Los que tienen la
oportunidad y la capacidad de observar por el canal CNN en inglés, los
encuentros de debates que abogados expertos y de calidad llevan frecuentemente sobre los aspectos legales de las decisiones
tanto de individuos como de funcionarios del gobierno, salen de esa experiencia
contentos, satisfechos y con el gusto de haber disfrutado y aprendido algo del
Derecho Anglosajón que se usa en E.U. Y
sobresale un debate en que participan frecuentemente un eminente abogado de EU
Alan M. Dershowitz, profesor de Harvard, y de contraparte, otro eminente
abogado que además de ser asesor de ese canal, es un aventajado ex alumno de
Dershowitz (también se presenta en el Canal Fox). Y cómo sobresalen los
argumentos de lógicas, legalidad, razonamientos entre uno y otro y cómo hay que
admirarlos en sus exposiciones y contra exposición y todo en ese ambiente de
respeto, grandeza, capacidad y decencia. Y obligatoriamente, los que viven en
los países de AL tienen algo de raquiña gigantesca porque generalmente cada uno
de sus miembros, con capacidad de razonamiento, por supuesto, siempre se estarán
preguntándo si lo que se ve y aprende allí, podría ser posible en sus
respectivos países de AL. Y con dolor tienen que admitir que no , que no es lo
mismo ni podría ser igual, pero no por el clima, la luna o las estrellas, sino
por la calidad humana que los diferencian, por la calidad moral de aquella
grandeza de su sistema de un país de Law and Order, the Rule of Law, de Ley,
del imperio de la Ley, del respeto a la Ley, de que la Ley está sobre todos,
que no hay nadie sobre ella y ante ella, todos son iguales, y eso AL lo
desconoce. Y es entonces, cuando algunos miembros de esos países, como uno del
Caribe, al que le llaman Santo Domingo RD, que apellidado ¨shithole¨, intentan
siquiera soñar con lo que se debate allí, su forma, respeto, ambiente. Y lo
primero que se notaría y empujaría a la pregunta sería sobre el periodista que
sirviera de moderador. Y el público se preguntaría, y a quién representará ese
moderador, será alguna bocina del Gobierno, cuánto le pagaran por mentir y
parcializarse. Luego le añadirían, pero y ese abogado, qué calidad moral tiene
si su gran fama es defender a los poderosos, a los narcotraficantes, a los del
partido del gobierno, si pertenece al gobierno y amigos de jueces corruptos.
Luego vendría lo mejor, cuando mencionaran eso de que la Ley es la Ley… y le
preguntaría, la Ley en este país, que viene arrastrando desde la Colonia, la
experiencia de los principios del Derecho español de que la Ley se acata pero
no se cumple, que la Ley se hizo para violarla, que es mejor violarla que
respetar, que la ley cualquier empleadito de 4ta categoría le contesta a
cualquiera, ¨si eso dice la Ley, pero yo digo y decido esto¨. Un país donde
quien rompe y abusa del poder de la Ley no paga ninguna consecuencia, y si
acude a los tribunales sus casos mueren en el olvido o en la complicidad de los
encargados de encaminarlos a los juicios. Y entonces se preguntan, ¿cómo
siquiera comenzar un debate en este ambiente, creer en él, aprender? ¿Qué se
aprende, qué se saca, si ni el moderador, el ambiente ni los abogados tienen la
mínima calidad para exponer razonablemente y menos enseñar? Y es entonces cuando
queda el dolor, y la raquiña sigue molestando más y más, porque todos quisieran
que en sus países se pudieran debatir esas cosas como en EU, y otros países civilizados,
pero no pueden. No nacieron para eso, sino para mentir, servir, ser lacayos y
engañar. Pobres de la América Latina que la esperanza del Imperio de la Ley aún
está por nacer, y de RD, ésa será la última en lograrlo.
ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#486).
viernes, 13 de abril de 2018
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