No se le puede llamar de otro nombre, porque esa mujer, valiente mujer, Laura Pollán, luchadora contra la tiranía perversa de Cuba, estaba sana, saludable físicamente, con los problemas naturales de todos ser humano, batallando en la dirección de las Damas de Blanco, grupo de mujeres que sólo piden a la tiranía que las deje respirar. Su enfermedad física comenzó cuando la turba de la tiranía, en una de las tantas veces, le cayeron a arriba a golpes, trompadas, patadas, empellones, humillaciones, sólo por eso, por caminar por las calles de Cuba pidiendo libertad. A sus matones el gobierno tiránico los llama ‘chivatos de los barrios’, ‘agentes encubiertos’, ‘dueños de las calles de Cuba’, pero todos reciben el apoyo y beneplácito del desgobierno. En un país del Caribe a estos desalmados hubo un semitirano que les llamó “fuerzas incontrolables”, y se escudaba en que todos sus crímenes eran inevitables y no imputables porque ellos eran “incontrolables”. Cuba hace lo mismo, sacando de su librito del manual de la experiencia de todos los tiranos del mundo. Cuando Pichonet fusilaba, desaparecía o exterminaba a diestra y siniestra a los comunistas, seguidores, amigos o simpatizantes de esa tiranía, ¿quién puede decir que hacía lo mal hecho? Lo mismo cuando los llamados “Gorilas” de los golpes anticomunistas aplicaban sus leyes antisubversivas a esos mencionados. Cuando se analiza fríamente el comportamiento de estos seres abusivos que no se detienen ante las debilidades de las mujeres y el trato especial que merecen, uno queda en una duda amplia en si condenar o realzar a Pinochet y los “Gorilas”, porque estos lo único que hicieron fue aplicarles a aquellos lo que ellos les aplicarían a estos, y desde cualquier punto de vista, esto en Derecho y Moral se llama autodefensa o limpieza de saneamiento social, justificado como legal. Obsérvese, que aquéllos cuando están en sus llamadas luchas dentro de la democracia, prometen y se envuelven dentro de toda la decencia de la humanidad y la sociedad, pero tan pronto toman el poder, aplican todo lo contrario y Cuba es el mejor ejemplo de ello desde hace 52 años. Todavía por ahí, a pesar de que sólo quedan Zimbawe, Corea del Norte y Cuba como los mejores ejemplos de ese sistema despreciable, hay mujeres perversas que representan esa ideología que dicen luchar por los derechos de las mujeres, pero en el sistema democrático, no dentro de la tiranía cuando son Poder. Por eso una vez escribimos en este Blog que algún día Pinochet tendrá que ser pedido, recordado y admirado por lo que hizo, exceptuando algunas exageraciones. También escribimos que la tiranía se ensañaba contra las mujeres, porque contra Fariñas quisieron hacer lo mismo, asesinarlo, y no pudieron, quizás porque era hombre. De todas formas, también pedíamos en otro escrito que los cubanos tenían que poner más muertos para obtener su libertad, y ya por lo menos, el asesinato de esta mujer podría ser el comienzo para la larga lista de muertos que se necesita para desterrar a la tiranía. Es así porque esa tiranía ha sido la más larga de la historia del universo, la más perversa y canalla y la que logró anestesiar a casi toda la población. Y una población anestesiada así requiere de años largos para limpiar su organismo y mente del veneno marxista. Mírese la podredumbre en los países de la ex URSS y de otras dictaduras por el Caribe y lo comprobará. Por eso, a pesar del dolor de la pérdida de una heroína, Cuba vencerá al acumular más víctimas como ésta, como lo han hecho Libia, Egipto, Siria y otros países. ANTICRITICA. Blogspot.com

No hay comentarios:
Publicar un comentario