lunes, 28 de octubre de 2013

PARECIDO ENTRE CHINOS Y HAITIANOS




Ahora que el grito contra la sentencia del Tribunal Constitucional de RD ha provocado innúmeras reacciones, incluyendo de ciudadanos chinos, es interesante esta interrogante, para ver si entre estos dos conglomerados existen algunas similitudes o discrepancias en su andar como emigrantes. Discrepancias surgen al instante, al mirarse al espejo y ver su color, pelo erizado y ojos oblicuos con el de su contraparte que es el espejo al revés y  desagradable. Y sigue, en que uno es un pilar histórico de la humanidad y el otro una carga pesada de empujar. Aquellos dieron luz y pólvora, éstos sangre, destrucción y el modelo perfecto de la ingratitud. Aquellos son enviciados en el trabajo tesonero y dedican a él 24 horas del día. Estos tienen el vicio de la vagancia, el espíritu del pedir y del esperar que otros vengan en su auxilio. Le deben a todo el mundo porque a todos han mendigados las migajas que les sobran. Son similares en que ambos se han desparramado por el mundo y fueron usados como obreros mal pagados y discriminados. Los chinos trajeron sabiduría y luz donde llegaban. Los haitianos ignorancia, enfermedades, riqueza analfabética y el amor por la oscuridad ‘vudustuca’. Los chinos comenzaron a emigrar por lo mucho que eran, pobrezas económicas y los conflictos políticos y entonces, no hubo país por lo menos en América, que no  tuviera en sus pueblos a “sus chinos”, que se distinguían por su laboriosidad en las dos actividades principales que eran famosos: en sus comidas con sus restaurantes y en las tintorerías. ¿Quién no ha saboreado un plato chino? Sólo el que no ha nacido. A pesar del enorme cambio y riqueza de China, no han dejado de emigrar y se cuelan por todos lados. Por aquí se les coge de 30 en fondo con el Diputado de los Chinos. Por E.U. (hace unos días un chino ilegal, inmigrante, en Nueva York, asesinó a su esposa y 4 hijos menores, por nada), que forman el 2% de la población, comenzaron a llegar desde 1820 cuando sólo había unos cuantos, pero pronto eran unos miles. Cuando surgió la Fiebre del Oro en California en 1849, los chinos comenzaron a llegar en masa y al comenzarse a construir el ferrocarril trasatlántico, se les usó como mano de obra barata. En todos estos trabajos eran discriminados por los blancos que no los veían con buenos ojos, porque les quitaban los trabajos al pagarles menos y hasta fueron masacrados en Rock Spring en 1885 en la que mataron a 28. Sufriendo mucho al sólo haber llegado hombres y no ser bien visto su unión con otras mujeres, se fueron extendiendo por todo el país, sin embargo, nunca se les reconoció con derecho a ser ciudadanos del país. Y en 1882 se dicto Ley de Exclusión en la que se prohibió su inmigración hacia el país, durando hasta 1943, que por motivo de unirse China a los Aliados en la WWII, la prohibición fue aflojada con la Ley Magnuson. Ahora ya los chinos podían traer sus familiares a EU y ser ciudadanos naturalizados. Este punto es importante para los chino(a)s apasionada(o)s que le niegan el Derecho a Santo Domingo de decir cuándo y a quién darle su ciudadanía, pues en EU todavía hasta 1965 los chinos sufrían esta discriminación, que EU estaba en su derecho de otorgar o no. Además a los chinos se les probibía tener negocios o propiedades y en algunos Estados esta prohibición duró hasta 1965. Como se puede notar, lo que gozan los emigrantes haitianos en Santo Domingo es muy diferente a lo que sufrieron los chinos por EU, a pesar de los grandes aportes que ellos traían y a pesar de la carga pesada de los haitianos. Y las pruebas están ahí, a los chinos se les admira y se les quiere donde hayan ido, pero a los haitianos, por obvia razón, se desea no verlos por ninguna costa ni país y el pobre Santo Domingo es quien tiene que tragárselos sin poder ni querer hacerlo. Por lo tanto, reconociendo el dolor de emigrantes de los chinos, sus descendientes no deben traicionar al país que los acogió, con la ingratitud característica del otro grupo, al pretender negarle el derecho al país de defenderse y protegerse como lo hizo y hace EU y como lo ha hecho el Tribunal Constitucional, por lo que no deberían los chinos ser ingratos y parecerse a los haitianos. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM



