EL GOLPE DE ESTADO ES COMO EL ABORTO
Ambos
son peligros, ambos se le teme, ambos sólo se les busca cuando es obligación, y
cuando llega esa obligación, entonces, el temor y el no desearlo, debe dar paso
a su presencia. Se aborta cuando por ejemplo, una madre peligra o el niño,
cuando ha sido violada, en incesto, claro, no cuando por estar acostándose por
el placer frívolo, queda encinta, y entonces, “vamos a sacarlo”. Este aborto no
debe ser. Quien tuvo del gustazo del momento, que lo tenga para pasar a las
consecuencias, y no cometer un asesinato que es lo que se hace con un feto de
más de 4 semanas. Con el Golpe de Estado sucede lo mismo, claro, en uno se
brega con feto y sangre y en el otro con gobiernos y militares. Como el aborto,
están regidos por leyes y asuntos éticos y en valores de la Democracia, pero cuando
se presenta la necesidad, entonces, hay que resignarse a llamar y desear El
Golpe de Estado. Es lo que ha pasado en Egipto ayer, que los militares,
cariñosamente, por aquí, “los guardias”, en una obra artística, han sacado de
circulación a un gobernante que desde que fue electo “mañosamente” (casi
igualito como Maduro. Morsi 52%, Maduro 51%) no ha cesado de abusar de su poder
y a meter la pata, al extremo que ha llevado a la sociedad egipcia a la total
desesperación, provocando la mayor concentración del pueblo, nunca vista en
Egipto ni en el mundo. Millones de gente por todos lados contra Morsi. ¡Cuánta
belleza nos han dado los árabes! Es innegable, ver esto, y ver aquélla que casi
se cuajaba en Turquía, eso fue hermoso. Este se escapó de milagros, pues es
también un pichón de tirano, que usa como la enseñó Chávez, los valores de la Democracia para
destruir la Democracia.
Y es ahí, al igual que al aborto, cuando el Golpe de Estado
es bien venido, porque después de haberse peleado intensamente por implantar
los valores de la democracia, los tiranos ocultos, entonces, las están usando
para quedarse en el poder y abusar de él. Eso pasó por Honduras y con el
Paraguay y debió haber pasado con Venezuela, en Santo Domingo, con Nicaragua,
con Ecuador y casi hasta con Argentina. Ellos, cada uno, ha estado abusando
porque fueron electos por la voluntad del pueblo, pero en cada caso se puede
apreciar que esta afirmación hay que aceptarla pero con observación. Morsi lo
logró por la manipulación y la mañosería de sus Hermanos Musulmanes,
organización terrorista, con un largo historial de actividades nocivas. Maduro
lo logró imitando las prácticas de Chávez, Leonel en RD, hizo lo mismo hasta
los extremos, y siempre escudándose en la Democracia, para que no se pensara en un Golpe de
Estado. Leonel llegó a un extremo que si en ese país hubiera habido militares
con un poco de credibilidad dentro de la población, hacía tiempo que lo
hubieran tumbado, por los múltiples abusos que hizo de la democracia y las
violaciones, sin contar los inmensos robos que se hicieron y que son escándalos
a nivel internacional. Entonces, ante un fenómeno como Leonel, Morsi, Maduro,
etc., ¿quién puede negar de la justeza de un Golpe de Estado, no por el golpe
en sí (sabiamente, los egipcios han repetido que allí hubo un Golpe de Estado
del Pueblo), sino para limpiar las desviaciones y abusos de quienes trepados con
engaño, siguieron con el engaño y abuso, pensando que todavía tenían años de
protección democrática. Esa protección debe ser revisada, y la excepción del
Golpe hay que hacerla oficial y lo de Egipto es un buen ejemplo, que cuando los
gobernantes, aun habiendo sido electos democráticamente, si abusan y le roban
al pueblo su dinero y paz, el pueblo, en una votación correctiva, como la de
Egipto y la que hicieron los venezolanos hace muchos, están legalmente
justificados, para que su ejércitos intervengan y apresen a los farsantes. Y es
como el aborto, que son medidas sanitarias duras, que nadie quiere, pero que
hay que hacerlas, por el bien de la madre, el feto, la sociedad y el país.
ANTICRITICA.BLOSPOT.COM
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