domingo, 14 de febrero de 2021

TRUMP PROBÓ QUE NO SÓLO PODÍA VIOLAR LA LEY, QUE ESTABA SOBRE ELLA, SINO QUE ÉL MISMO ERA LA LEY

 

Si increíble fue el asalto de los fieles de Donald Trump al Congreso, más increíble ha sido su exculpación en el juicio (13.2.21) que se le siguió por incitar a la sublevación contra su propio gobierno donde hubo gran destrucción y cinco muertos.  Y era que siendo un mal actor, empresario perdedor que se le quebraban los negocios o él por trampas, los quebraba, y desde antes de ser político, era un amante insaciable por la mentira, sin que le importara lo que pensaran los demás, y ya se sabía quién era y qué clase de carácter moral, económico y social tenía, ninguno propio de una persona con  sentido de la vergüenza. Si esto es triste y lamentable en una persona, más lo es saber que un personaje así haya tenido una influencia tan dañina, criticable y aceptada dentro de la sociedad norteamericana y con miles de seguidores, inaceptable para muchos, lo que obliga a  buscan una razón que explique ese comportamiento de la población. Visto que sólo flojos de mente, enfermos, ignorantes, y de mala fe tenían que abundar. En cualquier otro país por algunas de las cosas inaceptables de Trump allí cualquiera hubiera renunciado o se hubiera suicidado lleno de vergüenza o para evitársela a su familia, como sucede en Japón y otros países o en su defecto, eran mutilados de una mano, brazo o la cabeza. He aquí algunos de los ejemplos que Trump ha hecho renacer al estar sobre la Ley o siendo la misma Ley. Para los que no pudieron conocer la Alemania Nazi, él recreó el sistema de propaganda nazi, de la mentira que repetida se hace verdad, la destrucción del honor o buen caracteres de las personas buenas, visto como en la redes de Internet surgieron como la mala yerba, docenas de páginas en esta función, y que a la gente honrada, le parecieron que provenían de gente seria, y les creían, pero era esa maquinaria traída de Alemania de la propaganda copiada luego por los marxistas. Periodistas, que eran conocidos como serios, hombres y mujeres especiales los de Fox News, sucumbieron a sus mentiras manipulando la verdad. Y resaltaron mujeres, una Pirri, Gabriel, Laura y otros, retorciendo la verdad por la mentira. La desnudez conque muchos republicanos (una minoría salvó el honor) demostraron lo que eran, la gran cantidad de defensores de los actos ilegales de Trump y sus serviles como la cosa más aceptable y natural del mundo, el irrespeto a la decencia, a la ley, la Constitución, como el Senador Graham, McConnell, Cruz, Rubio y otros, que buscaron todas las excusas para limpiarlo, y al no encontrarla, apelaron a mentiras, manipulación y tergiversación, sin que ninguno considerara en el gran daño que le hacían al país con la desfachatez abierta, llamándole “es inocente porque así lo queremos”. La gran cantidad de abogados que se plegaron a los actos ilegales de los mismos republicanos, la incitación a la violencia y el asalto al congreso como en pocos países se ha visto y todo aplaudido por gran parte de los americanos, la aceptación de la violación de la ley y su sistema, no importando de aquí en adelante. Después de estas anormalidades y miles más, ¿qué credibilidad podrá quedar del sistema legal de EU al declarar a Trump inocente de cientos de violaciones a la ley, su Constitución y a la decencia elemental? ¿Qué país, qué abogado podrá citar alguna ley o jurisprudencia de EU para ellos imitar o referirse como orientadora cuando todo quedaría manchado por la aberración legal tan grande, que sólo las dictaduras soviéticas podrían producir? Claro, el sistema legal no falló, pero sí los funcionarios republicanos que la violentaron y manipularon. Ahora sólo queda la esperanza de que la antigua Justicia prevalezca cuando a Trump se le encause criminalmente en los muchos casos que tiene pendiente, y que no tendrá a sus cómplices allí para protegerlo ni avergonzar al país de que estaba sobre la Ley. ANTICRITICA.BLOSPOT.COM (#599, 14.2.21).

