martes, 21 de febrero de 2012

ESCOGER ENTRE LO MALO Y LO PEOR: DESGRACIA DE LA DEMOCRACIA

Todavía no se ha inventado un mejor sistema de gobierno y de vida social que la democracia. Aquel engendro nacido en Rusia que la quiso igualar y hasta superarla, pero sólo mentes enfermas podían creer que el hombre cedería voluntariamente el perder lo más bello de su ser: su libertad. Eso es la esencia de la democracia, la libertad de decir, hacer, pensar, creer, ver, leer, ir, hacer o no hacer, etc., sin que ni ley ni hombre se lo impidan. Pero como en el jardín del hombre nada es perfecto, a veces, algunas democracias dan asco y ganas de echar hacia fuera todo lo comido. Santo Domingo es una de ella y ahora se enfrenta en unas elecciones presidenciales para escoger entre lo Malo y lo Peor. Esa tierra es de un pedazo de isla que tiene un historial de vergüenza y dolor. Su pueblo dirigente, castigado por la Naturaleza al negarle el don de la decencia, no sale de un bochorno nacional o internacional. Siempre se recuerda aquella sentencia de la Ministra de Costa Rica que gritó a los cuatro vientos, “Haremos que Santo Domingo respete la Ley por las buenas o por las malas” y la grandísima mujer lo logró. Fue cuando como puros delincuentes, alteraron una cláusula de un acuerdo internacional de comercio para adaptarla a su gusto. Hoy el Fondo Monetario Internacional dio por acabada su relación con ese país por las múltiples violaciones que constantemente hacía a lo convenido. Los extranjeros allí se ríen de frente o a escondidas de las payasadas que hacen los llamados funcionarios del gobierno de turno, pues su principal aval es lo que se roban del erario público con la mayor impudicia que una mente podría detallar. Esa democracia tiene, entre otras, el grandísimo honor y fama de que siendo un país pequeño tiene en sus nóminas de empleados en el Servicio Exterior, diplomáticos, cónsules, secretarios, etc., más que cuatro de los más grandes países juntos de América Latina, como Colombia, Argentina, Chile y Perú. Tiene más que Brasil, que es rico y con 200 millones de habitantes, y todo para robar. Robarse los recursos de los contribuyentes, pues cada persona nombrada así, simplemente va a allí a servir, a poner su energía y servicio no del país, sino del verdugo de la democracia que gobierna en ese momento. No salen de las citas de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en Costa Rica, no descansan de un escándalo tras otro, todos asociados a robos descarados de los recursos del Estado. Pero lo más repugnante y denigrante de toda esa desgracia de democracia, es que mientras todo esto pasa, su Presidente se pavonea por Europa, Naciones Unidas, Universidades de EU, Foros Internacionales de Personalidades, pretendiendo dar lecciones de decencia, moralidad, eficiencia y honradez. Y esas personalidades cuando lo ven, quisieran huirle, pero como es más joven, siempre los alcanza y se mezcla con la gente decente y honrada haciéndose creer que él también es decente como ellos. Con ese trasfondo, esa democracia le va a dar la opción a su pueblo de escoger en Mayo entre lo malo y lo peor. Lo malo por el Partido que podría salir ganando en esas elecciones, y lo peor por el que actualmente está gobernando. Si el pueblo decide cambiar “lo peor”, entrará en el reino de lo malo que ya antes había demostrado cuán malo era. Si deja “a lo peor”, a los que están, su desesperación sería indescriptible por el grado de podredumbre que reina actualmente. ¿Qué hacer entonces? Es ahí cuando la democracia todavía debería tener o crear algún instrumento en que no obligue a sus pueblos a tener que enfrentarse a estas dos opciones. Antes se acudía a la influencia positiva de EU, pero hoy, dado los cambios, ya casi no se puede. La Izquierda antes era sino opción, una amenaza, un cuco, pero como se fueron al foso con los rusos, no se menciona. Se creía que la OEA podría en alguna forma ayudar en la limpieza del asunto, pero con ese Secretario de Miguel Insulza, que más parece un adicto a las nuevas tiranías que usan la democracia para destruirlas, no hay esperanza. Por lo tanto, no hay más remedio que rezar para que alguna vez aparezca algo para evitar estas anormalidades de tener que escoger entre algo que es malo y algo que es peor. ANTICRITICA. Blogspot.com

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