Nooo, no es del Cibao y Barahona, es del Norte Bravío y Brutal y el otro de donde llaman ‘shit holes’, o eso que huele mucho y que a todos gustan y que su mismo olor produce seres extraños. Rubio uno, habla inglés solo y dicen que tiene el título del que más mentiras ha dicho en menos de 4 años. Le cuentan sobre las 50,000. El otro, tiene un ojo dislocado, latino, habla solo español y es tímido si lo regañan y ambos tienen la inmensa debilidad de que aman por sobre todas las cosas, madres, familia, padres, hijos concubinas, novias, etc. que cuando se cumple su tiempo en el gobierno se busque la forma de que continúe en lo que llaman la reelección presidencial. Eso es como algo inexplicable, porque ¿por qué atrae tanto seguir 4 años más cuando ya se ha disfrutado 4? Ah, los brutos no lo ven, pero hay algo más profundo que el seguir montao. El que termina su primer mandato, allá, tiene por costumbre que le corresponde un término más, claro, con legalidad, y todos lo buscan, y si fallan, entonces, su valor en las bolsas de valores y de la moralidad decae grandemente hasta crear angustias psíquicas intolerables. Le endilgan “Fue un Presidente de un sólo término”, ofensa inmensa. Pero en estos dos que deberían ser como hermanos, olvidando por un momento el racismo, no lo han sido, pues aunque ambos adoraban la reelección uno le hizo al otro una trastada tan innoble, que el ojo dislocado se le auto colocó en la órbita correcta por el impacto del acto del norteño. Pero qué importaba que el ojo se arreglara, él prefería lograr su reelección, al ojo arreglado y fue cuando el amigo Pompeo le hizo aquella llamada en la que le advirtió, no inventar con la reelección, bueno, se me olvidaba, era que además de eso, le caía como plaga bíblica que ya había alterado el papel del ‘shit hole’ que allí llaman ‘constitución’, para que se acomodara a su voluntad. Y como pretendía repetir el milagro de la multiplicación, imitando a Jesús, es cuando llegó Pompeo. Esto le quitó crítica al norteño, porque aunque ambos eran enfermos con la reelección, uno no había sido atacado por el virus del cambio de constitución y el otro sí. De todas formas, el norteño le paró la movida al sureño, al ser eliminado, solo quedando él, esperando ese tres 3 de noviembre,’20 que dirá si repite. Pero el norteño no era ‘un flai al queche” no, era un big líguer, y cuando se comparan los dos reeleccionistas, el pobre “marrón”, así llaman a los hispanos allí, éste queda como un niño e-teta. El norteño sí es que sabe hacer trampas y de acuerdo al análisis, su enfermedad le atacó desde el mismo día de su juramentación, que lo primero que afirmó que la multitud en su inauguración fue mayor que la de Obama, y eso lo hacía feliz. Desde ahí no hubo movida que hubiera hecho que no tuviera por objeto el lograr la reelección. Y al llegar el enemigo mortal, el cobi 19, fue que el demostró lo apegado que estaba en esa debilidad, cuando en una entrevista con un periodista admitió de buena voluntad, que él, para enero 7, ya tenía conocimiento de lo mortal que era el virus, pero que prefirió ocultarlo al pueblo para no afectarse en su aspiración releccionista, pues de saberse, las bolsas de valores de Wall Street caerían y eso mataba su reelección. Pero ahí no paraba su preocupación, pues viendo que la economía del país estaba derrumbada, y era donde radicaba su segura reelección, hizo todo lo posible por que la gente se fuera a sus trabajos, aunque quedaran presos con el virus, porque confiaba que a mayor contagiados, más probabilidad había de que surgiera la inmunidad al virus, y eso era música para sus aspiraciones. Dijo a sus seguidores, que usar la mascarilla era opcional, era una violación de los derechos de cada uno, por lo tanto indicaba no usarlas, hasta que la multitud le obligó a enderezar la mentira, pero todo lo hacía en pro de su reelección, pues sin mascarilla, se daba la impresión de normalidad, y eso esa música para su reelección. Pero ahí no paraba, había dicho que si perdía seria porque la votación habría sido con trampa, que sólo así perdía, aunque la sociedad mayoritaria lo rechazaba. Hizo múltiples cosas nunca vista, hasta inmiscuirse en los asuntos del correo federal, nombrando a un íntimo para dislocar el resultado de la elección, y cientos más de acciones todas detrás de su reelección, demostrando que esa búsqueda era más fuerte que la amenaza mortal del virus que llevaba ya 200,000 muertos, mientras el sureño quedaba abrazado a su consorte, el Penco por aquellas tierras lejanas. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#583, 19.9.20).

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