Que Fidel, Chávez y Ortega sean los únicos gobernantes que apoyen al tirano Kadafi dice mucho de estos tres personajes. Los tres hace tiempo que están desacreditados y solo los desmemoriados o semidementes son los que les dan apoyo, y por supuesto, aquellos que lo simulan por el terror que los tres han implantado en sus respectivas sociedades oprimidas. Mientras el mundo condena las atrocidades cometidas por el moribundo Kadafi, usando mercenarios africanos, armando a las turbas embriagadas y usando la aviación contra el pueblo. Mientras todo el pueblo libio se levanta contra la tiranía de 41 años que pretendía dejar a un hijo de heredero. Mientras los muertos suman más mil por los bombardeos de aviones contra la población civil, ametrallamientos indiscriminados de mercenarios contra todo civil, mientras los muertos siguen aumentando, estos tres cadáveres de tiranos anuncian al mundo que apoyan a Kadafi y lo defienden. Fidel, con 50 años aplastando al pueblo cubano, no era extraño que lo hiciera, pues sabe muy bien que en cualquier momento no llegue a morir en su cama, y apoyar al terrorista de Kadafi es apoyarse a sí mismo en su larga trayectoria de amante del terrorismo. Chávez, sabe que aquel estúpido que impidió que en aquel golpe en que estuvo destronado por horas fallara y le permitiera volver para martirizar al pueblo venezolano, para elogiar a tiranos como este y al verdugo de Carlos, no tiene perdón. Y el de Nicaragua, que sabe bien las lecciones que le dio Ronald Reagan cuando pretendió imitar el verdugo de Cuba, no debería ampararse en la democracia para recordar ni seguir con su “piñata y sus abusos interfamiliares”. Toda Europa, EU, Africa, los países árabes, las Naciones Unidas, casi todas las misiones libias abandonan y condenan el genocidio de Kadafi. Perú rompió relaciones diplomáticas con aquel gobierno y el Consejo de Seguridad de la ONU, a unanimidad, condenó en todo al genocida libio, pero solo estos tres mosqueteros lo apoyan. Pero es bueno que lo hagan, pues de Fidel se le recuerda con cuanto ardor alega que las denuncias contra su dictadura en cuanto a los derechos humanos son patrañas de los imperialistas, que Cuba protege ampliamente como nadie los derechos humanos e implora dejarlo entrar en la lista de no terrorista y como un Estado civilizado sin embargo comercial de EU. Y la insolencia es tan grande que pide que se le incluya en el Comité de esos derechos en las Naciones Unidas, como estaba Libia hasta hace horas. Los dos restantes lacayos siguen los mismos pasos que el padrote verdugo. Pero este apoyo solitario los obliga a desnudarse y no por que quieran, sino porque lo necesitan, pues presienten que los ejemplos como los de Túnez, Egipto y ahora Libia tarde o más temprano tendrán que llegarles a ellos. Pero los pueblos de esas tiranías latinas esperan que sus respectivos tiranos no tengan la oportunidad de irse vivos al extranjero, sino que sean encarcelados y juzgados para aplicarles esa pena capital que es más que merecida.

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