martes, 2 de octubre de 2012

EL PROFETA INDIO NO MERECE REPETIR



Como ahora los profetas están de moda y mencionar uno es motivo de levantar las llamaradas del infierno junto a la montaña de la irracionalidad, tenemos al profeta indio de Venezuela que realmente por lo que ya se conoce de él, no merece seguir gobernando al reelegirse ni que lo ordenara el Alah iraní. El profeta indio, Chávez, que dice que es el enviado del déspota-dios de Cuba, quiere seguir trepado en el gobierno para hacer más daño del que ha hecho y seguir avergonzando a los venezolanos, pero está tan temeroso que hasta ya amenazó con el juicio final de la guerra civil si pierde. A los pobres ciudadanos residentes en Miami les cerró el consulado para que los 70,000 votos en su contra no pudieran ser contados y los ha obligado a moverse 1300 kilómetros a New Orleans para votarlo de allí. Usa, con un descaro propio de su estirpe, los recursos del Estado para su campaña política y es tan mezquino y cobarde que obliga a interrumpir los discursos de Enrique Capriles para que la estación que le transmite entre, bajo pena de cancelación de permiso (como le hizo a Globovisión), en cadena obligada para oír las canalladas del Profeta. Ese señor acusa a Capriles de que sus recursos de campaña vienen del narcotráfico, pero hay que tener un descaro muy superior para mencionar narcotráfico, cuando todos saben que el único que ha estado asociado a los terroristas, que se engordan de las ventas de las drogas ha sido Chávez. Al único que le han señalado vínculos civiles con grandes capos de la droga ha sido a él, asociado a aquél que Colombia le envió a Venezuela y que estuvo mucho tiempo nervioso con diarrea por el susto de que Colombia se lo entregara a EU, porque sabía que iba a hablar como ha hablado aquel juez de la Suprema Corte de Justicia que dijo las perrerías de Chávez para retorcer la justicia allí. El enfermo está tan nervioso que ya no teme atacar abusivamente a los miembros de la oposición con el asesinato de esos tres jóvenes del partido de Capriles. El quiere quitarle a Venezuela la oportunidad de ser un país digno otra vez, donde a pesar de los corruptos, los venezolanos vuelvan a ser orgullosos en su país como fuera de éste. Quiere que Capriles no gane para no darle un cambio de limpieza a su país, salir de esa peste que por todos estos años ha venido identificando a Venezuela, como un país tramposo, terrorista, servil, al entregar ingenuamente a Cuba todos sus instrumentos de la identificación de los venezolanos. Que ha permitido a Cuba que maneje hasta las compras que hace Venezuela en el extranjero, no sólo por lacayismo servil, sino para darle a Cuba la oportunidad de que engañe gananciosamente a Venezuela alterando los precios de los artículos que le compra en el extranjero. Pero el pueblo de Venezuela está cansado ya de verle la cara repulsiva al indio profeta y quiere un cambio, salir de él para encontrar la dignidad y la paz que le ha negado y sabrá echarlo al zafacón pronto. Y se aconseja al pueblo de Venezuela que para estar seguro por quien va a votar el Siete-10, debe simplemente mirarse en el espejo de Cuba, ver qué es lo que hay allí, cómo se vive allí, qué clase de libertad hay allí, qué comen los de allí, cómo logran obtener las comidas, si pueden usar Internet, cuánto dinero reciben de su pensión laboral, cuál es el salario mínimo y si hay alguna ventaja en educación y salud, pregunte a cambio de qué la tiene, en fin, decidir si ellos están dispuestos a pasar por el infierno humano de Cuba en su gran Venezuela. Si ellos quieren eso, amén, pero que luego no podrán gritar ni lamentarse de que no lo sabían, como les pasó a los cubanos con aquello de “Fidel esta es tu casa” y ahora los venezolanos con “Pa’lante comandante”, la misma mierda de la aberración y la opresión. Ya Chávez hace rato ha dado muestras de que eso es lo que quiere, llevarlos al corral ganadero de otra Cuba, y si alguno lo duda, pues es privilegio ser idiota, pero luego los lamentos tendrán que economizárselos. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM

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