¡Qué dos cuerpos tan pesados se ha quitado la tiranía (aflojante)
brutal de Cuba, con la salida del que se está muriendo hace rato y que como
aquel guerrero español de la época islámica, se mantenía vivo en apariencia
para animar a sus seguidores a no perder la fe en el gladiador ni en la causa. También
con la salida de Yoani Sánchez, la mujer de la triste figura, cual Quijota y de
voluntad férrea, hacia Brasil después de miles de negaciones de padrote de la
isla desfigurada, que se creyó que era dueño eterno de la hacienda y del ganado.
¡Qué alivio sienten los dueños de la tiranía, porque ya no podrán decir los
venezolanos que los tiranos de Cuba son los que están gobernando en Venezuela y
ya no podrán quitarle el petróleo gratis que le regala el moribundo. Ya no
pensarán aquellos que los cubanos tienen sus nidos tenebrosos de espías en todas
las sensitivas Secretarías de Estado ni de sus fuerzas armadas. No, ya Cuba le
cuidó a su ídolo, lo puso a firmar contratos y a dar órdenes y programas por
medio de sus voceros maduros, para guardar siempre la apariencia de que el
Indio era el que mandaba. Mandaba,
porque ya debe ser cadáver, porque si su adulón más servil, Evo, anunció desde
su Bolivia que iba hacia allá para ver a su Bolivar (contraste, porque el indio
no quiere saber de españoles), y si lo hizo por dos ocasiones y en ninguna se
lo dejaron ver, ¿qué se espera para aceptar que lo que no quisieron que Evo
viera (y luego soltara la lengua como buen Indio) era su cadáver que aún daba sacudidas,
como hacen los músculos de algunos animales por autocontracción. No querían que
lo viera en sus últimos momentos, para no quitar la fe en la causa y en el líder,
especialmente, cuando seguían repitiendo que se esperaba el “milagro de la
virgen”, o del diosito aquel que con tanto ardor llegó a besar, a pesar de
haberlo maldecido tantas veces. Y con Yoani, quizás la carga se le complique a
la tiranía, porque o tendrán que seguirla aplastando o la tiranía se reencaminará
hacia su derrumbe. Sí, porque ella dice que regresa a Cuba, y no con las manos
vacías, sino con aquel instrumento donde las ideas se plasman en papel para
circular masivamente, o sea, un periódico independiente. Sería una bomba atómica
social en la isla tiránica, que la hará caer en pedazos, especialmente cuando
obligatoriamente saldrá a la luz la comparación entre el escatologismo del
Gramna y el periódico de Yoani. Nadie volvería a tocar y menos leer aquel
libelo inmundo, y todos ser irían con la Prensa Yoani. Así es
que mientras la tiranía por excelencia cree que se libera del muerto, le quedará
la viva, con mucha vida para darla por libertad de su oprimido pueblo. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
sábado, 23 de febrero de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario