Entre las muchas lecciones que se están recibiendo del
Virus C a pesar de su letal presencia, están estas dos. Que la sociedad, la
gente de la ciudad especialmente, ha aprendido aunque un poco a la fuerza, a
apreciar el significado de permanecer en sus casas, a respetar el toque de
queda, la cuarentena, a no salir cuando el Estado así lo ordena para el bien de
todos, y otras cosas. La segunda lección, es la creación de campos de
concentración o retención, al estilo de las guerras mundiales que los usaron
contra los alemanes y japoneses cuando EU consideró que siendo enemigos, lógicamente, se
dudaba de todos, y había que tenerlos bajo vigilancia. Ahora con el virus c se
han presentado enemigos de la humanidad que con sus desobediencias no quieren
respetar el derecho de las demás personas a permanecer sanas y en paz. Nadie
niega que cualquiera que quiera contraer el virus lo haga, con la sola
condición: que se enferme él, pero que no joda a los demás, ya que su derecho a
morirse, no le da derecho a contagiar a nadie fuera de él. Y eso es lo que
están haciendo una manada de individuo(a)s por todos lados. A éstos la PN no se
les multar porque no pagarían, no los pueden meter preso por contagiarían a los
policías y demás personal allí. No se le puede llevar a las preventivas por lo
mismo, es decir, no hay acción justa ni lugar seguro como castigo contra ésos, excepto
en un lugar que podría ser campos de concentración. Los expertos dicen que
deberían ser así: Se deberían habilitar en el país por los menos tres campos de
retención, en el este, sur y oeste. Comprenderían dos campos de mil metros c/u,
uno al lado del otro, pero separados. Uno sería para los detenidos por
violadores de la ley, por poner en peligro a los demás, y el otro lugar para
enterrar a los que se morirán allí. Los violadores serian depositados allí sin
ningún derecho, pues al Estado haber decretado el Estado de Emergencia, los
derechos individuales se suspenden temporalmente. Se les darán carpas para que
ellos mismos las levanten, se les dará comida para que ellos las preparen, no
habría más contacto con ninguno. Se podrían separar entre hombres y mujeres,
aunque se duda que nadie con el virus tenga deseo sexual. Cuando uno muera
entonces, al muerto se le sacaría de allí por un helicóptero y un garfio y sería
depositado en el otro lugar ya teniendo los hoyos preparados para tirarlos allí
y sin ninguna ceremonia, enterrarlos. En esa forma, esos temerarios, violadores
y contagiados sólo se harán daño a ellos mismos y no podrán hacerlo a los
inocentes. Así cuando el público sepa que ya existen los campos de
concentración para ellos, de seguro que no seguirán siendo los facinerosos del
momento, que han estado mostrando su desafío al Estado y a la población. Así
sabrán lo que les espera, y de seguro, enderezarán su comportamiento
delincuencial. Y los primeros que deberían ser enviados allí serían esa pareja
de esposos que en estos días, se casaron en Punta Cana, en una mezcla de desafío,
burla y desprecio al país, a los enfermos y los que se sacrifican para
mantenerse sanos. Incluidos a los que dirigieron esa boda y al mismo hotel,
pues todos sabían lo que hacían, pues su actitud claramente era de burla, mala
fe y abuso. Además de éstos, se ingresaran allí hombres y mujeres, de esas que
se ven las redes desafiantes y burlonas contra la salud de los demás. Si así se
hiciera, dicen los expertos, de seguro, que esa gente dañina se comportará como
manda la decencia y la ley. Adelante pues, a construir los Campos de Concentración.
Y un ejemplo triste y final. La modista Polanco, ¿fue acaso víctima de su
propia arrogancia e irrespeto hacia los demás, o del Virus C? ¿Qué se supone
debe hacer una persona decente cuando regresa de un país súper contagiado como
España o Italia? ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#571, 26.3.20).
jueves, 26 de marzo de 2020
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