No bastaba todo el daño que Donald Trump había infligido a la Justicia de EU, entre las que probó que él estaba sobre la Ley, que esa Ley tenía más rigor cuando el infractor era un pobretón que cuando era un político millonario, que el honor de la Constitución quedó pisoteado, que aquello de Land of Rules, también rodó al suelo, que se podía ser un insurreccionista violento y nada pasaba, que incitara a la insurrección con muchísimos aliados del Partido Republicano, más los Impeachments burlones y nada pasaba, que podían provocar la muerte de algunos policías de Washington al enfrentar la turba y nada pasaba, que se admitiera públicamente y por documentos la participación y complicidad de todos estos hechos delictivos del grupo de Trump y nada pasaba, que engañara y burlara a los gobiernos estatales y federales, y por último, y la perla más bochornosa, que la esposa de uno de los jueces de la SCJ de EU fuera una ardiente promotora presencial y por escrito de su intención pro los insurreccionistas de Trump y nada pasara, y que su esposo el Juez L. Thomas lo tomara como si se comiera un caramelo (en los Impeachments allí estuvo el Pdte. de la SCJ avalando el show), y nada pasaba, lo cual todo llevaba a que ya aquel concepto de que la Justicia de EU era el modelo a copiar, acaba de fallecer. Y no era solo de ella ni Trump los soportes, no, ese apoyo y cambio legalista, viene del mismo pueblo, si se considera que los que apoyaron y aún apoyan a Trump, unos 70 millones de votantes empuja a creer que ya ese sistema judicial no existe como antes. ¿Qué jurista o país de respeto puede volver a tomar de modelo los métodos de EU frente a estos hechos claramente inmorales y que aún en los largos meses no se ha visto a la justicia que alegaba que nadie era superior a otro y que no había diferencia por dinero, color, status? Y aunque la gente de buena intención quisiera seguir creyendo en la atracción del sistema legal de EU, no puede, porque además, cada día se ven cosas allí que debilitan a esa justicia. Observe que en menos de un mes se han presentado tres masacres como si fuera la acción más noble de un pueblo, al extremo que la última asesinó a 19 niños y a dos profesores en Texas, y como si fuera una acción rutinaria de un festival al adorar a un rifle más que a un Derecho. Diríase, bueno, pero si un desquiciado comete estos actos no necesariamente dice que el sistema judicial está muriendo. Eso sería muy simple alegarlo, pero cuando se profundiza y se ve por ejemplo, cómo responden las fuerzas del orden público al tener conocimiento de que un potencial asesino va a cometer un acto de masacre, que en vez de tomar acciones preventivas, lo que hacen es tomarlo a juego. Hay más protección al delincuente que al decente (NRA, 2nd E.), y las docenas de otras masacres lo confirman. En el caso de Texas dicen algunos padres, que llegaron corriendo a la escuela ya estando el asesino dentro, y que encontraron a los policías todavía afuera del plantel sin saber qué hacer mientras el asesino se cebaba con las víctimas. Una hora le permitieron estar solo matándolos. Y se ha visto la cantidad de policía obeso, barrigones y pasados de edad, que todavía están en servicio, como el de Buffalo, todo esto en descrédito a la justicia del país. Pero el caso del Juez Thomas es el más escandaloso, si se observan algunos puntos. Por ejemplo, ella es blanca y rubia, el afro y oscuro (N, nooo) y se entiende que los matrimonios regularmente y más de estas alturas, deben actuar en consenso, no en oposición, y si ella es la esposa del Juez de la SCJ, hay que saber lo que eso significa para el más ignorante mortal. Y si ella es pro Trump y deseaba tumbar al gobierno de Biden, es un ser fuera de la Ley, y ni a testificar la han llamado aún, ¿estaría su esposo de acuerdo con ella y si no, cómo era posible que un matrimonio así existiera por el contraste preferencial y racial? Adiós Justicia ejemplar para admirar…ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#640, 20.5.22).

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