Hace
unos días terminó la 21 Feria del libro en Santo Domingo, y hace unos días RD
anunció que traicionó a Taiwan después de 77 años de amistad, por irse a
comerciar con la China de Mao. Ohh, por la feria, cuánta alegría, cuánta
charlas literarias, coloquios, conferencias, cuántas personalidades, cuántos
miles de asistentes, cuántas casetas de libros y exposición, pero faltó una, la
más importante, la caseta o el pabellón del honor, la dignidad, la vergüenza,
el decoro, la seriedad, gratitud, que no estuvo allí. Y entonces, ¿cómo
disfrutar en paz, leer un libro, oir una charla, de una feria y sus múltiples
bellezas cuando en todo el entorno lo que hay es mucha podredumbre, peste, mal
olor, inmundicia? ¿Es lógico de los patrocinadores y admiradores gritar a los
cuatro vientos, y salir en las noticias, los facebooks, con todos los dientes
al aire y los ojos desorbitados pletóricos de alegría al disfrutar de la feria?
¿Es lógico no verlo ni sentir el mal olor? ¿Es negativo guiarse por los hechos
y no por el sentimentalismo o lo ficticio? ¿No bastaban las dos últimas perlas
de inmundicias, la de la Cámara de Cuentas y la de la famosa Omsa del
transporte, por no decir de las docenas que le han precedido y que todavía están
abiertas como las buenas llagas en rebeldía? Ohh, sobre la traición a Taiwan,
ese pobre y rico país le dio de todo a RD, se desvivía por ayudarlo, tanto que
le enviaron a un chino Yin Tieh Shieh, experto en arroz y vivió allí hasta
morir pero no sin antes haberle dejado su secreto científico que le dio el
mejor arroz del Caribe y que el país se ufanaba de haberlo recibido. Le daba
equipos, dinero, becas, cooperación a la
Policía, ayuda en general, y en estos
días hasta una armada de su Marina estuvo por RD visitando al país, y que sus
autoridades la recibieron con todos los honores e hipocresía, aunque
escondiendo la gran daga que ya tenían preparada para clavársela por las
espaldas con su gran traición, y era que ya RD es experta en eso de traicionar.
Y es que sus políticos sólo miran la postura, el dinero y la corrupción, y le
da su Feria para hacer como decía aquel padrote, “darle la comida a la Boa”, para
mantenerla conforme, o el circo a la plebe de los romanos. Se lo hicieron a
Venezuela, cuando Rómulo Betancourt le ayudó tanto para salir de lo que ellos
adoraron por 31 años y que no querían que se fuera y dieron ríos de lágrimas
cuando murió. Cuando esa Venezuela acogió al que ellos habían despreciado y
maltratado hasta lo indecible, a su patricio Duarte, al que sólo muerto lo
aceptaron en su país, al que le había dado todo hasta la salud de su madre.
Cuando Venezuela le pidió ayuda contra los tiranos Chávez y Maduro, le dieron
las espaldas y ni se unieron a los 14 países que pedían la libertad para el
venezolano. Despreciaron a Máximo Gómez como un traidor españolizado, para
luego reclamárselo a los cubanos como “su héroe nacional”, no sólo que “lo habían
enviado a liberar a Cuba”, sino que pedían alguna recompensa y reconocimiento
por su gran labor, así forzando al farsante Fidel a inmiscuirse en una invasión
fracasada y a la de Junio ‘59. Y siguieron, con Haití, al que tantos de sus
buenos hijos se habían ofrendado a luchar y perecer contra ese Haití
depredador, y por una suma grande de dinero de la exportación a su “segundo
mercado”, al igual que con la China, y otra cantidad de cobardía, decidieron
que los haitianos se tomaran al país, traicionando a todo el mundo bien nacido
en aquel lugar. Para eso nacieron, para chupar, engañar y traicionar y jamás
tener el honor del agradecimiento. ¿Pero qué otra cosa se podría obtener de la
escoria que quedó en 1795, que brincó a 1822 hasta obtener el triste honor de
tener más prostitutas activas en el extranjero que digamos Brasil, con 200
millones de habitantes? ¿Saben la moral social que resulta de tales hechos? Eso
es lo que se ve allí. Por lo tanto no sería extraño si mañana las ratas le dicen
a Israel “ya no te reconocemos, porque los árabes musulmanes nos dieron mucho petróleo
y dinero”. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#488).
miércoles, 2 de mayo de 2018
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