Cuando se armó la disputa de si en Nueva York se debería permitir que los musulmanes construyeran su mezquita cerca de la Zona Cero, la gente decente respondió que no. Los políticos, aun deseando lo contrario, dijeron que sí. Obama, por ejemplo, como Presidente, estaba en lo correcto, pero de seguro que como individuo no lo estaría. La pretensión de ellos no sólo era ofensiva, sino en la línea con su tradición en contra de Occidente. Los indicios sobran para confirmarlo. Por ejemplo, cuando una mujer de occidente visita un país musulmán, ellos las obligan a ponerse un pañuelo en la cabeza, sin embargo, cuando Francia quiere imponer de que las musulmanes no usen su turbante o burka en los sitios públicos, entonces, ellos allí, en Occidente, también quieren imponerse. Cuando Israel quiere construir sus edificios en Israel, ellos no quieren, pero cuando Occidente no quiere que ellos construyan esa mezquita en NY, ellos insisten en hacerlo y amenazan con holocaustos. Por Los Angeles un clérigo amenazó que si no los dejaban construir su centro en NY habría serios problemas. Sus posiciones a veces rayan no ya en el irrespeto, sino en la insolencia., como el caso de un estudiante musulmán en una escuela en España se paró de su asiento para advertirle al profesor que no volviera a mencionar la palabra “cerdo” porque eso lo ofendía. Y era apoyado por sus padres. O del Clérigo en Egipto Al-Azhar que critica a los occidentales por su “ingerencia inaceptable” porque piden proteger a los cristianos que son asesinados allí. 26 asesinados a fines de Diciembre solamente, mientras el mundo musulmán guarda silencio. Claro, bregar con ellos, es hacerlo con gente irracional, no por opinión, sino por los hechos que les rodean y su forma de vida. Por lo tanto, Occidente nunca estaría conforme con tenerlos a su lado. Pero ellos tienen una ventaja, y es el poseer los dólares en abundancia del petróleo y como Occidente necesita de ambos, se doblega, y ellos sabiamente se aprovechan. Cuando la disputa se encendió con la discriminación y rechazo de la sociedad de EU en contra de los musulmanes, se alegó que esto era igual a lo que había pasado con italianos, irlandeses, judíos, hispanos, japoneses, y otros, y que luego el ambiente se calmaría. Pero no era cierto. No había comparación. Con aquellos, el conflicto fue social y racial, con los musulmanes es social, espiritual, religioso, moral, etc., y nunca serán aceptados, porque Occidente siempre seguirá pensando que esconden la daga en sus sotanas y el veneno como el inyectado en Londres y Nueva York. ¿Quiénes asesinaron a tantos en NY? 19 musulmanes. ¿Quiénes asesinaron a tantos ingleses? Ingleses, pero hijos de musulmanes, de Pakistán, porque mantenían esa daga y ese veneno. Los demás países todos son amigos de los occidentales, lo que no se puede decir de los musulmanes, aunque de los únicos que se podría decir, serían de los Arabes cristianos. Claro, los propios musulmanes sufren los actos de ellos, pero eso es una guerra entre ellos porque ambos adoran a su Corán con la misma pasión irracional y sangrienta. (continuará).

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