viernes, 28 de enero de 2022

EN UCRANIA SE JUEGA LA PAZ DEL MUNDO O LA EXTERMINACIÓN DE RUSIA


Cómo estará Trump frotándose las manos de felicidad observando lo que está pasando con Putin y su ambición ilimitada de abusar sobre tierra ajena, recordando al mismo tiempo la asociación de Hitler con Putin y el mismo Trump. Forman un trio inseparable del mal, de una peste más poderosa que el covid-19. Trump imitó a Hitler, siguió su manual, Putin hace lo mismo cuando pretende abusar de los pequeños y abusar más si buscan ayuda o pacto con otros. Hitler nunca hizo eso. Son los tres hermanados del crimen. Pero la felicidad de Trump sería más grande que la de Hitler y Putin, porque hizo su papel para que los planes de Putin se dieran como había planeado, traicionando a EU, pero al perder las elecciones, entonces, hizo todo lo posible por crear el caos y la debilidad del gobierno de EU para que entonces Rusia, como buen oportunista, aprovechara para provocar y atacar y es lo que vemos en Ucrania., recordando siempre a Hitler con Chamberlain al atacar a Polonia y Putin a Ucrania, a Crimea, Georgia y otros, y exigirles que no podían buscar ayuda porque las atacaría con más sadismo con sus ejércitos listos a la orilla de Ucrania para imponer su fuerza y lo aprendido de Hitler. Y esto lo había visto Trump, por eso sentía tanta admiración por Putin, apoyado por las opiniones de su sirviente Pompeo, quien admitió hace poco, su admiración también sobre Putin. Pero en este embrollo creado únicamente por la ambición desmedida de un ruso, la complicidad de un americano y las enseñanzas de un alemán, no parece limitarse a ver el desprecio hacia los tres elementos, sino que la misma suerte del planeta está en juego, porque si Putin, que suele envenenar a sus enemigos, hace realidad invadir a Ucrania, será el inicio de la Tercera Guerra Mundial, y de ésta, serán pocos los que se salvarán. Los rusos lo saben, que esa guerra nadie la gana, pero como ellos siempre han sido algo dañino contra la Humanidad, han seguido con sus planes suicidas, para destruir el planeta Tierra. Pero a pesar de todo el dolor y destrucción que esa guerra podrá traer, dicen una cosa buena traerá, que como Francia, Inglaterra y EU tienen más bombas atómicas que los rusos, es lógico que sobre Rusia lloverán miles de esas bombas, que de seguro serán más que las que recibirán las Américas y Europa, por lo que queda la esperanza de que por fin Rusia y sus cosacos mongoles quedará eliminada del planeta, y que quizás, tal vez, después de algunas décadas, la tierra vuelva a florecer, pero ya, sin aquélla, que habrá desaparecido del mapa para siempre. Y será justificado, cuando se pregunten ¿qué ha sido Rusia para la humanidad, sino una constante espina de zozobra y caos desde cuando trajo al mundo a aquel Iván, matador del hijo para placer, creador del fiasco del ‘`17, el robo de los secretos atómicos para chantajear y envilecer al mundo, muralla de Berlín, Stalin, ocupación forzada de países, chantaje de ventas de material atómico al caer en el ’89, Chernobil, envenenamientos a miles de millas fuera de Rusia, caos en todos los países, los robos de Crimea, Georgia, la misma Ucrania y ahora la resurrección de Hitler en complicidad con un americano con el terror permanente de los países vecinos de no saber cuál sería la próxima víctima del Oso agresivo? ¿Podría algún otro país del planeta igualar o superar a Rusia en el daño que ha hecho y aún no se conforma y sigue haciendo a la Humanidad? Será bien recibido por esa Humanidad de que ya por fin, no se volverá a oír ese nombre que tanta angustia, abusos, dolor y sangre, ha traído al mundo. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#629, 28.1.22).

 

martes, 18 de enero de 2022

¿CUÁL ES EL FIN, LA INTENCIÓN DEL ARTE?

