En
estos meses en que los partidos políticos se están dividiendo y siguen
apareciendo los que salvarán al país, es la época más esplendorosa para la
aparición del bendito Lambón, ese ser despreciable que a veces levanta piedad
en los que creen en el perdón eterno. Y es que el Lambón trabaja casi
exclusivamente con los políticos, y cuando ellos se dividen y se están matando,
ahí es que encajan más cuadradamente porque se aprovechan y se van con el que
más manteca ofrezca. Y no es que sean exclusivos con los políticos, no ellos
merodean en cualquier territorio, pero es que aquí es donde tienen preferencia,
porque el político para ganar tiene que venderse como un santo y ¿qué mejor voz
anunciadora que un lambón y si es reconocido mejor, digamos que trabaja o tiene
un medio? Un lambón con un o en un medio cobra doble, porque trabaja en la
calle y en el medio. ¿Y el lambón es de ambos sexos y del trans? Sí, en la viña
del señor los hay de todos, pero por la discreción ‘las hembras’ están
limitadas, porque se vería entonces como invitación al sexo. De los trans casi
sucede lo mismo, pero si todavía están en el closet, entonces es posible más
que en las mujeres. Es decir, el territorio es más dominado por los “strait”,
los llamados hombres correctos o unisexuales. ¿Es feliz el lambón? Si tiene más
de enfermo que de debilidad, entonces es feliz, porque cumple así una función
para calmar sus ansias neurológicas. Pero si es normal, como los lambones
arrimados a los políticos, entonces necesariamente tienen que ser infelices. Los
son porque lo primero que le choca al lambón es darse cuenta que su ‘lambido”
(quien recibe la lambedera) es más importante y poderoso que él, y que
naturalmente, al no poder igualarlo, pues se conforma con halagarlo,
bendecirlo, es decir, lamberle. Y tiene lógica, porque si no se puede ser algo,
el estar cerca de ese algo, vale más que estar lejos, con el aliciente de que
recibe o recibirá su compensación.
También le recuerda que esa profesión es la única virtud que tiene para
engrandecerse y elevarse. En estos días tuvimos la oportunidad de chocar con un
lambón clásico, de los que hicieron posible el famoso Foro Publica de la Era. Y
fue así: El puso una foto del político de Gurabo, el del gobierno funesto, y
opiné sencillamente al verle la calva brillante, que donde quiere que se metía
buscaba problemas y metía la pata, y recordaba que había dividido al PRD, hecho
posible el triunfo de Leonel y salida de Hatuey, y etc. ¡Ay madre, y pa’qué fue
eso! Salió el lambón a trabajar y pretendió insultarme, sólo porque dije la
verdad y claro, él defendía como buen guardián, al político, pero por sobre la
maniobra, el lambón buscaba acomodarse al posible poder que pudiera ser
Abinader. Esos lambones tienen visión, éste lambía al muerto, pero como era
mano derecha del vivo, veía que ahí podría estar su carguito, botellita o
boronita. Si triunfara el lambido, él podría obtener su botellita, pero aun así
su mediocridad y vergüenza interna jamás lo abandonarían. Y es que muchos como
éste dan pena…aunque nunca se extinguirán porque el país es una mina de ellos.ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
miércoles, 20 de mayo de 2015
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