miércoles, 20 de abril de 2011

¿PERO ES QUE ALGUNA VEZ HUBO UN COMUNISTA DECENTE?

Es risible recordar cuando aquel Comandante barbudo y presentable, dijo en aquella tribuna que él siempre había sido comunista y que siempre lo sería, como si estuviera acompañado del orgullo más elevado que existiera en la humanidad. Y la multitud delirante al estilo circo romano, aceptó con alborozo aquella confesión como el destape, al estilo moderno, de la salida del closed del homosexual. Cuánta alegría y cuánta emoción y expectativa. Pero al pasar 50 años se ha visto la verdadera esencia de aquella confesión, cuando aquel barbudo tambaleándose, agarrado por los brazos de un forzudo joven blanco, mucho más alto que él (jamás un negro, a pesar de que la igualdad Socialista subiera de mujeres, negros y mulatos, después de 50 años, de un 13.3% a un 41.7% ) para que no se fuera a caer al suelo, traspasó, democráticamente, bueno, al estilo stalinista, el poder a su heredero hermano. Y éste, aparentemente un poco diferente a su hermano, bueno, por la avalancha que se le cae encima, hizo sus promesas reglamentarias al estilo de los comunistas, de los pocos cadáveres que aún quedan por el mundo. Dijo, al tomar la rienda como Primer Secretario del Partido Comunistas, o sea del gobierno de Cuba, que él “asumía el compromiso de defender el Socialismo y de no permitir jamás el regreso del régimen capitalista al país”. Añadía que asumía el compromiso de “defender, preservar y proseguir perfeccionando el Socialismo” y no permitir que regrese el capitalismo. Y terminaba afirmando que el principal enemigo que enfrentamos y enfrentaremos serán “nuestras deficiencias”. Y oír esto y ver aquel espectáculo del cadáver andante, uno se ve obligado a preguntarse eso, de si alguna vez existió en la tierra un comunista decente. Para mucha gente sí los hubo, quizás no muchos, y hasta mencionan a poetas, literatos, políticos, como prueba de ello. Claro, esto solo es cierto si se acepta la definición de decencia de los propios comunistas, porque si es fuera de ahí, entonces, hay que aceptar que nunca los hubo. Y es que inherentemente, la indecencia y el comunismo iban y van de la mano. Uno del otro no está separado. Y si no lo cree, entonces analice después de 50 años los que dicen, hacen y prometen estas momias vivientes. Dice el segundo heredero que jamás volverá el capitalismo y que perfeccionará al Socialismo. (Obsérvese, que ya no es el Imperialismo ni el bloqueo el principal enemigo, sino “nuestras deficiencias”. También advirtió a los “traidores” que no tendrán especio ni en las calles ni en las plazas). ¿Pero es que no acaban de admitir que ese sistema no sirve ni para acumular heces? Van a permitir la inversión extranjera, la compra y venta de algunas cosas, la producción de la tierra por el individuo, sus ventas en mercados, el nacimiento de pequeños negocios, etc., y todavía esta gente dice que no van a permitir el capitalismo y van a perfeccionar el Socialismo. Acaso a esta gente de antes y ahora, se les podría gritar “Indecentes” u otra palabra impublicable? ¿Se podría encontrar en el diccionario alguna palabra más apropiada, como charlatanes, asesinos, esclavistas, abusadores, mentirosos, hipócritas, farsantes? Observe como el neocomunista de Chávez ha destruido a Venezuela con su socialismo S. 21. Pero es que no habría otra forma de llamarlos en razón de si la situación fuera diferente, que lo habría que darles era lo que le dieron al ex de Rumania y no estar aún con dimes y diretes en cuanto a la carencia de lo que nunca ninguno tuvo. El problema es que ellos son los que tienen las armas y tanques por lo que se hace más difícil la acción, por lo que se debe conformar con la definición. (Pero a pesar de todo, ¿habrá cambios positivos o no? Claro que sí, y es solo debido a un factor: al capitalismo arrollador que los viene arropando, mientras siguen gritando como idiotas “¡socialismo sí, capitalismo no!”). (Pronto, 54 artículos de anticrítica.blogspot.com en libro).

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