En Septiembre cuando el Presidente dominicano Abinader estuvo por las Naciones Unidas, aprovechó para lanzar su pedido de auxilio para que las potencias del mundo hicieran algo para arreglar la peligrosa situación del derrumbe de Haití, porque solo SD venía sufriendo esa indeseable situación desde hacía más de 200 años. Pero sólo Costa Rica, Panamá le dieron la mano amiga, pero ¿por qué se quedó sola? Y luego fue peor cuando EU advirtió que sus nacionales abandonaran aquel lugar, y que no iban a resolver ningún problema haitiano como otras veces, estaban cansados de bregar con la misma gente incorregible, que no aprende y que sólo busca su destrucción. No, no iremos, que lo resuelvan ellos mismos, dijo Biden, y era comprensible, aunque se entiende que están esperando el momento preciso para salvar a los secuestrados de los terroristas haitianos. Pero la OEA, más llamada a ayudar, dijo que nada iba a hacer, queriendo decir lo mismo que Biden. Y Santo Domingo lo han dejado solo, pero y ¿por qué? ¿Será porque esos poderes están cansados de bregar con esa gente o porque hay alguna otra razón? Creemos que hay otra razón. Y es que SD ha venido llorando todos los días con sus denuncias de que EU, Canadá y Francia están tramando fusionar a Haití con Santo Domingo para salir del problema. ¿Pero son series estas denuncias? Quien conozca a los gobernantes, muchos intelectuales, los políticos, hasta los curas y muchos del pueblo llano por su ignorancia, que ha tenido RD durante su historia, sabrá que casi ninguno tiene material para la credibilidad. Una parte grande sufre del charlatanismo y traicionalismo propio de allí, aun frente a un problema de libertad o muerte, al conocer la historia del pueblo, más los 22 años esclavos que les regalaron. Ellos se desgañitan, gritan, gimen que los ayuden, ¿pero lo merecen? Bueno, lo primero para dar una ayuda es, si quien la pide, ¿se ayuda a sí mismo, como dijo aquél, “ayúdate, que Yo te ayudare”? ¿Hace RD lo suficiente para que le crean que se ayuda mismo? Claro que no, sino vamos con las parturientas haitianas que cruzan la frontera in ‘Tour’ para parir, y ¿qué hace el país? Pues, nada, llorar como una damisela, cuando sabe que ningún país lo acepta, a menos que quiera aparentar un humanismo que no tienen. Los constructores, a pesar de tener una ley que lo prohíbe, es pisoteada por ellos para emplear a los haitianos en forma mayoritaria frente a los nativos. Los agricultores, por pagar o engañar a los obreros, los buscan como bagatela para sus campos y lloran si los deportan. Por dinero, aceptan a miles de estudiantes haitianos en las universidades sabiendo el peligro potencial para el presente y futuro del país. El mismo gobierno central viola sus leyes para favorecer a los haitianos, y les permite que por Higuey, Punta Cana, lugares de turismo, las primeras caras ‘nativas’ que vean son las de los haitianos de los miles que tolera el Gobierno. Los funcionarios y comerciantes, no se cansan de cantar la canción preferida por ellos, con música de tararara de que Haití es nuestro primer socio comercial y que hay que mantenerlo, y que por ello permite que sus funcionarios no apliquen la ley de inmigración y los militares y civiles los dejen entrar. Entonces, ¿son serios los llorones frente al problema haitiano y su queja contra los países ‘fusionantes’? Claro que no, ellos conocen al pueblo, sus políticos y sus gobiernos, aunque quizás la negación sea por el Síndrome de Taiwán o la puñalada trapera después de 70 años de amistad. Pueblo que no se defiende pierde su derecho a la ayuda. ANTICRITICA.BLOGSPOT.DOM (#622,19.11.21).