 

miércoles, 3 de febrero de 2021

EL NUEVO PANTANO QUE TRUMP HIZO RESURGIR EN WASHINGTON

 

Entre las promesas y palabrerías que usó Donald Trump, el candidato en el 2016, fue una muy llamativa, y que él pretendía esgrimirla como espada contra todos los políticos y funcionarios públicos que le habían precedido, de que en Washington, hogar de las oficinas federales, se había creado tal nivel de corrupción, que ya era un pantano que apestaba, y que prometía limpiarlo, sanearlo con su nueva decencia. “Voy a limpiar el pantano” no se cansaba de repetir y así sus seguidores coreaban. Y mencionaba primero a los lobistas, ésos que representan intereses de gobiernos extranjeros, negocios o personas y que no salían de las oficinas del gobierno para comprar o sobornar a los políticos para lograr sus fines. Pasaron los días, ya siendo presidente del país, no tardó en demostrar qué era lo que él pensaba con lo del pantano. Surgieron con mayor fuerza primero las grandes mentiras, miles, su verdadera espada mellada, luego los personajes que comenzaron a demostrar quiénes eran y qué buscaban. El primer escándalo fue un dinero usado ilegalmente para gastos de su Inauguración y sus hoteles, el segundo que brilló fue el ex General Flynn, quien ya era designado como su Asesor de Seguridad Nacional, pero no se tardó en descubrir que ese ex general había mentido al FBI, era el representante lobista de Turkía, gobierno represivo islámico y que había ya recibido $600,000 dólares por sus servicios ilegales, pues no estaba registrado como lobista de ese gobierno. Vendrían las denuncias de que la familia Trump y sus negocios seguían el provecho del cargo para sus beneficios ilegales. Luego, un escándalo mayor, del encargado de su campaña electoral Manafort, que sería enjuiciado y condenado y  seguirían otros íntimos colaboradores, Stone, Kushner, Bannon, y otros, tanto en la campaña como ya en el gobierno, enjuiciados y condenados, pero que muchos  no colaboraron ni confesaron sus crímenes porque había algo en medio que sabían que vendría: los perdones del Presidente, y como nunca se había visto, el mismo Presidente alentaba a los infractores a guardar silencio, ya que no importaba la condena, él los perdonaría, como al efecto hizo, que se burló de la justicia y del pueblo, usando el perdón presidencial como un medio de interferir con la Ley. Y los perdonados fueron tantos que muchos decían que podría formar el nuevo partido con ellos, con un nombre llamativo como el “Partido de los Ex con”. Pero el nuevo pantano no paraba ahí, se vio que iba a incluir increíblemente, en una nueva desmoralización general del país, su sociedad, cuando la forzó a aceptar sus actos como adornados de honradez y decencia cuando eran todo lo contrario, puramente pertenecientes a su nuevo pantano. Ejemplos, ¿cómo un país podía aceptar que su presidente hablara miles de mentiras y ese pueblo lo aceptara como normal? ¿Cómo aceptar su negligencia en la muerte de miles de persona por el Covid? ¿Cómo aceptar la burla a la ley y la Constitución? ¿Cómo, empujar por medio de la violencia y el chantaje a que los miembros de su partido acepten su comportamiento repugnante, como algo normal, bajo pena de sanciones políticas o denuncias públicas contra los que lo intentaran y que éstos con un temor infantil, aceptaran? ¿Obligar a que el país aceptara la incitación, sublevación y destrucción del Congreso como algo tolerable, y miles más? Es decir, el Presidente Trump que prometió algo nuevo en Washington, lo que hizo fue crear su propio pantano más hediendo que el que había, con el completo beneplácito de sus seguidores, al estilo de los más escandalosos políticos del mundo, un repulsivo pantano social, increíble en el papel de EU como estrella orientadora. anticrítica.blogspot.com (#598, 3.02.21).