¿Pero y quién quiere ser eso? Se le habría ocurrido al
escritor (Kin Sánchez o Luís Gómez Hoy, 25-8-12) quien lo dijo si alguien,
además de los suyos, quisiera ser eso?
¿Tiene eso algún valor? ¿Lo tuvo alguna vez? Eso hubiera tenido algún
valor si quienes fueran eso, en sí ellos tuvieran algún valor. Es decir, aquí
hay un valor que depende de otro valor, y como el segundo valor no existe,
lógicamente el primero tampoco. Eso dentro de los valores inexistentes,
significaría que el sitio o sea Santo Domingo, por haber sido el lugar donde
primero casi todo lo bueno y lo malo del Descubrimiento de los españoles se
aplicó y conoció, de ahí entonces lo de la Primada. Dándole
el privilegio de la duda, suponiendo que todo en aquel lugar hubiera sido
bueno, ¿los que heredaron ese honor lo han mantenido o merecido? Dentro de lo normal, quien hereda algo honorable,
memorable, histórico lo menos que debe hacer es conservarlo tal como lo
recibió. Si por alguna razón su valor se deprecia o por el comportamiento de
los herederos en su accionar pierden el derecho al mérito, entonces ese orgullo de ser eso deja de existir. Quien
conoce la historia de ese país sabe perfectamente que una de las
características que tienen sus hijos es inflarlo todo, porque creen que los
demás son dementes o impresionables tanto como ellos. ”El más grande teatro, la
plaza más grande de América, el pueblo más bravo”, etc. Esa es una, pero hay
otras, como de ser mentirosos, incumplidores, charlatanes, viciosos, corruptos
y quien se adorna en su vida práctica diaria de estos elementos, jamás podría
haber cumplido con la responsabilidad de esa herencia. Y ahora, quitándole el
privilegio de la duda, tampoco es de honor glorificar ser la ‘primada’ cuando
allí casi nada bueno se inició o se “primigenitó”, pues los españoles tuvieron
mucho cuidado de traer todos sus vicios no sólo de sus cárceles, sino de sus
propios limpios ciudadanos. Allí se inició aquella práctica de mentir en el
Derecho, de ‘acatar, pero no cumplir’, que ha sido el eterno cáncer de la
sociedad y moral de ese país y que el tiempo ha probado que desde entonces ha
predominado como un inherente al ADN de los españoles. ¿Lo duda? Mírese a ver
qué lugar ocupa hoy España en la pobreza y hecatombe de Europa, respecto a las
demás naciones avanzadas de allí. Búsquese su podredumbre general y su pérdida
de honor respecto a Francia y Alemania, adornada de la hipocresía de ser y no
ser, pedir y no pedir, aceptar y no aceptar. Allí en la ‘primada’ se inició
unas de las prácticas más perversas de una humanidad, la de destruir la cultura
de otros pueblos, quemando sus ídolos, templos,
escrituras, sin considerar nada más allá de sus narices. Se inició en
esa ‘primada’ la quema de seres vivos, el estupro y violación de todo género
contra un pueblo sano e inocente como el nativo aborigen y en poco tiempo ya
esa ‘primada’ se sentía orgullosa de haberlos exterminado de la tierra. Allí
los españoles pusieron en práctica el primer engaño a nivel colosal, cuando
crearon aquello de una virgen, la de ellos, que se interpuso entre ellos y los
indios que se enfrascaban en guerra, para que esa virgen se parcializara a
favor del agresor y contra la víctima. Era la mentira institucionalizada. Y
todavía en la ‘primada’ la veneran como santa. Allí se inauguró la práctica de
la estulticia gubernamental cuando en vez de construir, comenzó a destruir
pueblos ya formados para que otros países no se acercaran, negociaran ni
leyeran sus biblias. Allí se practicaron los primeros abusos y violaciones
contra las mujeres en grado súper degradante y con la bendición del gobierno y
de la Iglesia. Allí
nació, fruto de otra estulticia, el trueque racial donde señalaba que cuando se
extermina a un pueblo esclavo, el indio, se podría importar otro más fuerte
para hacerle lo mismo, al negro. Hoy esa ‘primada’ es la primada en corrupción
de América, en tener los políticos más desalmados del planeta, en estar
adelante en el atraso de la
Educación escolar, tener la electricidad más cara y mala del
mundo, en promover su turismo “todo incluido” hasta el sexo y no sólo adulto,
para llevarlos a pasear por las ruinas históricas de la Primada, y mil cosas más.
¿Quién entonces así, quiere que le mencionen ser la Primada? ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
domingo, 16 de septiembre de 2012
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