Después de su fracaso para proteger al pueblo norteamericano del mortal virus 19, responsabilizado con más de 100,000 de fallecidos, y todas sus grandes metidas de patas post electoral, algo ‘bueno’ tenía que traer Trump para compensar. Y como buen comandante, que se escudó del Army porque tenía juanetes de ricos, demostró que si se hubiera reclutado hubiera llegado a general de 8 estrellas, al demostrarlo llamando a sus tropas de todo el país para que fueran asaltar el artillado fuerte del Congreso en enero 6, ‘21. Claro, en tiempos de las redes, no era necesario como hacían Napoleón y Paton ir al frente de sus tropas, no, él las guiaba y disfrutaba desde su sillón en la Casa Blanca, en un heroísmo “trumpiano”. Y cuando las cámaras comenzaron a tomar fotos de aquel ejército, uno tenía que preguntarse, y ¿qué clase de gente era ésta, de dónde salía, que nivel de IQ, educación tendrían para prestarse a ser soldado de General Trump y ese asalto? Por las respuesta que daban para estar allí convencían al más escéptico de que algo grande eran, pero allá, en sus campos (rural zone), o como pacientes en sus clínicas médicas, en sus centros de corrección o en sus cabañas donde sólo leían y se orientaban con los Tuitts de Trump. El mismo Comandante decía que los del Congreso, le habían robado las elecciones, que él era el ganador con miles de mentiras, llamándolos comunistas, liberales, enemigos de la democracia. Y así mismo respondían los miembros del ejército, uno rompiendo una ventana, otro matando a un policía con un extinguidor, otro vestido de buey con cachos, otros por los pasillos defecándose y usando las heces como municiones o expresión de su grandeza, otro irrespetando el sillón de Pelosi, otros buscando al vice Pense para lincharlo, etc. Lo que resaltó allí en aquellos rostros, palabras y acciones era ignorancia y racismo del puro, ese racismo que había estado latente y eufórico desde que Trump llegó al poder acompañado de aquel asesor Bannon, y que quiso disimular y confundir a muchos del africanismo, de que él era el que mejor había tratado a los afros en toda la historia. Claro, no todos los que votaron por el eran racistas, había muchos que agradecían las cosas buenas que habían llegado en la economía, más trabajo, fabricas, pero cuando el Comandante tuvo que enfrentarse a un mini ensayo de su ejército en Sur, en que los supremacistas fueron mayoría y mataron a una muchacha, él tuvo que reconocerles su valor, porque no quería perder su fidelidad, diciendo que en ambos lados había gente buena. Si esos ‘soldados’ tenían un IQ mayor de 5, ¿cómo pensaban que se escaparían de la Justicia, siendo fotografiados y ellos mismos exponerse en las redes sociales? Pero entonces, ¿cuál fue el detonante que los alentó en su alocada misión a las órdenes del Comandante mentiroso? Ah, con dolor hay que decirlo, fueron alentados y empujados por los excesos cometidos por los de BLM, que abusaron con protestas violentas todos los días, en todo el país, con destrucciones, agresiones, incendios, y aun de los propios negros, y aún con pretensiones sumamente ofensivas, como las de ir frente a algunos hogares a pedir que sus dueños desocuparan esas casas porque eran blancos o porque ellos las querían. ¿Cómo se sentirían los racistas al ver todo esto, mientras los demócratas guardaban silencio y se atacaba a la Policía en todas partes? Se sabe que en las Policías siempre hay manzanas podridas, pero la mayoría son decentes, pero los de la BLM no distinguían, y empujaban a la orfandad a los racistas que vieron en Trump su aliado y salvador y por eso lo obedecieron tan absurdamente, desencadenando el resurgimiento del americano racista y supremacista, gracias a él y a los demás actores. Claro, la culpa mayor es de Trump, que como gran demagogo, aprovechó el momento de los “no protegidos” para ver si sobrevivía al fuego de su gran funeral. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#597, 19.01.20).
