Los amantes de los misterios no
podrían negar que tienen uno que los tienen dando tumbos y que de seguro estarían
locos por descifrar, si es que nadie se atreve a aclarar el mismo. Y hay que
aclarar, no son muchos los que se atreven a desafiar a esos comandantes
frustrados (hay dos, éste y Despradel) por el poder que tienen o mejor, tenían,
o mejor, tendrían si su revolución algún día se hubiera hecho realidad en Santo
Domingo como esperaban, para hacer del país una perla como Cuba. Y el misterio
es ¿qué ha pasado entre el aspirante a comandante Hamlet Herman y el periódico
HOY? Bueno, fue comandante, él vino
comandando un ejército o mejor, un peloton, o mejor, unos cuantos
revolucionarios por Playa Caracoles, ordenado por el Comandante supremo Caaamaño
desde La Habana. Sin entrar en esos detales, la verdad es que Herman,
comandante de Caracoles, luego en la vida civil entró a trabajar en el asunto
del Tranporte con Leonel de Presidente, y luego, cuando éste se iba, quiso como
congraciarse con quien llegaba: Hipólito, como para no perder el puesto, pero éste
era como dijo aquel hijo del heroe, “los puestos del gobierno son sólo para los
perredeistas y nadie más”, y el comandante se quedó sin puesto y Leonel un poco
incómodo por su maniobra. El comandante se alejó del PLD o lo alejaron y fue
entonces que comenzamos a ver sus sesudos artículos todos los lunes en HOY,
llenos de las verdades propias de los comunistas. ¿Y conocieron los comunistas
la verdad algún día? Bueno, eso dicen por ahí, pero la verdad es que escribía
los lunes y conqué amor y conqué cariño hacia el periódico burgués que tan magnánimente
le acogía todos los embustes del paraíso socialista de Cuba que escribía, como
aquél en que glorificaba la gran facilidad que el pueblo cubano tenía para tener
acceso a Internet y a los teléfonos celulares. Leí uno que me reí bastante, era,
que en un viaje hacia Cuba lo detuvieron en Inmigración para hacerle las
indagatorias correspondientes. ¡Dios mío!, eso fue lo mas atropellante para el
comandante, que si hubiera sido de verdad, hubiera mandado a fusilar a todos
los inspectoeres de Inmigración que lo detuvieron allí con preguntas y chequeos
por menos de una hora. Dio risa verlo quejándose, y a la vez nos dio la
oportunidad de remozar su lado conocido de la hipocresía, cuando él se quejaba
por ese trato, y no mencionaba a la vez como justicia, el trato que reciben o
recibían los cubanos en la Cuba gloriosa. Aquéllos no llegaban ni al aeropuerto
y menos tenían la oportunida de que los chequearan, pero el comandante
frustrado sólo le importaba él. Después de eso vino la rotura, y no se sabe si
fue por la entrevista que el periódico hizo, en página entera, de las
exposiciones de los ex compañeros de Caamaño en que lo describían en no muy
buenas maneras o mejor, como era, un ogro, diferente al pintado. Pero hay que notar
que antes de que saliera éste y otros artículos, ya el comandante F como que se había alejado de su columna
semanal. No se sabe..., es parte de la curiosidad. Pero a los pocos días vimos
la ira del comandante F contra el periódico porque oigan eso... enojadísimo
porque el periódico se había hecho eco de una carta que él, el comandante F,
había enviado a una revista rebatiendo lo dicho contra su comandantre Caamaño.
Su ira era muy candente, porque no sólo no usó su antiguo amigo HOY para
aclarar, sino otro medio, y luego se enoja inmensamente cuando HOY lo comenta
con todo el derecho periodístico. ¿Era lógica su ira? Absolutamente no, por lo
que el misterio y el morbo aumentan. ¿Qué pasó entre el columnista débil por la
mentira y el periódico que tanto amaba? ¿Cuál fue el motivo tan fuerte que
hasta parecía que iba a demandarlo por “infringir sus derechos de propiedad’?
(Al otro comandante F Despradel, no lo tocamos por el espacio). ¿Quién aclara
el misterio?, por favor, apiádanse de los curiosos... ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
miércoles, 20 de agosto de 2014
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