, siempre ha sido lo mejor”, cosa absurda para los seres normales, pero no para allí. Su primer presidente fue muy útil al nacimiento de esa república frente a la peste haitiana, pero celebró su primer aniversario fusilando a una heroína y a otros héroes de esas luchas, y por esto fue bueno, porque ese pueblo vio y aceptó que lo malo era lo mejor. Le siguió un tal Báez, depredador y desvergonzado que acabo con dicho país, y fue bueno por malo. Vino un tal Cabral, un poco bueno, pero se destacó más en lo malo, y fue bueno. Le siguieron otros de menor maldad, pero que todos fueron malos, pero buenos, hasta llegar a un Lilís, negro de pura cepa, sombra del Oeste, que no sólo asesinó, robó, sino que le regaló a sus enemigos naturales, los del Oeste, una gran parte del país, y por todo esto fue bueno. Llegó Trujillo, el abuelo del Nieto Aspirante, y éste al ver cómo uno malo, un tal Horacio, amaba intensamente como todos allí, quedarse gaviado, trepado, en la Presidencia con cualquier marrulla política, pues se dijo, ¿por qué si esta sabandija puede robarse la Presidencia con impunidad, yo, militar curtido en las luchas patrias, no lo puedo hacer? Y se robó el poder, y comenzó su carrera de 31 años, del ‘30 hasta el 1961 cuando fue ajusticiado. Hizo de todo lo malo que las mentes perversas podían albergar, y fue bueno para el país, por eso, por malo y le llamaron “el benefactor”. Y los agradecidos recordaban a los incrédulos, que él vio al llegar que había muchos ladrones y se dijo, ¿bueno, pero no sería mejor que hubiera un solo ladrón? Y los eliminó a todos y reinó solo. Y fue bueno, porque le quitó al pueblo a la plaga de ladrones, que desgraciadamente, al pasar los años, como las ratas, se han multiplicado en los tiempos en que el nieto quiere volver al pasado. Y éste fue tan bueno, que sus métodos y tácticas, fueron copiadas no sólo por los nativos, sino por los extranjeros, sobresaliendo uno en especial: Fidel Castro, el ‘libertador’ de Cuba que en su carrera tiránica lo copió y superó en todo, con su duración, 57 años, 26 más que Trujillo, y eso era genial. Y el Nieto quiere quizás superar eso, y sería bueno por malo. Pero viendo a los que sucedieron a su abuelo, un tal Balaguer, que asesinó con placer, tantos que los victimarios fueron cariñosamente llamados “los incontrolables” y dejó como herencia las nuevas formas del robar al Estado y el pueblo lo amó tanto que lo bautizó como el “padre de la democracia dominicana”, amando a lo malo. Luego aparecen un tal Leonel y Medina que han catapultado a la cúspide del Everest lo que es el arte de robar al Estado, lo que señaló Trujillo como su justificación presidencial, eso sí, no han asesinado como los anteriores, pero han creado un nuevo caldo de asesinatos, o sea que la corrupción es tal, que los violentos  se sienten justificados de asesinar y robar a la ciudadanía porque los de arriba lo hacen aunque con menos violencia, pero lo hacen, y son buenos por ello. Y al llegar el nieto de Trujillo a tratar de enmendar todo esto, es cuando podría darse la comprensión de la utilidad o no. Si casi todos han sido malos y aceptados como buenos, ¿qué importa uno más? Por lo menos este Nieto podría traer alguna ayuda denunciando todas las barbaridades que adornan al presente gobierno de Medina, que EU acaba de sancionar a su más cercano colaborador, Roldón, pero que se espera que incluyan al maestro. El nieto así en sus aspiraciones quizás ayude como su abuelo a limpiar el solar de los muchos ladrones, aunque se duda que los tiempos le permitan  como a su abuelo, ser otra vez el único con poder de hacer y rehacer, aunque no se sabe si el pueblo lo llamaría como a los demás, bueno, por ser malo. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#477). 

No hay comentarios:

Publicar un comentario