¿Y quién no sabe lo que es jediondo
aquí? Eso es ser apestoso, repulsivo, putrefacto, en fin jediondo es la mezcla
de mierda de gato, de cerdo, de gente y lo que más jieda (viene de heder, pero
con más fuerza y químico) por ahí, y eso es Santo Domingo, RD. (¿Y por qué vive
aquí? preguntaría un bruto. Porque nació aquí y tiene derechos, y dice solo santísimas
verdades) Y no lo es por lo que vamos a exponer, que son hechos, sino que éstos
son tan sólo una ínfima parte del mosaico infinito de hechos que le reiteran al país ese título,
del rey del jedionismo, en el Caribe, en América, en el mundo. Sino miren lo
que le pasa a un nativo: el tiene un teléfono y tiene un servicio de
electricidad de una cosa llamada EDEESTE, y durante 30 días al mes, todos los
días, tres o cinco veces recibe llamadas de esa Edeeste por medio de una
grabación, diciéndole al amigo que pague su servicio. No importa que el plazo
para pagar aún tenga 20 días su favor o que el cliente haya pagado el servicio
desde hacía 20 días, las llamadas le siguen llegando. El no puede levantar el
teléfono por las tantas veces que se ha levando de la cama, de su asiento de
algo que esté haciendo, para oír la voz de podredumbre de la Edeeste y su
grabación. El fue a ese lugar a quejarse, y allí como es natural, dijeron que
verían que iban a hacer. Pasaron meses y las llamadas seguían llegando y el
cliente sin poder responder el teléfono, aún a las 7 de la mañana o las 10 de
la noche y teniendo que pagarlo regularmente. Entonces decidió ir a la telefónica
Codetel a poner la querella, a ver qué ellos podían hacer, y les pidió que resolvían
el problema o que le cambiaran el número. Después de perder su tiempo allí, lo
llamaron. Le explica a la empleada y después de mucho cacareo, ella le responde
que no se puede hacer nada, ni siquiera cambiar el número. El cliente le alega,
que lo que le están haciendo es a través de la compañía de teléfono y que eso
es acosamiento, que está penalizado por la ley. Ella, dice que vaya a tal
sitio, uno de esos que hacen perder el tiempo a la persona y al final no hacen
nada. Ella insiste, que no se puede hacer nada, y el cliente tiene que irse con
el moco pa’bajo porque a pesar de ser cliente de la compañía, de estar al día
en todo, ella no puede hacer nada. Sólo tendría si decidiera, salir de la
compañía de teléfono para que así la Edeeste no tuviera más su teléfono. ¿Y
acaso no existe allí algo de “Protección al Consumidor”? diría otro bruto. La
encargada de eso para lo único que sirve es para salir en la prensa con su bla,
bla, bla esperando el 30 para cobrar su checazo porque es del Partido que ahora
compite a nivel mundial por el premio del más grande corrupto del mundo. Un país que un ciudadano se vea en una situación
así qué nombre merecería? ¿Avanzado, civilizado, decente, respetuoso,
institucionalizado? ¿O simplemente jediondo? En esta jediondez cuando no es la luz que se
va por tres, cinco, minutos o por horas, es el agua que no hay, que el cable
que no sirve, que es el teléfono, como la ladrona Orange, que roba sin dar
explicaciones y cuando no es éste, del acosamiento telefónico sin salvación. Es
un país súper jediondo, y reiteramos, las jediondeces que se ven a diario aquí
no tienen madre ni padre, por lo que a esta cosa llamada país, deberían metafóricamente
encarcelarla y botar las llamas, o enviarla por el hoyo negro, no sirve, es
pura basura. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM. (#364).
miércoles, 16 de diciembre de 2015
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