Por el mundo ha corrido el comentario de que Estados Unidos es una nación de borregos, quizás queriendo decir, (yo no he leído el libro), que son serviles e ignorantes, lo cual la realidad no apoya por las múltiples manifestaciones de heroísmo, humanismo y cooperación que ha dado ese pueblo al mundo no igualado por ninguno. Pero es que hay hechos que insisten en sostenerlo, ejemplo, cuando por el mundo se sabía que EU era el país a donde cualquiera iba, y lo primero que hacía era ir a buscar ayuda del gobierno en alimento, dinero, salud, pago de alquiler y lo más triste, la cantidad de abusos que esas personas hacían contra el país bondadoso, cuando se sabía que muchos de esos eran ricos allí y en sus países respectivos, mientras seguían recibiendo esa ayuda, y trayendo a sus familiares para ampliar el festín, mientras EU seguía sin darse cuenta de lo que pasaba. Y eran de todas partes del mundo, hasta aquel terrorista que puso bombas en el Maratón de Boston era un ‘bebé’de esas ayudas y de Cherchenia, por Rusia. Y el mismo 9.11 se debió a esto. Se arregló pocos años después, pero aún persiste. Y lo otro que pone en entredicho su sabiduría es su tendencia al suicidio colectivo, cuando han sucedido dos acontecimientos como aquel Guyana en 1978, en que un religioso Jim Jones, convocó a 917 seguidores de EU para tomar un veneno y morir todos, sin ninguna razón. Ahora se han repetido dos hechos que recuerdan esos suicidios, el amor de los norteamericanos por no obedecer el peligro mortal del covi19 y su enfermiso amor por Donald Trump, que parecido a John, ha querido llevar al pueblo de EU otro suicidio, igual o más de sangriento que el Guyana. No ha habido un país que haya dado más muertos al virus que EU, innecesariamente, porque esa condición de borrego bloqueaba su razonamiento e insistían, como los adoctrinó Trump, que el virus era un ‘fake’, que no era cierto y se exponían y caían como moscas al seguir muriendo más de 3,000 por día. Y todos conocen las mentiras de Trump frente al virus y sus consecuencias. Y su acción suicida se ve también a las docenas de veces que habla del fraude de las elecciones pasadas, que él fue el que ganó y no Biden, usando cientos de abogados para sus ridículas demandas, que las cortes le ha rechazado y la última, cuando quiso anular las votaciones en 4 Estados, porque él ‘había ganado’ en todas. Es decir, lo que se ha visto con todas las maniobras de Trump ha sido algo que la mayoría de los estadounidenses no se imaginarían que esas cosas podían pasar allí, ya que eran propias de América Latina o Africa, que allí, siendo el modelo de democracia que la predica a otros países, no se podían presentar las pretensiones absurdas que ha hecho Trump, y lo triste es que él no ha estado solo, en la última aventura se acompañó de 126 congresistas y docenas de funcionarios republicanos del sistema judicial, hasta la SCJ en la demanda descabellada, que lógicamente fue rechazada. Pero esto y la destrucción de su democracia, más el caos creado, tampoco se creía posible en un pueblo acostumbrado a ser libre, independiente de la ignorancia, de demagogos y mentirosos, sin embargo, Trump lo ha logrado, al vapulear a ese pueblo y doblegarlo, con lo más llamativo que los 70 millones de sus seguidores que se consideran de baja educación, supremacistas, seres rurales y los funcionarios republicanos, se han doblegado por el gran temor y miedo que le tienen a Trump, creando así al norteamericano que jamás se pensaba que existiría, pero ahí está, doblegado y humillado producto de quien ama la mentira más que a su propia vida. anticritica.blogspot.com (594, 11.13.20).
