De las masacres en
EU no se sabe cuándo comenzaron, y terminar con ellas, es muy difícil. Se
recuerda que la última grande fue la del 9-11 cuando 20 terroristas musulmanes
volaron Las Torres, con casi tres mil muertos en un día. Un record, quizás
superado sólo por lo de Pearl Harbor en 1941. Las masacres posteriores tienen cuatro
elementos importantes: casi siempre están los musulmanes o son inspiradores. Se usan grandes armas de
guerra sin estar en guerra. La policía hace su parte para que las masacres no
se acaben, y luego de la masacre, como un buen reloj suizo, vienen las
lamentaciones y lágrimas, y sin decirlo, para esperar la próxima masacre. ¿Quién
puede negar que aunque en la última masacre de Parkland, no hubo un musulmán
envuelto, sí ella tiene los rastros de inspiración musulmana? Al presente ese
sello no se puede borrar fácilmente, al recordar que ellos en 1979 masacraron a
los jóvenes deportistas de Israel en Alemania. Y EU es muy celoso en cuanto a
la llamada Segunda Enmienda, que autoriza al ciudadano a tener arma de fuego, y
parece que esa enmienda abarca hasta la de tener una pequeña bomba atómica en
su garaje. Es raro que todavía alguno no haya ejercitado ese derecho. Y a ellos
es difícil comprender que el rifle AR-15 es un arma de guerra y no para usarla contra
la población, a menos que haya un amor oculto de que se aman las masacres y que
su no adquisición no significa que se viole la famosa Enmienda. Derecho al arma
no significa arma de guerra y se ha visto que esa arma es la preferida de los
masacradores porque puede matar a muchos con poco esfuerzo y rápidamente. ¿Y
quién ama esa arma en la población? Pues, entre otros, los distinguidos
representantes al Congreso, que son enviados allí con la ayuda de $$ de la Asociación
de Rifles, fanáticos, que ni aun si esas armas mataran a toda su familia, aún
así no dejarían de abogar por tener el derecho de tener ese tipo de arma, y eso
son verdaderos amantes de las masacres, y no importa que sean de niños como la
de escuela de Sandy Hook o la de adolescentes
de Parkland. Y al Presidente le encanta también, él eliminó hace poco, una
restricción de que los locos o dementes no podían comprar armas legalmente. ¿Y
quién más que la policía para gustar de las masacres? Pues, de acuerdo al
pasado, en todas las masacres, la policías y otras agencias de investigación,
han tenido alguna información que de haberse seguido el protocolo indicado, se
hubieran evitado, la de Boston, San Bernardino, Orlando, Las Vegas, etc., y la
ultima de Florida, la que quizás se lleve la gloria, pues en ningún caso
anterior, la policía había tenido más información sobre el potencial asesino de
estudiantes que éste. Más de 30 veces la policía acudió a la casa donde vivía el
criminal por asuntos de violencias o anormalidades y nunca hicieron nada. Lo
mismo del FBI, que tuvo toda la información necesaria para detenerlo y no hizo
nada y hasta la agencia de asuntos sociales de la ciudad tuvo conocimiento del
problema y no encontró nada peligroso con el individuo, quien había dicho,
publicado y practicado todo tipo de acción para demostrar lo quería hacer:
mater gente, especialmente a los estudiantes de la escuela de donde había sido
expulsado por indeseable. Por lo que todo parece indicar que este amor por las
masacres quizás lleve al país a hacer algún certamen competitivo para ver quién
hace la mayor masacre y ganar el gran premio, aunque quizás haya otro más, para
apostadores y adivinar en qué estado vendrá la próxima masacre. Ojalá no, pero de allí todo es posible, por
eso no lloren mucho por ellas. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#481).
jueves, 22 de febrero de 2018
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