¿Quién iba a creer lo que se está viendo hoy en
Estados Unidos con motivo de la reelección presidencial del inquilino de la
Casa Blanca, que copiando a los países de AL, anda un poco perturbado con el
asunto de la reelección en las próximas elecciones de Nov. ‘20? Escribimos una
vez, que por fin AL ya tenía su hermano mayor dentro de las repúblicas bananas,
cuando Barack Obama hizo todos los desajustes y abusos como ningún otro
presidente había hecho antes para ganar ese dudoso honor. Y ahora, Trump,
influido por ese espíritu, está en lo mismo, claro con más ímpetu porque él
nunca dejó de buscar la reelección desde el mismo día que se juramentó como
presidente, porque aun sin conocérsele bien, ya se sabía lo ambicioso y desafiante
que era. Todo lo que él hizo desde aquel inicio fue en post de que cumpliera su
segundo mandado, o sea reelegirse. Hizo cuantas maromas eran posibles y hasta
lo ridículo e increíble, como aquello de Ucrania que lo llevó al “Impeachment” del
cual se escapó no por inocente, sino por la complicidad de sus pares los
republicanos, que sin sonrosarse, hicieron todo lo increíble por no defender a
Trump de sus irregularidades, sino que expusieron el mensaje, que no importaba
lo que él hubiera hecho, no iba a ser encontrado culpable, burlándose así del
pueblo, el mundo que observaba, su país y la justicia. Y para enredar las cosas
más, se apareció el Corona virus, que vino a completarle el ataúd a Trump,
porque él hasta esa llegada, como la economía estaba en energía, daba por
seguro que iba a ser reelecto, negado
por los demócratas y los demás, porque nadie en su sano juicio aceptaría como posible
que un presidente que violentara tan abusivamente las leyes, su espíritu y la Constitución
del país, pudiera quedarse para un segundo término, aun con una economía buena.
Era además inaceptable por peligroso, pues él no sólo admitía que estaba sobre
la Ley, sino que él era la Ley. Y ese virus lo acabo de trastornar por todos
los disparates y mentiras que lo forzó a decir y a las posturas absurdas que
tomó, lo que lógicamente, lo alejaban aún más de su ambición reeleccionista.
Cuando llegó el virus, dijo: ‘eso no es nada, es como un flú, desaparecerá en
poco tiempo, y luego, ‘lo tenemos controlado’, y luego cuando morían por
montones, hay que beber cloro y lysol, y eso ayudará, y luego la medicina de la
malaria, y sobre todo eso, sus mensajes que eran obedecidos por la plebe
inculta de su partido, de no usar las mascarillas, que no eran necesarias, que
iban contra el derecho del individuo,
aumentó grandemente las muertes. Y otro absurdo mayor, el pretender
descalificar y desacreditar el Médico que del estado que ha luchado muchísimo
contra ese virus, el Dr. Fauci. Y se ha machacado lo absurdo e increíble, que
siendo EU el líder mundial en cuanto a salud, infecciones, etc., se ha visto cómo
todavía los funcionarios del gobierno de Trump, comenzando por el mismo, debaten entre usar o no la mascarilla, cuando
ya por todo el mundo está aceptado que ésta es un gran instrumento para evitar
el virus. Hasta el punto ha llegado que el gobernador republicado de Georgia ha
llevado a la Corte a un alcalde de allí, porque ésta impuso como regulación, el
uso obligado de la protección de la mascarilla, y él no lo quiere, mientras por
los alrededores el virus se lleva al lote de vivos. Ellos han superado a muchas
repúblicas bananas, cosa que no esperábamos, y todo por obtener la reelección presidencial
que en AL es una enfermedad, y que se creía a EU libre de esa peste, pero no
era así y la ambición de Trump lo ha probado. Y la ironía del momento, Pompeo,
como mensajero de Trump, llamó al Presidente corrupto de RD y le advirtió, “si
sigues con tu reelección te traeremos a la cárcel del Chapo”. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#578, 2.8.20).
domingo, 2 de agosto de 2020
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