Su gran dilema: que Israel para
obtener simpatía debe ser ensangrentado, dejarse matar, no defenderse, como
pasó en aquellos años de la gloria Nazi y como siempre ha sido su historia, de
persecusión, exterminmio, odio, gracias en parte a los Católicos, y ahora debe
seguir así, para saciar el bestialismo de gran parte de la humanidad, visto en
su última defensa contra Hamas. Una organización terrorista aceptado por casi
todos los Estados con decencia. Ese grupo que Egipto y Arabia temen, es la
madre de los llamados ISI, o lo último del Califato. Ese Califato nació de
Hamas pues son hermanos sunitas que como se ha visto son peores que las fieras,
pues éstas hasta perdonan a sus víctimas, lo que no hacen los del ISI ni
siquiera con los niños como se ha visto por Siria y Norte de Iraq. Esos que fácilmente
obtienen la simpatía negada a Israel con sólo usar a los niños como escudo, a
sus mujeres, escuelas, hospitales, templos, mezquitas y asesinando
indiscriminadamente. Parte de la claque moral de la sociedad los ama mientras
pretende descuartizar al civilizado Israel. ¿Y desde cuándo esos terroristas
usan esa táctica que les da tanta ventaja? Desde que les llegó su Alah, pues
antes era un deshonor escudarse tras la falda de una mujer o el cuerpito de un
niño, ahora es un honor islámico. Israel tiene la grandeza que toca la puerta
de los que van a recibir un bombazo para que salgan, porque su interes son los
terroristas y sus cuevas, no los civiles. Hamas es lo contrario, sus cientos de
cohetes salen juntos sin dirección fija, a los hogares, escuelas, hospitales de
Israel. No logran lo que quieren, por la capacidad de Israel. Por eso lloran de
frustración y los ayuda a ganar las simpatías absurdas del público enfermo. Si
claramente entre la civilización y los salvajes
hay una gran diferencia, ¿cómo logra el
salvaje aventajar a la oveja? ¿Como
trocar el oro que es Israel por la excreta ésa? ¿Por qué tantos parecen aceptar
el trueque? Simplemente, por la perversidad de una parte de la humanidad, incluida las
heces izquierdófilas e ignorantes y la del 90% de los musulmanes. Se aceptan sus
estadísticas y retorcimientos de los hechos como la cosa más normal del mundo. No
aceptan cese al fuego ni les importa que sus niños mueran, mientras el malo
Isarael los acepta. Pero no debe sorprender. Siempre han sido así. Nunca
conocieron la verdad, el razonamiento, ni la decencia (se casan con niñas de 9
años, la mujer es un trapo y su Ley es del 630 ac., juzgue y vea si alguna
fiera lo hace). Y para comprender mejor y meditar sobre quiénes son los Hamas y
sus islámicos cuando la otra parte, los sunitas, viven exterminando a esos, sus
hermanos, los chiitas. El nuevo califato paga un centavo por cada cabeza de un
chiita, que es lo mismo que cada hermano islámico de los Hamas que con tanto
honor tantos parecen beneficiar. Y lo triste es ver cómo se pierde el enfoque
de la verdad, porque lo correcto es repetir hasta la nausea, que Hamas no
acepta cese al fuego, que Israel sí, que prefieren que mueran sus niños. Que
israel no mata civilies, Hamas lo adora. Que Hamas gana adeptos y simpatía,
mientras más de sus niños mueren, porque es su mejor arma de guerra. Niño
destrozado, es ganancia de batalla. Esto debe repetirse y reptirse, porque la
perversidad de esa humanidad fácilmente troca la verdad por la mentira, el amor
por el terror y le da simpatía al que sólo merece deshonor y desprecio. Y esa
perversidad se nota cuando se preguntan, ¿y dónde están las fotos y lamentos sobre los niños cristianos y yazidies
asesinados islámicamente en el norte de Iraq por ISI (¡frustración inmensa, al
no pueder decir que lo hizo Israel!)? ¿Acaso no son niños como los demás? Ah,
esos no importan para la propaganda contra Israel, así es la perversidad moderna
de estos enfermos, izquierdófilos, islámicos, intelectualoides y los jóvenes,
viejas y viejos que chochean, gozando y esperando al Israel ensangrentado. (Di
amennnnn si apoya). ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
jueves, 14 de agosto de 2014
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