martes, 19 de enero de 2021
sábado, 16 de enero de 2021
SU MISION ERA ENTREGAR A ESTADOS UNIDOS A RUSIA: TRUMP
Desde aquella vez cuando el candidato Donald Trump en 2016, pidió emocionado, en público, ‘Rusia, si puede, consigue y publica los emails de Hillary que estaban ‘perdidos’, para así ayudarme’, Rusia lo complació, evidenciando ya la influencia que tenía en Trump y en las elecciones que se avecinaban, con la estrecha relación con Putin. Y Trump ya venía curtido de esa relación, que se creía era o por amor al Kremlin, por alguna información clandestina obtenida como usualmente los espías rusos acostumbraban, fuera en juego sexuales prohibidos o por los negocios que planeaba hacer con Rusia al construir una Trump Tower en Moscú, claro, regalándole un apartamento al Zar. Lo cierto era que el candidato Trump estaba muy asociado con los rusos, y al ganar las elecciones amplió esas relaciones hacia Rusia al punto de considerársele que estaba cometiendo actos de traición a su favor, dando motivo a la fallida investigación de Mueller. Y no fue una vez ni dos, sino docenas de veces que el Presidente Trump en todo lo que se presentaba en que estuviera Rusia, siempre se iba a su lado, llegando a los extremos que desechó y humilló a todas las agencias de su gobierno, la CIA, FBI, etc., desacreditándolas en sus opiniones y recomendaciones y aceptando las que favorecían a Rusia. Si sucedía algo que envolviera a Rusia, lo primero que Trump hacía era preguntar a Putin sobre el mismo, y lo que dijera éste era la versión ‘verdadera’. Era increíble que un Presidente de un país creyera más en lo que dijera el enemigo que las agencias, funcionarios y personalidades de su país. Y un hecho que no puede olvidarse es cuando Trump trató por todos los medios de que el hecho admitido por todos de que fue Rusia la que intervenido en las elecciones del ‘16, Trump no sólo lo ha negado, sino que ha tratado de que la culpabilidad recaiga sobre Ucrania, es decir, para limpiar a Rusia e implicar a otro. Claro, en el fondo había algo más que traición. La protección del ego del individuo, pues si admitiera alguna vez que Rusia lo ayudó interviniendo en EU, ahí mismo quedaba descalificado como un gobierno ilegítimo. Y el pueblo norteamericano seguía atontado, preguntándose, qué cosa era que tenía amarrado a Trump a Rusia que no podía deshacerse, y las especulaciones se extendieron a muchas hipótesis, de si era sentimiento forzado, algo que Putin sabía y que lo extorsionaba a callar o simplemente, por la traición al país. Cualquiera razón podría explicar su actitud absurda. Y Trump no parecía tener sentimientos nobles para nadie. Su propia familia, una hermana, ex jueza Federal, y una sobrina, Psicóloga profesional, ambas describen a Trump en sendos libros, como un ogro, ser despreciable, mentiroso, que sólo le importaba su ego y poder. Imagínense, entonces, quién era él y de lo que era capaz de hacer. Y una de sus últimas han sido que cuando hace unas semanas EU fue ciberatacado en casi todas sus instituciones por fuerzas que todos decían, incluyendo a las agencias de inteligencia del gobierno, que dicha intervención electrónica provenía de Rusia, pero en el acto Trump replicó que no era cierto, que no fue Rusia, sino de China, demostrando su gran lazo con Putin en su gran misión de entregar EU a su eterno enemigo. Su asalto frustrado al Congreso selló el fracaso de su misión, aunque su afán por su amor por Rusia era apabullante. Se cree que quizás ya los secretos del maletín que tienen los presidentes Rusia ya los sabría, y otras informaciones secretas del país, Y aunque aparentemente Trump no logró su misión, su esfuerzo fue chocante, pero que gracias a la lucha constante del pueblo bueno, junto a la Prensa y a su sólido sistema judicial, han impedido que Trump cumpliera su traidora misión aunque sí haciendo un colosal daño a su sistema democrático, a la paz y moral del país. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#596, 14.01.21).