martes, 8 de octubre de 2013

HAITIANOS, EL T.C. Y SANTO DOMINGO




La Ley, después de la de Dios (para los creyentes) es una obra del hombre y está sujeta a una serie de condiciones para su nacimiento y práctica en la cual el razonamiento, la justicia y la necesidad son obligatorias y se deben sobreponer a cualquier debilidad de ‘justicialismo’ muy propia en las mentes cercanas a la anarquía ideológica. ¿Y qué mejor ejemplo que lo que actualmente está pasando en Estados Unidos entre Republicanos y Demócratas, en la que el gobierno Federal está a punto de caer, simplemente por la Ley o ausencia de la Ley? Aquí, ni siquiera el Poder Judicial, tan poderoso y sabio como es, ha podido hacer nada, y si no entra alguna mano divina, podría seguir así, indefinidamente hasta caer el Estado. ¿Se debe permitir esto, aunque la Ley no diga de remedio? Es ahí donde la obligatoriedad de la justicia y necesidad lógica tienen que imponerse. Y así es el caso de los haitianos con República Dominicana en relación a la decisión del Tribunal Constitucional. Nadie puede negar que gran parte de los dominicanos han venido cometiendo horribles delitos contra su país, su pueblo, su mejor hombre Duarte, desde el nacimiento de ese Estado. Al primer gran dominicano, Pedro Santana, lo consideran un traidor porque prefirió mil veces entregarse a España a caer nuevamente bajo la oscuridad sangrienta haitiana. Y ése sí podía porque gracias a su sable doblegó a los haitianos en sus azarosas invasiones. ¿Quién no lo hubiera preferido así? Ah, pero los nativos de allí lo vieron al revés. El segundo gran dominicano, Rafael Trujillo, fue el único que les dio la oportunidad de sentirse orgullosos alguna vez de su existencia ante tantos atropellos y humillaciones de los haitianos. Y sin embargo, los dominicanos lo consideran malísimo porque los defendió en 1937 como debía, a sangre y fuego, contra quienes sólo conocen eso, el Fuego y el Poder. ¡Se pararon los robos de reses, cero invasión, hubo respeto en la Frontera! El tercer hombre fue algo raro porque mereciendo ser traidor, lo consideran un santón y era un personaje con muchas luces de inteligencia y sabiduría, Balaguer, quien escribió “La isla al Revés” donde advertía de la suerte negra del país frente a Haití y sin embargo, ese personaje desde 1966 comenzó a importar a los haitianos para picar la caña. Y lo hizo tan bien y absurdamente, que no sólo sirvió de modelo a los demás dominicanos malos, sino que increíblemente él no se dio cuenta de lo que estaba creando con esa acción para el futuro inmediato de su país. Miles de haitianos yendo a Santo Domingo para picar caña después que Trujillo los había ablandado con el “corte” y acompañados con sus mujeres y concubinas, que lógicamente, traerían miles de más haitianitos. Nada de esto lo vio ese sabio, contradiciendo sus inquietudes intelectuales, literarias y hasta racistas (de sus libros y discursos). Sus seguidores, los de su Partido Reformista, los del PRD y el PLD (de la Izquierda, en la cúspide de los absurdos, el único que defendió al país fue el PACOREDO), cada uno de estos, siguiendo las directrices de Balaguer, no sólo siguieron importando haitianos para la caña, sino que ampliaron la llegada y la dependencia y comenzaron a inscribirlos en sus Partidos, con cualquier documento, falso o legal, para abultar su membresía y así obtener más votos electorales. ¿Podría darse en un país, pueblo, una traición mayor que ésta? ¡Jamás!, por lo tanto, ese país parece merecer un supremo castigo, y es que los haitianos lo vuelvan a dominar, pero ahora no por 22 años, sino por una eternidad, que pueblo que no tiene dignidad, no tiene derecho a la libertad. Pero mientras eso llega, al enfrentar a la decisión del Tribunal Constitucional, éste actuó correctamente, porque aplicó a la Ley los elementos que mencionamos al inicio de este trabajo. Que no importaría la traición y las absurdidades cometidas por el país, por sobre  cualquier cosa, éste tiene su derecho a defenderse contra sus enemigos, cercano o no, y tiene derecho a protegerse y hacer sus leyes para eso, sin importar a quién afecte y menos, si es del lado cercano al enemigo. Es su supremo derecho de decidir quién es ciudadano allí o no, especialmente considerando qué significa “ser un haitiano más” donde hace rato su presencia es más que dolorosa, resentida y tímidamente despreciada por los que tienen decencia. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM




