viernes, 13 de abril de 2018

LA GRANDEZA DEL SISTEMA LEGAL ANGLOSAJON, USA



Los que tienen la oportunidad y la capacidad de observar por el canal CNN en inglés, los encuentros de debates que abogados expertos y de calidad llevan frecuentemente  sobre los aspectos legales de las decisiones tanto de individuos como de funcionarios del gobierno, salen de esa experiencia contentos, satisfechos y con el gusto de haber disfrutado y aprendido algo del Derecho Anglosajón que se usa en E.U.  Y sobresale un debate en que participan frecuentemente un eminente abogado de EU Alan M. Dershowitz, profesor de Harvard, y de contraparte, otro eminente abogado que además de ser asesor de ese canal, es un aventajado ex alumno de Dershowitz (también se presenta en el Canal Fox). Y cómo sobresalen los argumentos de lógicas, legalidad, razonamientos entre uno y otro y cómo hay que admirarlos en sus exposiciones y contra exposición y todo en ese ambiente de respeto, grandeza, capacidad y decencia. Y obligatoriamente, los que viven en los países de AL tienen algo de raquiña gigantesca porque generalmente cada uno de sus miembros, con capacidad de razonamiento, por supuesto, siempre se estarán preguntándo si lo que se ve y aprende allí, podría ser posible en sus respectivos países de AL. Y con dolor tienen que admitir que no , que no es lo mismo ni podría ser igual, pero no por el clima, la luna o las estrellas, sino por la calidad humana que los diferencian, por la calidad moral de aquella grandeza de su sistema de un país de Law and Order, the Rule of Law, de Ley, del imperio de la Ley, del respeto a la Ley, de que la Ley está sobre todos, que no hay nadie sobre ella y ante ella, todos son iguales, y eso AL lo desconoce. Y es entonces, cuando algunos miembros de esos países, como uno del Caribe, al que le llaman Santo Domingo RD, que apellidado ¨shithole¨, intentan siquiera soñar con lo que se debate allí, su forma, respeto, ambiente. Y lo primero que se notaría y empujaría a la pregunta sería sobre el periodista que sirviera de moderador. Y el público se preguntaría, y a quién representará ese moderador, será alguna bocina del Gobierno, cuánto le pagaran por mentir y parcializarse. Luego le añadirían, pero y ese abogado, qué calidad moral tiene si su gran fama es defender a los poderosos, a los narcotraficantes, a los del partido del gobierno, si pertenece al gobierno y amigos de jueces corruptos. Luego vendría lo mejor, cuando mencionaran eso de que la Ley es la Ley… y le preguntaría, la Ley en este país, que viene arrastrando desde la Colonia, la experiencia de los principios del Derecho español de que la Ley se acata pero no se cumple, que la Ley se hizo para violarla, que es mejor violarla que respetar, que la ley cualquier empleadito de 4ta categoría le contesta a cualquiera, ¨si eso dice la Ley, pero yo digo y decido esto¨. Un país donde quien rompe y abusa del poder de la Ley no paga ninguna consecuencia, y si acude a los tribunales sus casos mueren en el olvido o en la complicidad de los encargados de encaminarlos a los juicios. Y entonces se preguntan, ¿cómo siquiera comenzar un debate en este ambiente, creer en él, aprender? ¿Qué se aprende, qué se saca, si ni el moderador, el ambiente ni los abogados tienen la mínima calidad para exponer razonablemente y menos enseñar? Y es entonces cuando queda el dolor, y la raquiña sigue molestando más y más, porque todos quisieran que en sus países se pudieran debatir esas cosas como en EU, y otros países civilizados, pero no pueden. No nacieron para eso, sino para mentir, servir, ser lacayos y engañar. Pobres de la América Latina que la esperanza del Imperio de la Ley aún está por nacer, y de RD, ésa será la última en lograrlo. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#486).


martes, 3 de abril de 2018

PARECIDOS E INVERTIDOS ENTRE TRUMP Y PUTIN.



