Desde aquella vez cuando el candidato Donald Trump en 2016, pidió emocionado, en público, ‘Rusia, si puede, consigue y publica los emails de Hillary que estaban ‘perdidos’, para así ayudarme’, Rusia lo complació, evidenciando ya la influencia que tenía en Trump y en las elecciones que se avecinaban, con la estrecha relación con Putin. Y Trump ya venía curtido de esa relación, que se creía era o por amor al Kremlin, por alguna información clandestina obtenida como usualmente los espías rusos acostumbraban, fuera en juego sexuales prohibidos o por los negocios que planeaba hacer con Rusia al construir una Trump Tower en Moscú, claro, regalándole un apartamento al Zar. Lo cierto era que el candidato Trump estaba muy asociado con los rusos, y al ganar las elecciones amplió esas relaciones hacia Rusia al punto de considerársele que estaba cometiendo actos de traición a su favor, dando motivo a la fallida investigación de Mueller. Y no fue una vez ni dos, sino docenas de veces que el Presidente Trump en todo lo que se presentaba en que estuviera Rusia, siempre se iba a su lado, llegando a los extremos que desechó y humilló a todas las agencias de su gobierno, la CIA, FBI, etc., desacreditándolas en sus opiniones y recomendaciones y aceptando las que favorecían a Rusia. Si sucedía algo que envolviera a Rusia, lo primero que Trump hacía era preguntar a Putin sobre el mismo, y lo que dijera éste era la versión ‘verdadera’. Era increíble que un Presidente de un país creyera más en lo que dijera el enemigo que las agencias, funcionarios y personalidades de su país. Y un hecho que no puede olvidarse es cuando Trump trató por todos los medios de que el hecho admitido por todos de que fue Rusia la que intervenido en las elecciones del ‘16, Trump no sólo lo ha negado, sino que ha tratado de que la culpabilidad recaiga sobre Ucrania, es decir, para limpiar a Rusia e implicar a otro. Claro, en el fondo había algo más que traición. La protección del ego del individuo, pues si admitiera alguna vez que Rusia lo ayudó interviniendo en EU, ahí mismo quedaba descalificado como un gobierno ilegítimo. Y el pueblo norteamericano seguía atontado, preguntándose, qué cosa era que tenía amarrado a Trump a Rusia que no podía deshacerse, y las especulaciones se extendieron a muchas hipótesis, de si era sentimiento forzado, algo que Putin sabía y que lo extorsionaba a callar o simplemente, por la traición al país. Cualquiera razón podría explicar su actitud absurda. Y Trump no parecía tener sentimientos nobles para nadie. Su propia familia, una hermana, ex jueza Federal, y una sobrina, Psicóloga profesional, ambas describen a Trump en sendos libros, como un ogro, ser despreciable, mentiroso, que sólo le importaba su ego y poder. Imagínense, entonces, quién era él y de lo que era capaz de hacer. Y una de sus últimas han sido que cuando hace unas semanas EU fue ciberatacado en casi todas sus instituciones por fuerzas que todos decían, incluyendo a las agencias de inteligencia del gobierno, que dicha intervención electrónica provenía de Rusia, pero en el acto Trump replicó que no era cierto, que no fue Rusia, sino de China, demostrando su gran lazo con Putin en su gran misión de entregar EU a su eterno enemigo. Su asalto frustrado al Congreso selló el fracaso de su misión, aunque su afán por su amor por Rusia era apabullante. Se cree que quizás ya los secretos del maletín que tienen los presidentes Rusia ya los sabría, y otras informaciones secretas del país, Y aunque aparentemente Trump no logró su misión, su esfuerzo fue chocante, pero que gracias a la lucha constante del pueblo bueno, junto a la Prensa y a su sólido sistema judicial, han impedido que Trump cumpliera su traidora misión aunque sí haciendo un colosal daño a su sistema democrático, a la paz y moral del país. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#596, 14.01.21).

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