jueves, 11 de noviembre de 2021

MUCHOS INDIGENAS AUN REIVINDICAN LAS BARBARIDADES DE LOS CONQUISTADORES

 

Siempre es chocante leer en Internet a los amantes de la “Civilización”, de México, Perú, etc., resaltando los grandes conocimientos que tenían sus indígenas antes de la llegada de Colón. Perú no cesa de asombrar al mundo con sus grandiosas obras en las que demostraron cuán avanzados en la ciencia física estaban con sus difíciles y perfectas construcciones como Machu Pichu y otras obras, rivalizando una contra otra en sus grandezas. Lo mismo México, con sus hermosas pirámides que retan a las de Egipto. Y todas resaltan esas grandezas y perfección en documentales por la TV, dejando perplejas a quienes las observan, y dudas de si fueron construidas por los indígenas o extraterrestres, porque no entienden, cómo esos pueblos estaban tan elevados científicamente, sin embargo, humanísticamente estaban al nivel de cero, de las bestias, hasta perseguirlos al presente. ¿Cómo fue posible que esos pueblos al momento que disfrutaban de esas grandezas, no notaran que al mirar alrededor tenían ojos, rostros alegres, felices, que pertenecían a ellos mismos, a esos que hacían posible esas maravillas? ¿Cómo fue posible que entre los millones de ellos no apareciera uno siquiera que se levantara para predicar su amor por sus demás hermanos y no someterlos a los enormes y brutales sacrificios a que tenían como normas? ¡Ninguno se elevó mientras se levantaban las grandezas físicas de esos pueblos! Y lo peor, teniendo al frente a sus enemigos, a hombres que se preocuparon por la suerte de ellos mismos, yéndoseles en contra de su grupo, como Córdoba, Las Casas, Montesino y otros. Es increíble que eso sucediera, que todas esas grandezas indígenas tuvieran como marco de referencia el asesinato brutal por placer, aplacar a los dioses o simplemente por su práctica del canibalismo. Sí, cierto, en muchos otros pueblos se practicaban estos rituales, pero no todos estaban al nivel del esplendor que los indígenas de América. La Historia nos señala por ejemplo, que por el Caribe, vivían los indios Caribes, cuya práctica era altamente temida por los demás pueblos de la región, pues acostumbraban a recorrer con sus canoas las demás islas en busca de indígenas como ellos, para capturarlos y llevárselos para la comida, alimentarse con la carne de sus hermanos. ¿Es que éstos eran los únicos? Claro que no, éstos se conocían más porque habitaban la zona que más renombre tomó en la época de la conquista y colonización, pero el fenómeno era general. Es decir, en estos científicos primitivos tenía que por obligación en su vida contradictoria, que haber alguna distorsión mental desde su nacimiento, la cual se ha extendido hasta nuestros días cuando tenemos la oportunidad de ver en acción a los indígenas herederos, sean puros o mezclados, en que dichos herederos muestran esa distorsión, quizás no tan aguda a cuando disfrutaban de su canibalismo y de las sacadas del corazón en vivo y caliente. Ahí tenemos por ejemplo, a Evo Morales, cuyo mayor mérito es haber introducido a los terroristas de Irán en AL, P. Castillo, un indio que ridiculiza al Perú, Hugo Chávez, indígena puro, que el daño que hizo a su pueblo ha sido como si los hubiera canibalizado colectivamente. Maduro, otro igual. Correa, más mezclado, lo mismo. Ortega, el ‘libertador’ tornado en burdo tirano que se burla del mundo, y otros cuantos más que están en la cárcel o huyéndole a la justicia por ladrones. Y todos, dignos representantes de los indígenas al ser como ellos, excepto sin la capacidad científica de ingeniería. Ninguno, cuando ha podido ayudar a su pueblo, lo que han hecho es traicionar. Por lo tanto, los españoles han de sentirse cómodamente leyendo la historia moderna, al disfrutar el reconocimiento tácito, de que si no es por ellos, todavía por aquí estuviéramos disfrutando de los brazos, piernas y corazón fritos, en BB o sancochados de los hermanos indígenas, y observando sus bellas obras físicas.ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#620, 11.11.21).

 

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