Todos saben los
planes de Barack Obama al llegar el momento de su partida. Quería dejar a
Hillary Clinton no solo para seguir su mediocre y desastrosa política en contra
de EU, que por ocho años sostuvo, sino también para que su legado y sus
cuestionados actos no fueran conocidos ni eliminado sino encubiertos por ella estando
en la presidencia. Todos saben también que Trump fue un fenómeno que no se
esperaba como ganador en las elecciones del ´16, pero la ira del pueblo
norteamericano por el desastre y los planes de Obama fue tan grande, que se
buscó ayuda por todos lados, de quien fuera, la que aparentemente se recibió de
Rusia, que ya tenía gran experiencia en intervenir en los procesos electorales
de muchos países de Europa. Y lo más natural, era que todo su conocimiento y prácticas
de manipulaciones y trampas electrónicas las pusieran al servicio del triunfo
de Trump, quien como era lógico, no rechazaría ninguna ayuda. Y entonces llegó
el momento que explotó la bomba Obama, Rusia y Trump, y es lo que se está
viendo hoy en EU, un caos, que desacredita, que pone en peligro la propia
seguridad del país, y todo por los planes de Obama, las maniobras de Rusia y la
ingenuidad dudosa de Trump. Nunca se había visto un desorden y caos como el que
se está dando en estos momentos en el gobierno de Trump contra el poder
legislativo y judicial al punto que más parece una copia de lo que malamente se
acostumbra hacer en los países bananas de América Latina. Que un Presidente,
Trump, arremeta y trate por todos los medios de desacreditar a sus principales
agencias del gobierno, el FBI, Cia, al Dept. de Justicia, en fin a casi todo el
aparato protector del Estado, es algo inconcebible viniendo de EU, pero eso
está pasando. Que sean los propios senadores republicanos los que divulguen
para proteger a Trump, información que podría perjudicar a esas agencias en sus
procesos de investigación y protección del país, es inconcebible. Y todo por
culpa de Obama, porque sus planes eran muy macabros (apareció la última foto
sonriente, que no se conocía, de Obama y el musulmán Farakam, afro extremadamente
violento y racista), y Trump era el único que podía evitarlo, pero
desgraciadamente con la ayuda de Rusia. Esta ayuda ha sido innegable lo mismo
de la intervención en los asuntos electorales de EU y Trump se encuentra en la
difícil posición de negarlo todo hasta teniendo que mentir varias veces cuando
su familia y allegados políticos ya han sido investigados y probablemente serán
acusado de irregularidades. Y su problema mayor es que si él admite esa intervención
rusa, entonces, su gobierno tomaría un tinte de ilegitimidad, y eso ningún presidente
activo lo quiere, y menos, cuando piensa acudir dentro de unos años, a buscar su
segundo mandato, lo que además, aumentaría su ya afectada popularidad.
Entonces, ¿qué hacer? He ahí el tremendo caos, porque los problemas de Trump no
terminan, y cada día aparece algo nuevo en su contra especialmente en la investigación
que lleva a cabo el fiscal especial Mueller sobre la posible intervención rusa,
la confabulación de Trump y su posible obstrucción de la justicia, la que se
evidencia cada día por esos ataques de Trump contra el esas agencias del Estado
y todo evidentemente, para dar al traste con dicha investigación y que Trump
quede exonerado. Por lo que todo indica que en EU el panorama no es bueno, a
pesar de las muchas cosas buenas que ha traído la presidencia de Trump en lo económico,
relaciones exteriores, protección del país, inmigración, etc., siendo el más
beneficiado después de Rusia (feliz al atacar a EU), el autor de todo este caos,
el ex presidente Barack Obama y la Clinton. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#480).
domingo, 4 de febrero de 2018
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