Todos saben y admiten que España cometió barbaridades con los Indios de las Américas después del Descubrimiento, pero también saben que si no hubiera sido por ella esos Indios aún se estarían comiendo uno con otros y viviendo en chozas, a pesar de sus grandes pirámides y avances científicos. ¿De qué les sirvieron estas virtudes si no aprendían a valorizar al Ser que representaban y no vieron más allá de una choza, del sacrificio humano del corazón arrancado aún latiendo y caliente? Los griegos, egipcios y otros pueblos pasaron por oscuridad usual de todos, pero al fin se encaminaron hacia la luz, excepto los Indios de nuestra América, que parece que su guía eterna ha sido y seguirá siendo la oscuridad. Para probarlo ahí tenemos al Indio de Venezuela, al de Nicaragua, al de Bolivia y el de Ecuador. ¡Nunca antes tantos Indios habían estado en el Poder! Los Zapatistas parecen ser la excepción. En nombre de la justicia y la reivindicación del Indio y su ancestral sufrimiento, estos jinetes de Apocalipsis indiano han surgido para castigar a los que antes habían maltratado, explotado y marginado a los Indios, pero añadiéndole a la lista, los modernos matarifes del Capitalismo y del Imperialismo. ¿Por qué fueron marginados y explotados? Por lo mismo, por aquello de que si no es por españoles estarían aún disfrutando del canibalismo mutuo. Si los mestizos, mulatos y blancos se tomaron sus pueblos, digamos, en Perú, Bolivia, Ecuador, México y los empujaron hacia el rincón, ¿culpa de quién es? Al menos, algo de ella le toca a los Indios y no como quieren proclamar que es culpa solo de los otros. Mírese la estulticia del de Bolivia cuando promueve el uso de la Coca como algo patriótico, saludable, al nivel de un Derecho Humano en la ONU. El, que viene del centro del indianismo reivindicativo y rebelde, aún no comprende, 1,500 años después, su atrasada y estúpida compostura. La Coca, ¿qué hace la Coca, al famélico, hambriento Indio de las Américas? Cualquier analfabeto observador, podría ver, que eso es una droga y que ésta como tal entre otros atributos, adormece, calma, crea un ambiente ficticio. Por ejemplo, Evo se enorgullece de que sus coterráneos cuando tienen hambre o deben trabajar, pues necesitan su Coca para resistir, y no se da cuenta, que el enanismo de su tamaño de tres pies y tres pulgadas y del resto de sus seguidores, y el poco desarrollo de sus cerebros, precisamente se debe al consuelo temporal que les da la dichosa Coca. Desde antes de la llegada de los españoles a América estos Indios vienen usando la Coca como un medio evasivo de su avance y responsabilidad. ¿Acaso no han notado cuán chiquito y enano son los Indios de Sur América, y cuán grande y fuerte son los morenos y latinos de Estados Unidos? Allí, cuando sus cuerpos necesitan proteínas y energía, les dan su dosis de Coca, en EU, cuando les pasa lo mismo se empujan un MacDonald o Burguer King sencillo, doble o triple. Lógicamente, en aquel caso hay cero proteína y cero desarrollo físico y mental, y en el otro, exceso de todo, que es mejor que ausencia. Pero su lógica anacrónica va pareja con la del clonado libertador de Venezuela, del pálido de Nicaragua y del pésimo actor de Ecuador, pues ellos en vez de gobernar para rectificar injusticias históricas y crear amor y armonía entre un pasado culpable y un presente esperanzador, se abrazan con todos los terroristas, antisociales y sistemas fracasados y decadentes del mundo, aparentemente para lograr sus fines. ¿Y qué logran estos Indios?, Pues, la reacción natural de aquellos que pudieran ser culpables, de que se sientan satisfechos de su pasado, pues el presente de los Indios prueba que no había otra forma mejor para tratarlos que no fuera como hicieron: aislándolos y explotándolos. Así de triste ha sido el pasado del Indio en América y así parece que va a seguir siendo con estos farsantes reivindicadores.
martes, 29 de marzo de 2011
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