jueves, 7 de enero de 2021
WASHINGTON, A MERCED DE UN DEMENTE Y SIN PODERLO EVITAR
Pero ¿quién lo diría, quién lo pensaría, quién hubiera creído posible ver lo que ha pasado en Washington ayer 6.1.21 gracias a las evidentes muestras de demencia del aún Presidente D. Trump? Antes y luego de subirse a la Presidencia todo lo relacionado con Trump ha sido un escándalo, yendo de lo malo a lo peor y lo más asombroso, que ha tenido quien lo apoye en todas sus evidentes locuras, y ha culminado asaltando a Washington y sus instituciones respetadas como el Congreso. ¿Y cómo un país como EU, con tantas buenas leyes, honorables jueces y Constitución tan sólida, ha podido tolerar durante años estos desmanes sin aún poderlos evitar? Es increíble, y lo peor podría estar por venir, porque ese presidente que aún le quedan dos semanas para salir de allí, podría llevar al país a una terrible hecatombe donde la misma suerte de EU estaría en juego. Lo ha demostrado, o su locura, que en cuestiones aberrantes no tiene límites, que cada día que pasa hace o se inventa algo nuevo, ilegal, vergonzoso, despreciable para el pueblo y hacia aquellos que antes miraban a EU con respeto como modelo de democracia. Claro, él no ha estado solo, sorpresivamente, ha tenido apoyadores, aun de personas que jamás se pensaría que lo harían en sus anormalidades, y sobresale una mujer, ex jueza, que se dedicaba a denunciar a los terroristas internacionales, pero que se ha transformado con un descaro asombroso, en FB, en una abanderada de los terroristas que llegaron a Washington y pide que ahora el Partido Republicado se llame el Partido de Trump, como si todas las cosas insanas de él no tuvieran efecto negativo en su moral ni decencia. Y otros están en la lista negra, como el presidente del Senado, que hasta hace unos días, era un fiel servidor de todo lo mal hecho por Trump, y se recuerda todo lo que hizo para hacer posible que el proceso del Impeachment contra Trump terminara en una descarga en vez de condena, pues ahí se provó con creces de lo que era capaz Trump, confirmado en el asalto a Washington. Hoy ese personaje es opuesto a Trump, y muchos otros que como él que lo apoyaban, que tardíamente por fin se dieron cuenta quién era Trump, pero sin poder, sólo gemir como los demás ciudadanos que han padecido los embates de las abusos de Trump, como el penúltimo cuando llamó al Gobernador de Georgia para que le buscara los votos para “ganar” y anular las elecciones y él y no Biden ser el ganador de ellas allí. Lo mismo que hizo con Ucrania, con abusos de poder, llamada de chantaje y mentiras a granel. Y todo esto lo aplaudió la mayoría de los Republicanos y hoy muchos lo lamentan con profundo dolor, pero mañana quizás sería peor, por lo que varios de ellos, junto con los demócratas han desempolvado el instrumento de la Enmienda 25 de la Constitución para tratar de remover, expulsar a Trump de la presidencia de EU, aunque sólo le queden dos semanas allí, y es que temen, y no pueden esperar a lo que su demencia pueda hacer en esas dos semanas, con lo que ha hecho en los dos últimos días. Es lamentable, que estos legisladores esperaran tanto tiempo para emplear esta Enmienda cuando este hombre ha hecho tanto daño al país y al pueblo norteamericano, y si se piensa que tras todo esto, se encuentra la gran desgracia de la pandemia del Covid 19 que se ha llevado miles de vidas del país y este hombre no ha pensado en esto, sino en lo de él, su ambición, su poder, es una prueba solida de la demencia que le arropa. Se esperaría que en el poco tiempo que queda el poder de la Enmienda trabaje, y logre en unos días, como algo súper urgente, declarar a Trump incompetente mentalmente para el cumplimiento de las obligaciones como Presidente de EU, que aunque muy tarde, sería mejor que esperar. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#595, 7.01.21).
