Por donde quiera que se mira en las
redes, TV o periódicos solo se ven las
noticias sobre las actividades de los políticos de Santo Domingo y EU en su
afán de llegar a la presidencia de sus países. Uno va para mayo 2016 y el otro
en noviembre. El de RD quiere reelegirse y el de EU quiere dejar a una mujer
como su continuador, que muchos dicen sería como una continuación de la
presidencia fatal de Barck Obama. Allá, dos demócratas Sanders y la Clinton
están en esos aprestos, y por los republicanos, comenzaron 17 y quedan sólo
unos cuantos, pues algunos al notar que no tenían el voto, optaron por
retirarse no sin antes participar activamente vendiendo sus promesas y sabidurías.
Y el que más se inclina a ser el ganador es Donald Trump. En RD hay tantos
candidatos como partidos que quieren la Presidencia, unos 20 que lo hacen,
gracias a la JCE y a los millones que se reparten para ‘ayudar’ a esos
políticos a hacer sus campañas, pero razonablemente sólo hay dos que pueden
tener esa posibilidad: el que dijo que
jamás en sus días como ser vivo buscaría una reelección, conocido ahora como el
‘mentiroso Candidato’, y el otro Abinader, que quiere sustituirle para traer
“un cambio”. Y mientras por EU los partidos buscan sus $$ de sus simpatizantes
y de grandes donantes, y teniendo todos que tener bien claro quién dio qué y a
quién (si es muy grande), y cada uno se cuida de no decir mentiras ni hacer
trampas (A Cruz, lo atraparon con una movida contra Carson y fue tanto el calor
de la Opinión Pública, que tuvo que pedir disculpas), mientras la prensa en
general está vigilante, publicando todo y la opinión publicada está ahí para
servir de balance, y se nota el entusiasmo de la gente, los jóvenes, mujeres,
todos, participando a favor de sus candidatos. En el otro lugar, RD, allí la
actividad política es diferente, escandalosa, deprimente y un poco bochornosa.
Comenzando de que esos políticos reciben millonadas para hacer sus campañas y además, reciben
otras millonadas de sectores interesados de no muy sanas intenciones, asociados a drogas, y luego se ve el llamado “transfuguismo”, la actividad especialmente del
que esté ocupando el llamado Palacio Nacional (hogar del Poder Ejecutivo)
usando el dinero de los contribuyentes para pagar a los del otro partido para
que se pasen para su partido y ganar sus votos, claro, los “tránsfugas” no
hacen la movida a menos que no le paguen dinero y no poco. El dinero es del
Estado y se usa para todo lo que se mueva en esas campañas, sin que haya poder
ni Opinión Publica (ésta no existe allí) con fuerza para detenerlo y lo más
ofensivo, es que mientras lo hacen, lo niegan, alegando que son gentes decentes.
Y así se ha visto en estos días cuando se hizo la denuncia de que el llamado Palacio
era un centro de campaña, al tiempo que los funcionarios lo negaban, admitían
que allí estaba uno de los más funestos políticos de Higuey conversando con
emisarios del Ejecutivo a ver qué le iban a dar para el pasarse a su lado. Y el
uso abusivo de las mentiras es lo que más abunda en las campañas de RD y así se
ven casi todos hablando mentiras, y de ladrones, pero las que más molestan y
duelen son las que dicen los personajes de los puestos oficiales más elevados. Por
eso muchos dicen que quien tiene la oportunidad de observar cómo se desarrollan
las actividades políticas en USA (y no es que sean 100% puras), no le queda gusto
por mirar las que se desarrollan en RD, porque mientras en una se puede admirar
el debate, planes y promesas serias y sanas, en la otra sólo se ven la
marrullería, el robo, la mentira y la asechanza. Y uno se pregunta, ¿y cómo se
deben sentir los representantes diplomáticos de Europa, América, EU, cuando tienen la
oportunidad de ver cómo es que se juega a la política en RD? ¡Cuánta carcajadas
tiraran cuando se juntan y se dan algún brindis, burlándose de los farsantes y
mentirosos políticos dominicanos! Por eso dicen que la frase “asco a la dominicana”
es la que más buscan los diferentes diplomáticos traducir. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
(#368).
domingo, 14 de febrero de 2016
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