¿Quién podría decir esto sin que las arrugas traseriles no se les encresparan? Pues, sí, hay mucho de parecido entre estos dos de las superpotencias. Claro, tienen también cosas que los diferencian, pero últimamente se están viendo hechos nuevos que los están acercando. Entre los elementos distanciables están que Putin viene de una democracia zarista  autoritarista y Trump, de una republicana y consensual, que aquél gusta el poder vitalicio aunque con ciertas discreciones para quitarle el sabor amargo del comunismo. Y Trump en estos días ya mencionó la idea de que quizás en EU algún día habrá un gobierno vitalicio, porque parece que ha quedo muy marcado con su dificultad después de patear a Obama. Putin quiere revivir a la Rusia de la URSS, hacerla grande y poderosa otra vez, y así mismo Trump está haciendo a EU, se diferencian, en que Putin trata, pero va por caminos oscuros, y Trump por caminos de mucho aliento. Putin gusta eliminar a sus incómodos enemigos o ex de la KGB, con cocteles de veneno como en Inglaterra, y Trump no usa eso, usa mejor el arma del ´fake news´. Para Trump todo lo que le va en contra es fake, falso, pero tiene verdaderos enemigos en CNN y NBC que raramente le otorgan puntos. Putin no tiene ese problema. Sus críticos no tienen voz. El autoritarismo de Trump es tan puro como el de Putin, pues éste no tolera ni una mosca que le contradiga. Trump hace todo el esfuerzo por acabar los gobiernos donde abunda la podredumbre, como Cuba, Venezuela, Nicaragua, Corea del Norte, Irán, Gaza. Lo mismo quiere hacer Putin, pero discriminando, porque él gusta de muchos de esos lugares putrefactos, aunque actúa bien en otros, como cuando atacó atinadamente a los barbaros del Isis por Siria e Iraq. Trump ha dicho que hay que revivir o poner en el lugar justo al Cristianismo que está siendo diezmado por los Islámicos en todos lados, especialmente por Europa, Africa, Medio Oriente. Reconoce que el Islam es un verdadero enemigo y peligro para el mundo libre, como lo fue antes el comunismo y en consecuencia está actuando muy atinadamente en esa dirección, guiando y obligando a los sumisos a ser o no ser o pagar las consecuencias,  y pone en práctica su prédica, mencionando lo que en los dólares dicen, ¨In god we trust¨. Así mismo está haciendo Putin, desde hace un tiempo, actuando y criticando a los países occidentales por sus absurdas políticas de puertas abiertas para la invasión islámica, en Alemania, Bélgica, Suecia y en fin Europa, que parecen no importarles que están construyendo su propia destrucción al aceptar a esos inmigrantes musulmanes. Y en estos días al tomar posesión de su victoria zarista por 6 años más, dijo un discurso sobre este tema que debería ser histórico y ambos en la misma línea de preocupación frente a un enemigo común. Putin busca ser ese líder del Cristianismo acorralado. Trump también quiere que el cristianismo, ante el abandono que le dio Obama, vuelva a dominar por EU y el mundo. Putin gusta de decir sus mentiras grandes, como que en Crimea lo invitaron a invadir y que Ukrania lo ama, y que el avión civil aquel que tumbaron no fue por los rusos o sus lacayos. Trump también cultiva ese arte de no decir la verdad y le gana a Putin porque dicen que tiene dificultad en notar la diferencia entre ambas. Putin no tiene problemas con las mujeres, es casado y fiel. Trump gusta, desde la prehistoria, amar a todas las mujeres a las que conquista por su cabellera o sus cuentas bancarias para luego decir que no las conoce. Trump usa lo del miedo y la intimidación producto del ¨You are fire¨, estás despedido, lo que crea un estado de nervios, sustos e inseguridad  en los que le rodean y que gustan como medio de dominio a todos los tiranos o aspirantes a serlos. Putin hace lo mismo, pero no con el Fire sino con la prisión o el veneno y lo mismo que con Trump, nadie está seguro. A Putin nadie lo investiga, Trump tiene a Mueller, que lo quiere enviar al banquillo y quién sabe si a Putin le llega su Mueller para que sigan igualándose. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#485).