Es
una lástima que lo de Ficción fuera dicho por un vulgar marxista, quien como es
natural, sus nativos lo adoran como el padre de sus inspiraciones, tan bizcos
como el mismo Marx y sus seguidores que creyeron que el ser humano era
moldeable como una cosa con sólo palos y represión. Lo dijo Jiménez Grullón
(golpista, ambicioso y presidenciable a las malas), que Santo domingo era como
país, una ficción (sus libros vergonzantes desde la visión de decencia). Ficción,
que se parece a las creaciones literarias, es decir, no son reales, sino una
invención, o más, una falsedad de lo real. Así mismo es Santo Domingo, una
falsedad, un embuste indigno de existir. Y esto se sigue viendo en todos los
aspectos de ese desgraciado país. Veamos de lo más chocante. Se recuerda con
cuanta emoción, bombos y alegría se celebró aquello del famoso Tratado de Libre
Comercio con Estados Unidos y Centroamérica, con el que se esperaba que cuando
entrara en vigencia todo iba a ser diferente hacia lo mejor: productos mejores,
más baratos, libertad de importación, mayores negocios. El país ficción retumbó
de alegría y entre las bellaquerías que dijeron sus individuos era: “Oh, ahora
si nos salvaremos, pues con Centroamérica haremos negocios en grande (lo mismo
dijeron del Caricom) que exportaremos hacia allí a toneladas de todo. Seremos
el granero del Caribe. Farsantes, exportadores sólo de embustes, pues ni con
uno ni el otro han hecho negocio que no sea con déficits a favor de aquéllos.
Es decir, esos países han exportado a SD más que lo que éste lo ha hecho a
ellos. Con Estados Unidos es peor, y más sucio, pues de allí es que importamos
casi todo, excepto las porquerías de la China. El pueblo cuando le dijeron del
Tratado sólo pensó en pollo, arroz, habichuela, embutido, pescado, quesos,
yogurt, aceites, desinfectantes, carros, etc., más baratos y mejores y creyó
que cada quien ahora iba a romper el monopolio y trabas que el país ficción
tenia como norma. Al cualquiera importar libre de impuestos o con menos (había
ciertas restricciones temporales, es cierto), pues las cosas tenían que mejorar
para la sociedad en general. Pero y ¿qué pasó que todo siempre ha seguido de
mal en peor, cosas escasas, caras? Ese tratado ha estado entrando en efecto
desde hace años, y se puede decir con 100x100% de seguridad que en nada ha
beneficiado al país, al pueblo, entonces, ¿qué fue lo que hizo el país ficción
para engañar al pueblo otra vez? Antes, cuando gobernaba el depredador y
farsante más grande, se podía alegar que era porque dado quien era, no se podía
esperar nada mejor. Pero ahora que gobierna uno que más parece a ‘un pega
parche’ que a un Presidente, la cosa están peores que cuando el ladrón, ¿cómo
se explica? ¿Cómo se explica que el pollo se venda a $65 pesos (dólar y medio)
la libra? La cebolla a $70, el ajo a $l35 pesos, la gasolina, aceite de carro,
gas de cocinar, etc. caros? Un vino (Carlo Rossi) que en EU se vende en $11
aquí cuesta $22. Un hilo dental (Colgate) allí vale $1 dólar, aquí $3. Una
vitamina (Centrum) que allí vale $10 aquí vale $25. Se explica por la ficción y
por la maldad de los mandantes de allí, pues antes, y a medida que el Tratado
iba entrando en vigor, el gobierno de la ficción iba poniéndole impuestos
‘compensatorios’, más el abuso de los comerciantes, es decir, lo que se perdía
por el Tratado, se recupera por los impuestos y abusos. Los derechos de
importar, entonces, les pusieron control, y no podía importar a la libre, sino
que el gobierno los controlaba por medio de sorteos o subastas, en la que
naturalmente o ganaban los amiguitos del Partido, o los grandes capitales
conectados a los eternos corruptos del poder, ahora con el pelele. ¿Por qué EU
permitió esta burla tan vulgar? ¿Por qué si el tratado era para agilizar el
comercio y beneficiar a los pueblos, ningún pueblo lo ha obtenido? ¿Por qué de
un engaño tan burdo e hiriente? La razón es que siendo el país una ficción, una
falsedad, no puede dar una realidad sino su eterna vergonzante falsedad. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
domingo, 8 de febrero de 2015
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