Cuando el funcionario del gobierno norteamericano condenó y amenazó con sanciones a Santo Domingo, RD, por el tráfico humano, lo hizo dentro de toda la verdad del mundo. No mintió, pero para los de aquel país sí lo hizo. Da vergüenza ver como se desviven por desmentir lo que todos ven hoy, ayer y mañana. Gran parte pretende jugar a hacerse los estúpidos, y pretenden retorcer lo que dijo el funcionario y se escudan, como el de Migración, que “ellos están haciendo un trabajo extraordinario”, especialmente con el tráfico de niños en las calles y su prostitución. Como si hablara a extraterrestres, cuando todos saben que los de allí, ahora y antes solo se esfuerzan por aplastar a los ciudadanos y extranjeros con impuestos y más impuestos (averígüese sobre el permiso de Salida de niños o residencia de un extranjero), como si no se supiera a donde va lo recaudado y como si no supiera qué pasa cada año con las sumas de $$ que no aparecen, pues quedan dando vuelta dentro de los poderes de Migración. El tráfico de niños haitianos especialmente, para mendigar y prostituirse es viejo y todos saben quiénes están detrás del mismo: gente dominicana y haitiana, y la prensa no se cansa de retratarlos y en ese país de charlatanes, nunca, jamás se ha visto a nadie ser sometido a la justicia por ese tráfico, a pesar de la repetición y de saber quiénes son los tratantes. Los tergiversadores se escondieron, no solo en que hacían su trabajo, sino que EU era injusto al denunciarlo. Todos, hasta el distinguido Cardenal Nicolás L. Rodríguez, salió al circo, pero sin enfrentar la verdad. ¿Dónde están los acusados y condenados de los niños que se prostituyen en las playas de Boca Chica? Nadie, Ninguno, Nunca. Esa gente no entiende de decencia. Hay que darle duro por la cabeza o por donde les duela, como sanciones económicas y denuncias en The Herald de Miami. Hay que hacer como hizo la canciller de Costa Rica que gritó a los cuatro vientos que iba a obligar a Santo Domingo a respetar la ley internacional por las BUENAS o por las MALAS. Y es que esa gente cree que como se burlan de la sociedad y del pueblo con miles de leyes que no aplican y se la estrujan por el trasero, pueden hacer lo mismo con los gobiernos extranjeros. Así son todos, hasta el más alto. Cuando Wikileaks señaló los funcionarios corruptos y extorsionadores que lo hacían con los que iban a invertir allí, inmediatamente, gritaron que iban a demandar a Wikileaks, al Departamento de Estado y hasta el periódico El País de España, siguiendo la costumbre de levar de amenazar y humarada para ocultar la verdad. ¡Aplíquenle sanciones a ver si alguna vez respetan algunas de sus leyes que son burladas tan vulgarmente! Nota: Ese país estuvo 31 años bajo la tiranía de Trujillo y se acostumbró a los palos. El 99% de los funcionarios públicos y el 80% de la población funcionan así.

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