En tiempos del Egipto faraónico,
cuando los judíos estaban prisioneros, pidieron a su Dios ayuda y él envió las
famosas siete plagas que obligaron a los egipcios a dejarlos ir. Y hoy aunque
no sólo los judíos otra vez se encuentran acosados, se presentan las plagas,
esta vez sólo tres, pero más mortíferas. Las plagas son: Rusia, país que históricamente
vino al mundo para eso. Sigue el Califato musulmán, hijo natural de cuando
nacieron con Mahoma por allá por el año 650 dc, y por ultimo el mortal virus
Ebola por Africa. Estas tres plagas atacan simultáneamente y el mundo sin salir
de una, cuando ahí se viene la otra, le sirve para despertar y recordar quiénes
son los que ayudan a su prójimo y quiénes se aprovechan de los tiempos malos
para hacer sus riquezas. Rusia, trajo aquella plaga del marxismo y que todavía
quedan remanentes como Cuba, ha vuelto a sus correrías delictivas y hoy le tocó
el turno al antiguo aliado Ucrania, cuna del famoso Khruschev. Y esa calidad se
comprende en ¿si Rusia le haría lo mismo que hace a Ucrania, como tumbarle avión
y cruzar sus fronteras sin permiso, con “ayuda” si el país fuera por ejemplo
EU, Inglaterra o Alemania? Se lo hace a la débil Ucrania por aquello de que el capo
plagoso gusta la debilidad del otro para sus fechorías. (Y saber que por la
letrina de Santo Domingo le abre las puertas para negocios turísticos). El
Califato musulmán, aunque algunos ignorantes y árabes traidores quieran
ocultarlo, no es más que lo que se conoció cuando nació esa religión, y se entiende más fácil
hoy cuando las personas se preguntaban, pero cómo fue posible que esa religión nueva
se extendiera tan rápidamente y el cristianismo y judaísmo que reinaban por allí,
casi desaparecieran. Se explica que hoy con el nuevo Califato se ha enseñado cuál
era el método usado: la violencia más cruda e inhumana que el género humano
haya conocido, resumida en la famosa fórmula de “O te conviertes a mi religión
musulmana (islámica), o mueres”. Así hacían los hijos de Mahoma, así se
expandieron, así engañaron al mundo con su religión que diferente a la cristiana,
judaísmo o al hinduismo, no obligaban tan bárbaramente a conquistar seguidores.
Así, aquéllos que no pudieron imaginarse cómo nació y se expandió el Islamismo,
ahora con pleno Internet han tenido la dolorosa oportunidad de saberlo, pero
que a la vez sirve al mundo para advertirle del permanente peligro que
constituye esa religión para el presente y futuro de este Universo. Y la plaga
del Ebola desgraciadamente ha nacido donde más vulnerable es el ser humano y
está decimando a esa población, recordando las plagas de la Edad Media cuando
se desaparecían poblaciones enteras. Pero como siempre, cuando se presentan
tantos dolores en el mundo, y ahora al mismo tiempo, también se presentan la
oportunidad de ver quiénes son los que ayudan y quiénes los que quitan cuando
hay dolor. Rusia quita y siempre ha quitado y obligatoriamente hay que verla junto
a su hermana la China, ésa se ha acercado a los países del Ebola tomando nota
para ver cuantos ataúdes y flores artificiales fabricará para venderles a esos
países diezmados por el Ebola. China no ayuda a nadie, pero sí está presente
donde hay podredumbre para hacer negocio, siguiendo los principios que Rusia le
enseñó con su marxismo. Y el pobre EU, que ya no puede más extender sus brazos
para ayudar y combatir a los malos (Rusia (que debería ayudar contra el
Califato y el Ebola, es plaga), Irán, Corea del Norte, Cuba, Venezuela) y cuyos
recursos están casi agotados, es el Policía Mundial a petición, que saca la
cabeza por los desvalidos, lo que obligatoriamente obliga a vomitar a los
seguidores del marxismo, cuando deben tragarse otra vez el trago amargo de ver
cuán grande es el poder y bondad del Imperialismo Capitalista y cuán miserables
son los socialistas como ellos. ¡Vivan las plagas revolucionarias de estos
farsantes (se incluye mujeres) que nos atacan...! ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
lunes, 22 de septiembre de 2014
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