No hay quien no tenga la debilidad de no
amar la mentira ni al mentiroso aunque a veces parece lo contrario, como un
misterio irresistible. Y observe lo positivo: aunque el niño pierde su encanto
cuando comienza a mentir, según los psiquiatras, es ahí cuando su inteligencia comienza
a nacer. ¿Y por qué? Según ellos, al mentir, deja de ser el inocente que acepta
todo, comienza a acomodarse en el mundo de los adultos y a saber que allí para
estar mejor es mejor mentir. En los países decentes y con honor, un mentiroso
se descarta como un inservible, apestoso, con lepras, sin derecho a creérsele
nada, porque está manchado. En los indecentes, es casi un honor y práctica
cotidiana. Pero, entonces, y las mentiras del honorable Presidente Medina ¿dónde
caen? Un momento, él ha dicho solo una… ¿Una? Estás desfasado, ya él es un
veterano, y si no míralo: en aquello de ‘cambiar lo malo’, mintió, ‘en seguir
con lo bueno’, mintió, ‘hacer lo que nunca se ha hecho’, mintió, ‘jamás iré a
la reelección’ mintió, ‘mi gobierno nunca ha usado dinero del Estado’, mintió, ‘mis
visitas sorpresas son para ayudar’, mintió. Eso se llama un virtuoso en el
país, un mentiroso veterano, querido y adorado. ¿Y él es el único? No, a él le
anteceden, primero Judas, y luego los criollos. Judas fue un famoso mentiroso
al decirle a Jesús ‘estoy contigo, te seguiré’ y no le dijo que le habían dado
las 30 monedas, que era una mentira, pues decir algo a media es mentir porque
se puede ser mentiroso por acción y omisión. Pero ¿y Trujillo? Ese nunca
mintió, dijo que seguiría a caballo y que limpiaría la frontera y así hizo. ¿Y
Balaguer? Mintió a medias, que es mentir, al decir aquello de los ladrones y el
stop en la puerta de su despacho, pues no dijo que esos ladrones parados allí
tenían que pagar ‘lo de la boa’ los días de las madres, navidad, campañas de
reelección, la boronita a las hermanas, etc. ¿Y Bosch? Nunca mintió. El único. ¿Y
Guzmán? Lo fue cuando dijo que se suicidaba por cansancio cuando fue por
nombrar a un electromecánico, su yerno, en educación. Mintió al decir que éste
podía saber de Educación, sin decir que era su hija la que mandaba detrás de ellos.
¿Y Jota Blanco? Ahh, ahí se había un gran mentiroso, cuando lo primero que hizo
fue retratarse con las manos en el aire gritando “manos limpias” las que poco
después estuvieron bien sucias junto a su cachanchán que dormía cerca de él, Mr. Almonte y que entre los dos se llegaron a
ganar 35 años de cárcel (15 uno y 20 el otro) y diciendo que no se iba a juir
del país y se juyó como quiera con excusa de una mentira. Fue un genio de la
mentira de la fábrica perredé. ¿Y Fernández? Este está asociado al cara-e-santo
Medina y no se sabe en cierto, quién fue que enseñó a quién a mentir, porque Danilo
fue su mano derecha cuando era nadie, pero Leonel ya era veterano de cuando le
dijo al oído a Bosch y Balaguer ‘confíen en mí, yo soy el Enviado” y luego dijo:
“Bosch está gobernando el país desde 1996”. Esas mentiras valen por el millón
de mentiras más que dijo, por lo que naturalmente Danilo estando allí iba
copiando. ¿Y con Hipólito? Ese no tiene la culpa, porque Lilís lo había dicho, ‘cero
camino a los campesinos, son peligrosos si llegan al pueblo’ y he ahí que lo
hicieron y nació Hipólito. Pero tiene otro elemento en su favor, y es que como
era muy ignorante, no había leído nunca un libro aunque tuviera un título
forzado del Loyala de ingeniero, pues no podía haber un presidente sin uno
(excepto Bosch), mintió con esto, y también cuando le dijo al gobierno que sus
bienes eran $19 millones al entrar en el “carguito” y al salir $46, lo que
todos dijeron que mentía, pues el análisis matemático lo decía en voz de una
mujer muy honrada (A. Fernández). Es por esto que las mentiras de Danilo son
una continuidad de la vida del país, por lo que no debe molestar a nadie, ya
que se podría considerar una virtud como al momento ya se considera otra virtud
el robar el dinero de los contribuyentes, no tener un sistema de justicia creíble,
aceptar la corrupción general sin que se moleste nadie, ocupar el primer lugar
en lo más malo y el último en lo mejor, etc. Así es que hay que ver la
atracción irresistibles de las mentiras
y aceptar las de Danilo como un valor agregado a la cultura.
ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#359).
miércoles, 4 de noviembre de 2015
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