 

Entendiendo por Arte, aquella manifestación del ser que resulta del esfuerzo físico e intelectual para producir algo, y claro, para ser visto o exhibido por su autor, pero ¿con qué fines? El Arte puede ser de la pintura, literatura, música, escultura,  etc., así, que al estar escribiendo estas líneas pretendo hacer arte con algún significado y valor, como la crítica a lo extraño, y entonces, soy un artista, creador de Arte, ¿y los versos de algunos poetas que son anodinos, vacíos del todo, es arte? No pretendemos profundizar sobre el tema, porque ha sido tocado por muchos con profundos conocimientos, así, que nos quedaremos por las ramas, sin  perder objetividad. Nos llevó al interrogante de saber ¿si todo el que pretende hacer arte lo hace por inflar su ego, por llevar un mensaje, por corregir una injusticia, hacer una denuncia, dar una enseñanza? Me parece que la razón del primero debería ser la de menos valor, porque ¿qué valor tiene un arte cuando sólo llega al orgullo del ego del autor, sin tocar los puntos más importantes, que están en la sociedad, la injusticia, la creatividad, etc.? Pero ¿cómo se sabe cuándo un arte es para el ego del artista y no para las demás razones? Fácil, con solo analizar, en qué beneficia a otro que no sea al autor. Sí, ¿qué valor tendría que un pintor dibuje un zapato con rasgos de garabatos, que no fuera para él mismo? En ese ejemplo, el autor pecaría  doble, una, que un zapato, a menos que quisiera levantar el sentimiento de la justicia al mostrar a un pudiente con muchos zapatos, mientras el pobre estaría descalzo. La otra, es que el garabato muy bien podría significar desprecio hacia la realidad, confesión oculta de no poder pintar como es la realidad y el mismo sirve de camuflaje para ocultarlo, lo que en ambos habla mal del autor porque su trabajo no lleva ningún tipo de mensaje, valor o enseñanza, por lo tanto vale poco desde cualquier ángulo. Una vez, leíamos, de un autor, que él consideraba que sus obras eran buenas porque se las compraban. Y consideré ingenuo uno que lo diga y siga creyendo que es un artista porque cualquier pudiente puede por hacer un favor, congraciarse como mecenas, etc., y  comprar las obras de un ‘artista’. Aquí quizás entrará también aquello de las obras abstractas, que para la mayoría de los que las observan, no ven nada, pero sí para su autor y su ego  o con aquello de cada cual ve lo que cree ver, derecho del observador. Es decir, creemos que si una obra no trae un significado útil, de valor, para el humano, no debe producirse, claro, esto sería una petición moral, porque nadie puede y menos a un artista, decirle lo que es bueno o malo. Una obra cuando no requiere un esfuerzo del intelecto, la creatividad, no debería ser obra de arte. Por ejemplo, sobre un lienzo blanco dejar caer un pote de pintura negra o de color, y fua, ya hay una obra de arte, y los descalabrados mentalmente así lo celebran, pero eso no nunca es obra de arte.  Pero ¿qué fin tendría una obra abstracta? Bueno, si la que es normal no pudiera tenerla, entonces sería muy fácil ver que ésta tendría menos valor, porque ¿qué mensaje, enseñanza, etc., tendría una obra abstracta? Creemos que toda obra debe tener un fin y no cualquiera, sino uno que sirva a la sociedad, al ser humano, al universo, que se saque algún valor de la obra, sea en admiración profunda de su belleza o esfuerzo intelectual o de creatividad crítica o de cualquier otro, pero valor en sí. Por ejemplo, he estado viendo unas ‘obras’ que para cualquier mortal sería difícil ver el fin de la misma cuando el creador crea por ejemplo, un carro antiguo, o un zapato, sandalia, o alguien adornando algún letrero de fecha o nombre, ¿qué se saca con ello? ¿Cuál es el mensaje del creador, su fin que no sea glorificar su ego de artista, o en su defecto, delatarse en la carencia de Inspiración y capacidad? ¿O será que es como la llamada ‘música urbana’, lo ‘último’ en música, pero considera pura basura? ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#628, 18,1,22).

 

 

lunes, 10 de enero de 2022

TRUMP, ABORTO DE NATURA, TRAIDOR, PERVERSIDAD EN GRADO MÁXIMO

 

Por fin el Presidente Biden colocó a Trump donde debía, a un paso del patíbulo por traidor, insurreccionista, terrorista, violador de la Ley, la Constitución, divisionista, mentiroso enfermizo, burlador de la paz y del pueblo americano, digno de recibir lo que reciben los traidores. Fue el regalo que le dio al conmemorarse  el 6 de enero, 2022, aniversario del fatídico ataque contra el Capitolio donde murieron 5 y heridos unos 70 agentes de la policía, al Trump intentar anular (algo insólito en EU) las elecciones que había perdido, mientras  él y sus secuaces observaban en su oficina las tomas de las TV, con la emoción del que disfruta en plenitud del dolor y actos ilegales, mientras los teléfonos no cesaban para pedirle al aún presidente (debía entregar el poder el 20) que parara aquello, que la llamada protesta había llegado muy lejos. Pero el gozo que él sentía al mirar la destrucción de los cimientos de la democracia americana eran demasiado buenos para su enferma conciencia y la consumación de sus traidores planes de complacer a su gran amigo de Rusia, Putin, que ya la democracia no existiría como antes, que era lo que siempre habían deseado los rusos, sin lograrlo, hasta la útil cooperación de Trump. El pensamiento de Trump en aquel momento lleno de plena emoción y gozo era ese, que él había logrado lo que ningún otro de USA había hecho, estar con los rusos y complacerlo en su eterno odio a la democracia. ¿Cómo logró ese hombre rico de dinero, pero miserable de valores morales, llegar al punto en que llegó, cómo logró que gran parte del pueblo de EU creyera en él y lo siguiera con fanatismo? Hay varias razones, una, que sus seguidores son la mayoría de gente blanca del país, poco educada, de la zona rural y de los que constituyen la mayoría de EU, mayoría que cada año pierde su ventaja al ver crecer otras poblaciones como la negra, la hispana, los asiáticos, que poco a poco demuestran que esa mayoría pronto ya no lo será y que Trump supo (como hizo Hitler con los vengativos alemanes), aprovechar y pretender defender su dolor por lo que ellos corrieron y se pusieron a su sombra, siendo esa la razón principal de su fanatismo y su amor a las mentiras de su Protector. Trump se dio cuenta, y como buen demagogo, ampliado con su experiencia de los fraudes y falsas promesas, que él iba a hacer a EU grande otra vez, y los demócratas, a la cabeza Obama, le dieron pie a que sus promesas de bienestar tomaran cuerpo catapultando su popularidad tóxica. Algunas posiciones positivas y beneficios económicos para la población elevaron a Trump a dimensiones de un Hitler triunfador. De ahí la posición pública de esa población blanca temerosa a perder su mayoría, frente a la plebe de las demás ‘tribus inmigrantes’, se apegó enfermisamente a lo que dijera Trump, al punto que él se ha adueñado del partido que lo acogió, pero abusando, a tal punto que casi ninguno de los renombrados republicanos se atreve a contradecirlo y menos oponérsele, porque la turba blanca temerosa corre a hacer lo que él diga, sea votando por su candidato o llevando todo tipo de amenazas y armas como hicieron al pretender tomarse al Capitolio. De la traición de Trump con los rusos, se duda que haya alguien que no crea que él fue un agente soviético, un fiel obediente a los mandatos de quien mandaba allí, Putin. Solo recordando cuando le pidió, ‘Putin, si tienes los Imails de Hillary, publícalos’, y el otro día allí estaban. Y las intervenciones de las agencias de espías rusas en las votaciones y los intereses de Trump en Rusia, todos lo saben, más el gran significado que tiene que un Presidente deseche lo que le recomiendan sus agencias de inteligencias, y prefiera los consejos de las agencias rusas, y que creyera más en Putin que en cualquier otro, lo que lo hace claramente un agente ruso y traidor sin que su maldad sea superada por nadie en la Historia de EU. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#627, 9.1.22).