Hablábamos sobre el
profeta indio de Venezuela que desgraciadamente salió “vencedor” el 7-10, pero
sobre tal triunfo aún continúa la investigación para saber cómo se realizó el
fraude, porque nadie sanamente cree que el profeta farsante ganó. Sobre el
Profeta negro, Barack Obama, ese sí es ya realmente musulmán, el primer
presidente musulmán en EU según se dice. Pero él fue sincero, cuando aquel día
que se juramentaba en 2008 mencionó su nombre de ‘Hussein’ y no dijo ‘hache o
eich’, como un fingidor diría, para
confundir. Advirtió así que él era musulmán por su nombre y herencia, pues su
padre lo había creado así (aunque dicen que el padre es otro, uno de USAPC o
Partido Comunista de EU, que gustaba de la vida alegre por Hawaii, donde
precisamente estaba Obama, su mamá y la gloria y que él lo menciona como Frank
en su libro). Y no perdió tiempo en querer soltar a los terroristas talibanes
de Guantánamo y atacar los métodos de la
CIA, siguiendo con las compañías que lo habían distinguido en
su pasado como el reverendo Wright y sus ilusiones de ver racismo en todo y de
que si los malos eran malos era porque no se les había dado la oportunidad de
ser buenos o escuchados. Tambien con su
amigo Eric Holder, el Procurador Fiscal federal, admirador del musulmán Malcon
X en sus días de estudiante, por su tolerancia a los desmanes de Pakistán y
Egipto. Norkorerea, Irán, Cuba y otros lo desmintieron en su ingenuidad. El
primero se burló y se graduó de bombero atómico. Irán, pues ya casi la tiene y
no se sabe qué más hacer para patear a EU, y Cuba, no sólo le tomó el rehén
Gross para cambiarlo por los Cinco aquellos, sino que mientras él aflojaba la
presión económica, la tiranía arreciaba aún más la opresión contra la
población. Se quiso tragar el anzuelo de que soltando cabos de libertad, como
la de ‘obreros independientes’, la tiranía se encaminaría por el sendero de la
libertad y decencia, pero muy pronto el mundo se dio cuenta que era la
tradición burlesca del barbudo y su hermano para engañar, y a Obama tuvieron
que imponérsela, añadiéndole de que si quería nombramientos tenía que
reinstalar las medidas contra la tiranía cubana. Fue forzado a actuar, y para
remate, cuando asesinaron al embajador y otros tres diplomáticos de EU en Libia,
afirmó más de una vez que aquello fue una ‘manifestación espontánea’, de
quienes se habían molestado por le pelicula “La Inocencia de los
Musulmanes” y no por la conspiración de Alcaeda para herir más al país. ¡Y
pidió perdón! Añadió luego, que esas muertes eran “bumps on the road”, algo así
como ‘piedras en el camino’, con una insensibilidad asombrosa, como si
realmente pensara más en el Islam que en EU. Luego tendría que cambiar de
explicación cuando salió al público que no solamente no fue como decía el
Presidente, sino que su gobierno había sido negligente en proteger ese
consulado, al solicitársele protección ante los indicios de la próxima
actividad de los terroristas. Y de ñapa, sus medidas políticas, tienen un tinte
de poliquería barata al estilo latino, que lleva a la gente a sentir que aunque
quizás no quisieran a Romney, lo que sí desean es que Obana no repita. Cuando
Obama claudicó a favor del matrimonio homosexual eso indicaba y se arriesgó en
calcular que había más de éstos y sus amigos que de los católicos y cristianos
que no gustarían de la medida. Y además, hizo algo extraño, pues no tomó en
cuenta su religión, pues si hay algo que los islámicos atacan y matan es a los
homosexuales. También tinte politiquero tenía eso del ‘Dream Acts’ a favor de
los estudiantes latinos y la inauguración del monumento a César Chávez, el
líder de los obreros agrícolas. Por todo esto es que aunque Romny no pudiera
ser la preferencia de muchos, todo parece indicar que ante su inclinación y los
errores del Presidente, él se está encaminando hacia ese lugar, el de la
preferencia del voto en las próximas elecciones, confirmado por su último
despunte sobre Obama. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
miércoles, 17 de octubre de 2012
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