miércoles, 16 de diciembre de 2015

¡QUÉ PAÍS JEDIONDO ÉSTE!


¿Y quién no sabe lo que es jediondo aquí? Eso es ser apestoso, repulsivo, putrefacto, en fin jediondo es la mezcla de mierda de gato, de cerdo, de gente y lo que más jieda (viene de heder, pero con más fuerza y químico) por ahí, y eso es Santo Domingo, RD. (¿Y por qué vive aquí? preguntaría un bruto. Porque nació aquí y tiene derechos, y dice solo santísimas verdades) Y no lo es por lo que vamos a exponer, que son hechos, sino que éstos son tan sólo una ínfima parte del mosaico infinito  de hechos que le reiteran al país ese título, del rey del jedionismo, en el Caribe, en América, en el mundo. Sino miren lo que le pasa a un nativo: el tiene un teléfono y tiene un servicio de electricidad de una cosa llamada EDEESTE, y durante 30 días al mes, todos los días, tres o cinco veces recibe llamadas de esa Edeeste por medio de una grabación, diciéndole al amigo que pague su servicio. No importa que el plazo para pagar aún tenga 20 días su favor o que el cliente haya pagado el servicio desde hacía 20 días, las llamadas le siguen llegando. El no puede levantar el teléfono por las tantas veces que se ha levando de la cama, de su asiento de algo que esté haciendo, para oír la voz de podredumbre de la Edeeste y su grabación. El fue a ese lugar a quejarse, y allí como es natural, dijeron que verían que iban a hacer. Pasaron meses y las llamadas seguían llegando y el cliente sin poder responder el teléfono, aún a las 7 de la mañana o las 10 de la noche y teniendo que pagarlo regularmente. Entonces decidió ir a la telefónica Codetel a poner la querella, a ver qué ellos podían hacer, y les pidió que resolvían el problema o que le cambiaran el número. Después de perder su tiempo allí, lo llamaron. Le explica a la empleada y después de mucho cacareo, ella le responde que no se puede hacer nada, ni siquiera cambiar el número. El cliente le alega, que lo que le están haciendo es a través de la compañía de teléfono y que eso es acosamiento, que está penalizado por la ley. Ella, dice que vaya a tal sitio, uno de esos que hacen perder el tiempo a la persona y al final no hacen nada. Ella insiste, que no se puede hacer nada, y el cliente tiene que irse con el moco pa’bajo porque a pesar de ser cliente de la compañía, de estar al día en todo, ella no puede hacer nada. Sólo tendría si decidiera, salir de la compañía de teléfono para que así la Edeeste no tuviera más su teléfono. ¿Y acaso no existe allí algo de “Protección al Consumidor”? diría otro bruto. La encargada de eso para lo único que sirve es para salir en la prensa con su bla, bla, bla esperando el 30 para cobrar su checazo porque es del Partido que ahora compite a nivel mundial por el premio del más grande corrupto del mundo. Un  país que un ciudadano se vea en una situación así qué nombre merecería? ¿Avanzado, civilizado, decente, respetuoso, institucionalizado? ¿O simplemente jediondo?  En esta jediondez cuando no es la luz que se va por tres, cinco, minutos o por horas, es el agua que no hay, que el cable que no sirve, que es el teléfono, como la ladrona Orange, que roba sin dar explicaciones y cuando no es éste, del acosamiento telefónico sin salvación. Es un país súper jediondo, y reiteramos, las jediondeces que se ven a diario aquí no tienen madre ni padre, por lo que a esta cosa llamada país, deberían metafóricamente encarcelarla y botar las llamas, o enviarla por el hoyo negro, no sirve, es pura basura. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM. (#364).



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