Trump no gustaba de Ucrania, tanto que Biden resucitó de una posición que sin su ayuda no podría competir con él, pero fue tanta su maldad contra Biden, que llegó a unos extremos, absurdo en aquel tiempo cuando no se sabía como hoy, de lo que era capaz en lo ilegal, usando a ese abogado Giulianni,(quien espera vario juicios graves en su contra por su asociación y misión ilegal allí) destituyendo a la embajadora, violentando todas las normas de la diplomacia y ofuscado, le ayudó de tal forma que le ganó las elecciones. Y como hoy se ha visto con las amenazas y la invasión de Putin contra Ucrania, que eran viejos planes del zorro de la KGB, porque ya en el ‘14 se adueñó por la fuerza a Crimea y Georgia y sus planes eran apropiarse también de Ucrania, y hoy se ha visto que la asociación de Trump con Putin fue planeada quizás en la Casa Blanca hacia donde Trump ya prepara la invitación para que Putin visitara a EU, a todo un agresor al estilo de Hitler, con todo el placer del agente que ayuda al amigo ruso. De la complicidad y amistad de Trump y Putin no hay dudas, pues no es secreto que las agencias de inteligencias rusas lo ayudaron y cuando se vio emocionado queriendo destruir a Hillary, pidió públicamente que sus amigos rusos que sabían todo, porque se habían robado todos los documentos importantes en aquellas elecciones del ‘16 con sus ataques cibernéticos, que divulgaran los imails que ella escondía. Y claro, Putin complació al amigo. Luego Trump demostraría cuanto lo apreciaba cuando en conflictos de los muchos en que se vio contra los demócratas, siempre buscaba la opinión de Putin para saber la verdad que se ventilaba, inclusive, creía más en las agencias de espionaje rusas que su propia CIA y otras agencias de inteligencias de EU. Trump ayudó a debilitar a EU, llamando al gobierno de Biden ‘ilegítimo’, invitando así a lo que ha hecho Putin. Así de fiel era con el amigo-agente, pero, ahí no termina la unión, porque Trump se dio cuenta que la Mentira bien dicha. repetida y mantenida como enseñaban los nazis y soviets, se transformaba en verdad y Trump le comunicó a Putin que hiciera lo mismo, que lo copiara, que él había dicho unas 50,000 mentiras y había tenido éxito y todavía por todo EU lo amaban y le creían, inclusive más que a mucha gente seria. Putin abriría los ojos, y se daría cuenta que muchos lo tenían como un dios, tanto que era quien ponía o quitaba a los políticos del secuestrado partido Republicano, y desde ahí comenzó a perfeccionar la técnica de las mentiras, y su proyectada invasión a Ucrania le daba la gran oportunidad de demostrarle a su gran amigo Trump todo lo que había aprendido, de que hablar mentiras y hacer denuncias extravagantes daba ganancias. Y Putin se puso a trabajar, y lo primero que repetía era que no, que su ejército no estaba a las puertas de Ucrania en son de invasión, ni guerra, al contrario, eran unos ejercicios que hacían. ¿Pero quién podría creerle? Solo Trump y los nazis. Que estaba en Belorrusia, no como otra encerrona contra Ucrania, sino por los mismos ejercicios, que hubiera rodeado a Ucrania por tres lados, que no era nada extraordinario, eran ejercicios militares sin intención de invadir, que Occidente debía complacer a Rusia en su preocupación de su seguridad imponiendo a Ucrania la prohibición de entrar en la Otan, que era Occidente el que estaba provocando la guerra y no Rusia. Que Ucrania rompía la tregua. Que Rusia no quería guerra sino la paz y que era Ucrania la que atacaba a sus nacionales en Ucrania. Y lo más admirable era su exigencia de que Ucrania no se defendiera ante la amenaza, que no se uniera nunca a la Otan, o mejor, que tenía que volver al dominio de cuando existía la Unión Soviética. Eran 20,000 mentiras, pero como Trump le había enseñado, ésas eran las cosas que daban resultados y al final la gente creería. Así, amo y agente iban juntos por el mundo, y Trump siempre negándolo o viceversa, y Trump lo recompensó llamándolo genio, al reconocer a los secesionistas y penetrar a Ucrania por ahí, sin ‘invadirla’ esperando la bendición de Occidente después del beso ardiente de Trump. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#631, 24.2.21).
