sábado, 30 de octubre de 2010

LAS MAFIAS DEL SOCIALISMO

Desde España nos llega que las Mafias rusas se quieren adueñar del país. La intervención de la policía ha denunciado su riqueza, poder y conexión. Ellas son el producto, claro, de lo que tanto trabajo le costo a Marx con su gran "El Capital", a Lenin, usando el tren alemán para atacar a Rusia para crear la guerra civil, y otros, para fabricar al "nuevo hombre, de la nueva sociedad". Esto nos advierte lo que se está aproximando por el Caribe, cuando pronto caiga la dinastía totalitaria de Cuba, que también de allí saldrán las nuevas mafias cubanas por todo el Caribe, producto, naturalmente, de ese nuevo hombre y sociedad que tanta sangre, libertad, opresion y sacrificio le ha impuesto el Rey al sufrido pueblo cubano. Pero es una lástima grande que estos hacedores de mafias, con el frande, el engaño más grande no del siglo, sino de la historia del Universo, con su comunismo y socialismo, se hayan ido en paz y desde sus camas. Lenin, Mao y Stalin lo hicieron y en Cuba parece que Fidel, su hermano y sus camaradas se irán de igual forma, cuando lo correcto, deseado e indicado fuera que se fueran como se envió al infierno al camarada de Rumania Nicolae Ceausescu. Se escapan de la justicia terrenal, aunque algunos se consuelan de que le aplicarán la Celestial.

jueves, 21 de octubre de 2010

LOS HUESOS QUE TUMBARON AL TIRANO

Fariñas, aquel cuerpo cadaverico, que parecía salir de los campos de concentracián nazis y que tenía que conmover a los de corazones más innobles del mundo, excepto de Cuba, mostraba al mundo su colección de huesos, costillas, clavícula, dedos, manos, gracias a los valores del nuevo hombre producido por la nueva sociedad socialista de la tiranía de los Castro, que por años le ha venido negando a él y a su pueblo la libertad de decir o pensar "Fidel, lárgate ya", "hasta ya", "hasta cuándo seguirás martizando a ese pueblo?". Le metió cárcel a Fariñas el tirano, y aquél como buen cubano, prefirió ver sus huesos partir antes que someterse al tirano. Pero él no quedó solo y el mundo decente le acompañó, y el tirano tuvo que ceder cuando sus huesos dolidos y combatiendes desafiaban a los fusiles, tanques y cárceles del tirano, hasta hacerlo caer. Ya cayó, aunque no ha caido. Ya dejó de ser su apestoso socialismo. Ya el mercado entró. Las jineteras reinan. El turismo manda. Ya le hicieron decir, "si lo dije, pero no lo dije" cuando antes adormecía con discursos fantasiosos y kilométricos. Y a los huesos le dieron el Premio Sakaroj de la Europa decente, para que se vaya más pronto el tirano indolente.

jueves, 14 de octubre de 2010

¿CUANTOS PODRIAN REPETIR A CHILE?

¿Cuántos o cuáles de los países de América Latina podrían hacer lo que ha hecho Chile en el rescate de sus mineros? Fue un trabajo titánico, de hombres serios, honestos, trabajadores, responsables, decorosos, sinceros, por lo que para contestar a la pregunta habría que preguntar en cuántos países habitan esta clase de hombres como los de Chile. No lo sabemos, pero de lo que sí estamos seguros es de que hay uno en el Caribe, que si allí hubiera pasado lo mismo que en Chile, antes de salvarlos, esos de allí, les hubieran preguntados a los mineros si ellos iban a ingrasar a su partido, de si se iban a cambiar al de él, de si iban a votar por él, de si estaban de acuerdo de ser partícipes del robo del los dineros del Estado. Si los mineros hubieran contestado negativamente, en ese país, una media isla, en vez de enviarles una manguera con comida y oxígeno, les hubieran enviado bióxido de carbono, ese gas de los motores que mata sin dolor. Esa sería la gran diferencia entre la grandeza de los hombres de Chile y la miseria de los de aquel país. Claro, no son todos, pero una gran parte, especialmente de los políticos comenzando desde la cúspide.

domingo, 3 de octubre de 2010

SE CAE COMO EL MURO DE BERLIN

"Eso fue lo que dije, pero no dije. Compañeros, ¿cómo puedo cabalmente admitir que nuestro sistema ha fracasado? Jamás, jamás le daremos ese gusto a los imperialistas yanquis, después que he visto partir a tantos de ellos y yo aún permanezco aquí, al frente de la más grande revolución socialista del mundo, la que hizo un nuevo hombre, que le cambió sus ideas y hábitos. La que hizo una nueva socioedad, justa, atractiva y hermosa, sin libertad, sí, pero con todas las demás comodidades que los verdaderos revolucionarios deseamos y amamos. Veintiséis dólares de salario que los de Haití superan con creces, pero somos revolucionarios, antiimperialistas, internacionalistas y dispuestos dar nuestras vidas por esta indestructible revolución. Que botemos a medio millón de compañeros, eso es nada, ya hemos pasado por cosas perores como el `período especial`. Que retangamos el dinero de los capitales extranjeros aquí y que se los devolveremos en cinco años con intereses, eso no es nada, si hace veinte años que no le pagamos a nadie nada de lo que les debemos, porque somos eso, revolucionarios a toda prueba y lleno de moral. Que no tengamos ya café para el café con leche eso no es nada, viva la revolución, viva Raúl y abajo el muro de Berlín.