¿Cómo es posible que en esa isla un par de tiranos y otros malhechores, hayan podido mantenerse 52 años robándole la libertad a su pueblo, castrándolo mentalmente y en lo de las “bolas colgantes”? El dolor de Cuba sería terrible si no estuviera acompañada de gran parte de la comunidad internacional al que el Poder de Cuba le ha aplicado lo mismo. ¿Cómo es entonces ese Poder de Cuba, cómo lo aplica y dónde se ve? Antes era por la amenaza terrorista, pues Cuba, sus agentes y “los lazos de amistad con los pueblos” que siempre se ocupó de cultivar, servían como instrumentos para disuadir a cualquiera a no írsele en contra. Esos grupos y agentes siempre fueron buenos en eso, además de mentir y engañar, pero hoy la cosa es diferente, y sin embargo, Cuba sigue manteniendo el mismo poder que antes, ¿cómo se explica? ¿Cómo es posible por ejemplo, que la CNN en español, con su corresponsal S. Darlynton nunca envíe algún informe a su cadena sobre los atropellos que hace la tiranía de Cuba en contra por ejemplo de las Damas de Blanco, los ciudadanos que protestan y piden libertad o abajo el gobierno? Pero es que la BBC de Londres tampoco lo hace, la cadena Fox tampoco y ni la CNN en inglés. Generalmente las CNN se limitan a las “novedades” que están sucediendo en Cuba, como lo de aquella nadadora, lo del transporte, lo de proliferación de los negocios, etc., pero nunca de los atropellos. ¿Por qué? ¿Es que eso no es noticia que importa? No, simplemente, es porque el gobierno poderoso de Cuba les advierte a esos medios que jamás se atrevan a enviar o filmar actos de esa naturaleza, so pena de sacarlos de Cuba, y estos medios, como buenos corderitos, aceptan la orden. Hace días Cuba sacó a un periodista español por violar esa orden, lo que pone el trasero de esas cadenas en posición de “aprieto”. ¿Pero se justificaría este miedo? Y da risa recordar que Cuba estuvo representada en el Comité de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el país violador por excelencia de esos derechos, pero allí estuvo probando la inmensidad de su poder. ¿Cómo lo logra? Los latinoamericanos en general, han aportado su cuota de obediencia a ese poder, pues se ha visto que cuando un autor dice algo en Cuba de algún acto o personaje de AL, sus pueblos lo aceptan como mandatos celestiales. Un ejemplo claro es este: hay un trapo de isla en el Caribe que tiene un problema con un vecino que se independizó en 1804 para vergüenza del color Negro. Sus habitantes andan por el mundo dando lástima y cuando se arriman a las costas de Cuba, su gobierno, Revolucionario por entero, los recoge, los amontona, los cuida y los lleva a un sitio llamado Punta Maisí y cuando tiene un ciento, llama a la ONU y le pide que envíen un avión inmediatamente para retornarlos a su país, de lo contrario, los tirarían al mar y acusarían a los imperialistas. La ONU por supuesto, vuela y hace el oficio. Cuando esos mismos cruzan para el otro pedazo de la isla, los comunistas de allí, intelectuales y compañeros viajantes, se pelean para obligar al gobierno a que los acepte y les dé ayuda medica, comida, albergue, plan médico y los deje felizmente en el país, porque eso es “internacionalismo proletario”. Si no lo hace, lo acusan de racista y anti-negro. Lo mismo sucede con personajes literarios, que si lo dice un cubano de la isla, eso es lo correcto y hay que aplicarlo. No es extraño entonces, ver como los gobernantes latinos se desviven cuando visitan a Cuba de hablar con el padrote y desearle lo mejor, claro, sin jamás mencionar las penurias que sufre el pueblo de Cuba, por la que muchos de esos personales habían pasado en sus propios países. Hubo un pelafustán que cuando fue a Cuba se aseguró que la foto que le tiraran junto al padrote fuera tomada con su propia camarita, para que luego en su país no lo desmintieran. ¿Hasta dónde llega ese poder cubano? Pero, ¿y por qué? Realmente, eso podría seguir siendo un misterio, reforzado en que ni aun la Primavera de la Libertad de los pueblos árabes ha logrado entusiasmar a los cubanos a luchar por su libertad. No se podría decir que el cubano es cobarde, indolente, que le gusta ese sistema, que ama la bota que lo oprime, que no distingue entre la opresión y la libertad, entonces, ¿cómo lo logra? ¿Cómo esos personajes se dejan manejar? ¿Cómo esas cadenas informáticas se callan? Eso parece que seguirá siendo un misterio a menos que la maravilla de los Drones lo resuelvan. ANTICRITICA. Blogspot.com

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