viernes, 25 de noviembre de 2011

CUBA, LA CHINA DE AMERICA

Confucio enseñó a los chinos que hay que ser pacientes y diligentes y que cuando al enemigo no se le puede vencer de frente, pues váyale por el lado o asóciesele. A esto se le añade que la China tiene una historia deslumbrante de antigüedad, invención y progreso, todo lo cual la ha ayudado a colocarse en el lugar que actualmente ocupa, opacando a su archirival Rusia y amenazado seriamente a su enemigo, EUA. Los EUA con su bandera del mercado libre, del juego de la oferta y la demanda, fue retada en esos principios por China y ésta le salió vencedora al extremo que hoy China es dueña de medio EU en propiedades, bonos del tesoro y su comercio, y de la mitad del resto mundo, todo sin tirarse ni un solo tiro o misil. ¿Cuántos viajes dieron los primeros ministros chinos a Cuba para indicarle que debía seguir el camino de China? Cientos, pero los cubanos, que del seso chino parecen tener poco, aunque sí del fanatismo español de lo que se sea, nunca le hicieron caso a esos mensajeros de la China. El Padrote mayor de la isla seguía subido a su yegua de que la Revolución era indestructible, que era el futuro de la humanidad y en todo caso de decadencia, “había que conservar los logros de la Revolución”. A diferencia de los cubanos, los chinos son muy cuidadosos en no caer en el ridiculismo, porque su tradición del honor y la honestidad nunca el sistema comunista pudo erradicarla. Mao pudo caminar 15,000 kilómetros en su peregrinaje, eliminar en par de millones de seres, implantar aquella Revolución Cultural, escribir su librito rojo, nadar en aquel río 50 kilómetros con 90 años, tolerar los cuernos de su mujer golpista, pero no fue pendejo ni ridículo en el sentido capitalista. El sabía que su revolución tendría que traer algo bueno y lo trajo aunque no del todo. Por lo menos, educó a su población aunque no pudo doblegarle el alma ni eliminarle su individualismo. Su fallo mayor fue al no prever que su gran revolución vencería al Capitalismo, pero no frontalmente, sino de lado. Con el Padrote de Cuba sucede todo lo contrario y su mayor interrogante surge con aquella frase que usualmente se usa cuando se menciona alguna de las herejías que se hicieron contra Marx y su Filosofía que se decía, “como se estará revolviendo en su tumba el pobre Marx con eso”. Pues con Fidel, le queda la suerte de que aún no está en su tumba y su ridiculismo no le permite a la gente la ingenuidad de que él pudiera revolverse en su tumba, pues para su castigo, está vivo, aunque más muerto, y está viendo que las mentiras e ilusiones que vendió e impuso se han ido cayendo una a una de su pedestal y él sigue tan igual como si no fuera con él. Su gran mentira del sistema socialista, de una nueva sociedad, de un nuevo hombre, de nunca jamás el capitalismo, conservar los valores de la Revolución, muerte al individualismo, a la explotación del hombre por el hombre, todo eso y mucho más, el poder de la Realidad Capitalista le ido penetrando sin que al Padrote le quedara algún consuelo. Y que mientras la China venció al capitalismo, a Cuba ha sido el Capitalismo que la está venciendo y que mientras Mao no pudo ver sus logros socialistas, Cuba si está viendo el derrumbe de esos “logros”. “Préstamos del Estado para los emprendedores individuales, venta de casas, vehículos, la producción agrícola, libertad de oficio, las jineteras oficializadas, contratación de obreros, libertad sexual”, todos símbolos del Capitalismo que antes el Padrote le llamaba Depredador. Hoy, ha tenido que admitir que por 52 años estaba equivocado y ha tenido que irle abriendo las puertas de la Cuba aislada y empobrecida para que sea el Capitalismo que la salve. Y todo sin mencionar las ridiculeces y pérdida de vergüenza que ha estado pasando todo el tiempo implorándole al Imperialismo que le ayude, ese imperialismo al que maltrató aquel día de cuando “ni los clavos de los zapatos les dejaremos”. ¿Cómo se le estarán revolcando las triplas al Comandante en su tumba de su lecho en el hospital? Tardíamente ya puso a su hermano Raúl, a seguir los antiguos consejos de China para que sea Cuba la China de América y los valores antiguos escatológicos no caigan sobre él. ANTICRITICA. Blogspot.com

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