sábado, 5 de octubre de 2013

BOSCH, SU DERROCAMIENTO Y EL GOLPE DE LEONEL




No le valió que era un hombre honesto, bueno, sincero, gran literato, aunque intransigente, inflexible y hasta poco cauteloso. Y al recordarse su 50 aniversario, se debate como siempre, la razón del porqué lo destronaron con el golpe de estado, pero creemos que es más importante saber no porqué fue el Golpe, sino saber quién fue quien le dio el peor golpe, si el que le dieron los militares o el que le dio Leonel Fernández, el llamado ‘discípulo preferido’ de Bosch. Ambos golpes fueron terribles para quien no se lo merecía y quien pretendía iniciar una nueva experiencia política democrática en el país. Pero cualquiera podría alegar que no habría ningún golpe de Leonel contra Bosch, sin embargo, la verdad es más fuerte que la mentira. Aunque él estaba en sus cabales para 1963, ya ese Bosch había perdido parte de su capacidad mental cuando se ‘escogió’ a su Discípulo en 1996, por lo tanto, era natural que sucediera cualquier cosa a su alrededor. Todos lo vieron cuando se juntaron allí, él, el zorro de Balaguer y el oportunista de Leonel. ¿Quién recomendó a Leonel como el discípulo escogido? No se sabe, aunque se cree que sería Balaguer que aunque no veía, sí tenía sus otros sentidos muy afilados. Bosch daba pena, su mirada ida, no tenía autonomía, se le guiaba como a un niño en esa reunión de un inválido y un ciego. Fue cuando surgió aquella frase del zorro “Y el camino malo está cerrado”, siendo él ese camino y naciendo el Judas moderno. Hoy, cuando el pueblo conoce quién verdaderamente es Leonel, se comprende fácilmente el que éste pudiera incrustarse entre todos y salir el preferido. Así como Jesús tuvo su Judas, Bosch tuvo el suyo, con la diferencia de que el de Jesús se quitó la vida y el de éste aun sigue con ella y disfrutando su gran traición al Maestro. Bosch fue el segundo Duarte quien dio su vida, propiedad y la salud de su madre y familia. Bosch hizo algo parecido, aunque se diferenció que pudo morir en un ranchito de su propiedad. Enseñó que al Gobierno se iba a servir al pueblo, no a servirse de él como degeneró en ‘su preferido’ y copiaron rápidamente sus demás discípulos. El golpe más devastador contra Bosch por Leonel se puede apreciar en éste dijera que desde 1996 el que gobernaba en el país era Bosch. ¿Pero cómo podía ser, si su gobierno sietemesino fue todo honestidad, respeto y legalidad? ¿Cómo podía estar gobernando Bosch si éste nunca robó y lo que ha distinguido a sus discípulos, la mayoría, es que son verdaderos amigos de lo ajeno, de la propiedad del Estado, depredadores sin conciencias. ¿Qué dice que los grandes funcionarios del presente y pasado gobierno, son millonarios? ¿Quién se hace millonario con un salario en el Gobierno, a menos que esté metiendo las manos en lo que no le pertenece?  ¿Acaso si Bosch resucitara, no maldeciría un millón de veces a ese discípulo difamador? ¿No es entonces el golpe de Leonel más certero y destructivo que el que le dieron los militares? Llamarle corrupto, tolerante con los ladrones a Bosch es el golpe más bajo que le pudieran dar, y eso se lo han dado sus discípulos, comenzando por Leonel. Por lo menos, con los militares él perdió su paz y tuvo que salir al exilio, pero se hizo grande, su estatura de Maestro creció al infinito, y ya no era el de antes, sino el hombre que por no doblegar su moral a intereses mezquinos fue tumbado del puesto. Enseñó respeto, coherencia y honestidad. Con Leonel perdió más. Perdió casi su honor, porque muchos le achacan que fue quien lo escogió como heredero. Y quien luego no perdería oportunidad alguna para repetir tanto en su natalicio como en cualquier otra fecha, que su maestro era el que gobernaba allí, o sea todos los robos, arbitrariedades, abusos, eran cometidos cuando no ordenados y tolerados por Bosch. ¿Quiérese mayor afrenta y ofensa que ésa para un Maestro con decoro y que no se puede defender al estar muerto? Entonces, los militares, si fueron malos, Leonel fue mucho, mucho peor. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM