Ellos lo sabían, eran gente educada, con experiencia
del dolor de la guerra, de cuando los hombres se clasifican en humanos y
bestias, ellos eran lumbreras del intelecto, de la poesía, la literatura, el
cine, el teatro, las guerras, la Historia, en fin, era la crema madre de la sabiduría
humana, sin embargo, se prestaron a darle alimento a la fiera, a la bestia, al
monstruo que habita en el Kremlin. Ellos sabían quién era Carlos Marx, aquel enfermo
en la Biblioteca de Londres que defecaba allí mismo por no moverse y perder un
minuto en la creación de su maleficio literario que daría al mundo, a sus
fanáticos como Lenin, Stalin y Putin los instrumentos para degradar a la
especie humana en nombre de un progreso social. Ese Marx que no pudo ver que el
ser humano no era un animal irracional, domesticable como cualquier gato o
perro, y que tampoco vio que su programa tenía un aparte para seres como un Putin,
insaciable de la sangre inocente en nombre de sus mejores causas pregonado por
el barbudo judío de Londres. Y sabían más, sabían quién era Iván el Terrible,
el primer Zar que sentaría las pautas para que todos los demás zares fueran
iguales que él, era un asesino enfermo por hacer daño a los demás,
especialmente a los de su círculo cercano. Ellos siguieron sabiéndolo quienes
eran los rusos, cuando se inventaron aquello de la revolución bolchevique del
enfermo Marx y Engel que costó millones de seres humanos para experimentarlo,
siendo a los pocos años, un fracaso total, tan total, que todos aquellos pequeños
países que por fuerza o engaño cayeron bajo su órbita, cuando llegó el momento
del desbande en 1989, ninguno quiso saber jamás de sus viejos amos y menos del
nombre del poder que les sacó hasta el alma de sus niños. Fueron los que
acabaron con Checoslovaquia, Hungría, Rumania con sus tanques, los que crearon
aquella infamia, el Muro de Berlín, división entre Alemania dispuesta por los
hijos de los monstruos, y que EU tuvo que enviar sus aviones por sobre el cielo
de Alemania para poder alimentarlos por el bloqueo de los hijos de Iván. Eso
eran ellos, en parte, y los pensantes de Estados Unidos y Europa los conocían
muy bien, y los siguieron tratando olvidándose de todo esto y más, creando
convenios comerciales y bancarios con esos, inventando la estación espacial
experimental, y lo más increíble, cuando EU abandonó su transporte del
Discovery para depender de Rusia y seguir llegando a dicha Estación además, de
comprarle a Rusia 120 motores especiales para sus cohetes, de los cuales ya ha
usado 90 de ellos. Y más increíble, cuando EU se bamboleaba como una bailarina
de baja calidad de que ya era el mayor productor de petróleo en el mundo, y
ahora sabemos que importaba 400,000 barriles diarios del monstruo ruso.
Alemania, la más rica de siempre en Europa, se olvidó quiénes eran los hijos de
Iván, y se metieron a crear un gaseoducto desde Rusia hasta el centro de Europa
para hacer a ésta cautiva de las naturales extorsiones de los rusos, y solo
cuando explotó la barbaridad de la invasión de Ucrania, fue que pareció que
Alemania de dio cuenta, pero no sólo ella, sino Italia, Bélgica, GB, Francia, que todos dependían de su gas y petróleo en
27% y 45%, increíble de estos países, después de conocer y haber pasado las
enormes penurias de las guerras mundiales y la guerra fría, por culpa de esa estupidez
que ellos todos habían estado coqueteando con el enemigo eterno de la
humanidad, los rusos, sabiendo quienes eran, quien era la bestia, cuanta masacre
hizo en Cherchenia, Georgia, y envenenados por GB. Y lo peor aún, así como EU y
Europa están hasta el cuello de culpa por el resurgimiento del poder de los ‘Ivanes’,
así mismo se vislumbra que están preparando el camino, ya bien cimentado, para
que la próxima barbarie la cometa otro que fue creado por la misma idiotez, o
sea la China, llevada a ser la dueña del dinero del mundo gracias, a los que alimentaron
a Putin. ¿Cómo pueden gente decente y pensante, de la Europa de los filósofos y
EU de lo Práctico ser tan estúpidos y ahora sorprenderse por lo que Putin ha
hecho en Ucrania y amenaza hacer? ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#634, 13.3.22).

No hay comentarios:
Publicar un comentario