Si increíble fue el asalto de los fieles de Donald Trump al Congreso, más increíble ha sido su exculpación en el juicio (13.2.21) que se le siguió por incitar a la sublevación contra su propio gobierno donde hubo gran destrucción y cinco muertos. Y era que siendo un mal actor, empresario perdedor que se le quebraban los negocios o él por trampas, los quebraba, y desde antes de ser político, era un amante insaciable por la mentira, sin que le importara lo que pensaran los demás, y ya se sabía quién era y qué clase de carácter moral, económico y social tenía, ninguno propio de una persona con sentido de la vergüenza. Si esto es triste y lamentable en una persona, más lo es saber que un personaje así haya tenido una influencia tan dañina, criticable y aceptada dentro de la sociedad norteamericana y con miles de seguidores, inaceptable para muchos, lo que obliga a buscan una razón que explique ese comportamiento de la población. Visto que sólo flojos de mente, enfermos, ignorantes, y de mala fe tenían que abundar. En cualquier otro país por algunas de las cosas inaceptables de Trump allí cualquiera hubiera renunciado o se hubiera suicidado lleno de vergüenza o para evitársela a su familia, como sucede en Japón y otros países o en su defecto, eran mutilados de una mano, brazo o la cabeza. He aquí algunos de los ejemplos que Trump ha hecho renacer al estar sobre la Ley o siendo la misma Ley. Para los que no pudieron conocer la Alemania Nazi, él recreó el sistema de propaganda nazi, de la mentira que repetida se hace verdad, la destrucción del honor o buen caracteres de las personas buenas, visto como en la redes de Internet surgieron como la mala yerba, docenas de páginas en esta función, y que a la gente honrada, le parecieron que provenían de gente seria, y les creían, pero era esa maquinaria traída de Alemania de la propaganda copiada luego por los marxistas. Periodistas, que eran conocidos como serios, hombres y mujeres especiales los de Fox News, sucumbieron a sus mentiras manipulando la verdad. Y resaltaron mujeres, una Pirri, Gabriel, Laura y otros, retorciendo la verdad por la mentira. La desnudez conque muchos republicanos (una minoría salvó el honor) demostraron lo que eran, la gran cantidad de defensores de los actos ilegales de Trump y sus serviles como la cosa más aceptable y natural del mundo, el irrespeto a la decencia, a la ley, la Constitución, como el Senador Graham, McConnell, Cruz, Rubio y otros, que buscaron todas las excusas para limpiarlo, y al no encontrarla, apelaron a mentiras, manipulación y tergiversación, sin que ninguno considerara en el gran daño que le hacían al país con la desfachatez abierta, llamándole “es inocente porque así lo queremos”. La gran cantidad de abogados que se plegaron a los actos ilegales de los mismos republicanos, la incitación a la violencia y el asalto al congreso como en pocos países se ha visto y todo aplaudido por gran parte de los americanos, la aceptación de la violación de la ley y su sistema, no importando de aquí en adelante. Después de estas anormalidades y miles más, ¿qué credibilidad podrá quedar del sistema legal de EU al declarar a Trump inocente de cientos de violaciones a la ley, su Constitución y a la decencia elemental? ¿Qué país, qué abogado podrá citar alguna ley o jurisprudencia de EU para ellos imitar o referirse como orientadora cuando todo quedaría manchado por la aberración legal tan grande, que sólo las dictaduras soviéticas podrían producir? Claro, el sistema legal no falló, pero sí los funcionarios republicanos que la violentaron y manipularon. Ahora sólo queda la esperanza de que la antigua Justicia prevalezca cuando a Trump se le encause criminalmente en los muchos casos que tiene pendiente, y que no tendrá a sus cómplices allí para protegerlo ni avergonzar al país de que estaba sobre la Ley. ANTICRITICA.BLOSPOT.COM (#599, 14.2.21).
